El uso de la inteligencia artificial en la búsqueda de operaciones, la due diligence, la valoración y la integración sirve para hacer las transacciones más rápidas, económicas y mejor fundamentadas.
Miguel Ángel Valero
La inteligencia artificial (IA) está protagonizando numerosas operaciones de fusiones y adquisiciones (M&A, por sus siglas en inglés), sobre todo en EEUU. Pero su aportación a este mundo va mucho más allá: el uso de la IA, especialmente la generativa (GenAI) en la búsqueda de operaciones, la due diligence (el proceso de investigación y revisión exhaustiva que se hace antes de comprar, invertir, fusionar o contratar con una empresa o activo, para validar información y detectar riesgos) la valoración y la integración sirve para hacer las transacciones más rápidas, económicas y mejor fundamentadas.
"La inteligencia artificial ha pasado de los márgenes al núcleo de las fusiones y adquisiciones. Lo que empezó como herramientas experimentales de revisión documental es hoy una capa de capacidad que toca cada fase de una transacción", subraya un análisis de ONEtoONE Corporate Finance, que muestra cómo la IA está transformando cada fase del ciclo de la operación.
Según el GenAI in M&A 2025 de Deloitte, alrededor del 86% de las organizaciones de M&A —corporativas y de private equity— ya ha integrado IA generativa en sus flujos de trabajo, la mayoría en el último año. Para fundadores y asesores implicados en una venta o adquisición, entender cómo se despliega la IA a lo largo del ciclo ya no es opcional: define precio, velocidad y riesgo en tiempo real. La adopción es mayor en la fase pre-deal, mientras que el uso post-deal crece más despacio. La tendencia es clara: la IA se está convirtiendo en una capa estándar del proceso, no en un experimento.
La IA se usa en todo el ciclo de la operación —búsqueda, due diligence, valoración e integración— para encontrar targets, revisar documentos, evaluar riesgos y modelar escenarios más rápido que el trabajo manual.
Señales que localizan propietarios dispuestos a vender
En la originación, el NLP rastrea señales para localizar propietarios abiertos a vender; en la due diligence, la IA revisa contratos y señala anomalías; en la valoración, valora la calidad de los ingresos por IA y los data moats; y en la integración, mapea sinergias y monitoriza KPI en tiempo real.
La IA amplía la originación rastreando señales de mercado, mapeando empresas adyacentes y puntuando la calidad del pipeline mucho más allá de lo que alcanza la investigación manual. Durante décadas, originar una operación significaba investigación manual, mapeo sectorial y red de contactos. La IA amplía drásticamente la amplitud y la profundidad de ese trabajo.
Tres capacidades están transformando la originación:
- Señales de sell-side readiness: sistemas de NLP rastrean notas de prensa, movimientos de directivos y actividad online para detectar indicios tempranos de que un propietario podría estar abierto a vender.
- Mapeo de adyacencias: los algoritmos sacan a la luz empresas en geografías o líneas de producto adyacentes que un enfoque solo humano pasaría por alto.
- Scoring del pipeline: la IA ordena las oportunidades por encaje, elevando tanto el número de targets cualificados que entran en el pipeline como la tasa de conversión a primeras reuniones.
Para los vendedores, esto significa que los compradores potenciales pueden conocer ya tu empresa, tu trayectoria de crecimiento e incluso tus vulnerabilidades estratégicas antes de que ningún banquero descuelgue el teléfono.
Al mismo tiempo, los vendedores deben implantar una sólida gobernanza de IA, datos limpios y bien documentados, y una propiedad clara de los modelos y la IP antes de salir al mercado. Como los compradores escrutan cada vez antes estos factores, tenerlos resueltos protege la valoración y evita sorpresas en la diligencia. Unos activos de IA bien gestionados pueden ser un diferenciador positivo en lugar de un motivo de descuento.
La IA reduce el coste de la due diligence un 20%
En M&A, la due diligence asistida por IA usa machine learning para revisar contratos, señalar anomalías financieras y evaluar el ciberriesgo en una fracción del tiempo de la revisión manual. Esto permite revisiones más exhaustivas y libera a los asesores para centrarse en la estrategia y la estructuración. La due diligence es donde la IA ya produce las mejoras más medibles: McKinsey estima que la IA generativa puede reducir los costes de una operación en torno a un 20%.
Al mismo tiempo, la propia IA se ha convertido en un área clave a revisar. Los compradores escrutan cada vez más cuatro aspectos de la IA del target:
- Propiedad de los modelos: ¿son propios o licenciados de terceros?
- Derechos sobre los datos: ¿posee la empresa los datos con los que entrena sus modelos?
- Gobernanza: ¿hay controles de sesgo, seguridad y supervisión?
- Cumplimiento normativo: los problemas de IP, licencias o privacidad pueden ahora reducir valoraciones o tumbar operaciones por completo.
Para los vendedores, una sólida gobernanza de la IA y unas prácticas de datos limpias se están convirtiendo en impulsores críticos del valor de la empresa.
¿Cómo afecta la IA a la valoración y la negociación?
La capacidad de IA es ya un componente relevante de las valoraciones, tanto al alza (ingresos reales por IA, modelos defendibles, datos propios) como en forma de riesgo (dependencia de proveedores externos, exposición a la comoditización, al proceso mediante el cual un producto o servicio pierde sus atributos diferenciadores para el consumidor). Esto es especialmente pronunciado en operaciones de software.
Para los asesores, esto plantea cuatro consideraciones prácticas:
- Calidad de los ingresos por IA: ¿son recurrentes, contratados y ligados a una capacidad diferenciada, o experimentales y replicables?
- Data moats: un data moat son datos propios que los competidores no pueden replicar con facilidad. ¿Los tiene el target?
- Retención del talento: los ingenieros de IA y los científicos de datos suelen ser el activo más valioso; los acuerdos de retención y los earn-outs se vinculan cada vez más a ellos.
- Modelización de escenarios: las herramientas de IA ayudan a modelar más rápido múltiples escenarios de sinergias y de caída durante la negociación.
¿La IA aumenta o reduce la valoración de las empresas en M&A? Puede hacer ambas cosas: una capacidad de IA real y defendible eleva las valoraciones, mientras que los riesgos ocultos (IP, licencias, privacidad, dependencia de modelos) pueden reducirlas o tumbar la operación. Los compradores premian los ingresos recurrentes por IA ligados a datos propios y a una buena gobernanza, y penalizan la dependencia de modelos de terceros o una propiedad de los datos poco clara. Para los vendedores, los datos limpios y una sólida gobernanza de IA son cada vez más impulsores de valor.
Tras el cierre de la compra o fusión, la IA ayuda a los compradores a capturar sinergias más rápido mapeando redundancias, acelerando las migraciones de datos y monitorizando los KPI de integración en tiempo real. Históricamente, la integración es donde se pierde la mayor parte del valor en M&A. La IA también está cambiando esa fase.
Los compradores líderes usan ahora la IA para:
- Mapear redundancias y sinergias con mayor precisión durante los primeros 100 días.
- Acelerar las migraciones de ERP y de datos, tradicionalmente la parte más lenta de la integración.
- Identificar oportunidades de cross-selling analizando la base de clientes combinada.
- Monitorizar los KPI de integración en tiempo real, sustituyendo los comités de seguimiento mensuales por una supervisión continua.
Para los sponsors de private equity en particular, la IA se ha convertido en una palanca central de creación de valor durante el periodo de tenencia, no solo en una herramienta de diligencia.
"La IA está transformando todo el proceso de M&A —acelerando la búsqueda, profundizando el análisis y haciendo más eficiente la integración—, pero el éxito de una operación sigue dependiendo del juicio humano, la negociación y la confianza", subrayan los expertos de ONEtoONE.
Para los vendedores, esto crea oportunidad y escrutinio a la vez: una gobernanza sólida, datos limpios y sistemas de IA bien gestionados pueden aumentar las valoraciones, mientras que los riesgos ocultos se detectan antes y se reflejan en el precio.
Para los compradores, la ventaja ya no está en el acceso a la información, sino en la capacidad de interpretarla y actuar. La IA se está convirtiendo en el sistema operativo del ciclo de la operación.
"La pregunta clave para ambas partes ya no es si la IA impactará en el M&A, sino si están preparados para el nuevo entorno que ya ha creado", concluye el análisis de ONEtoONE.