30Jul

Para desarrollar una IA de confianza y no depender de los hiperescaladores de EEUU, es necesaria una infraestructura que garantice la seguridad, la transparencia y el control desde el primer momento, advierte Holger Pfister, vicepresidente para la región DACH en SUSE.

Miguel Ángel Valero

El 2 de agosto entran en vigor disposiciones clave de la AI Act en la Unión Europea, como las obligaciones de transparencia y etiquetado, así como los requisitos para los proveedores y operadores de sistemas de IA de alto riesgo. "Hoy ya no nos preguntamos si necesitamos una regulación sobre la IA, sino: ¿sobre qué infraestructura podemos aplicar de forma fiable esas normas?", señala Holger Pfister, vicepresidente para la región DACH en SUSE. Para desarrollar una IA de confianza, es necesaria una infraestructura que garantice la seguridad, la transparencia y el control desde el primer momento. Requisitos como la trazabilidad, la seguridad de los datos o la capacidad de auditoría no pueden cumplirse únicamente a nivel de la aplicación; deben estar integrados en toda la infraestructura tecnológica y de nube. Quien no controle la infraestructura difícilmente podrá cumplir de forma sostenible con las exigencias regulatorias de la IA.

Por ello, el AI Act también se convierte en un impulso para la soberanía digital y complementa la reciente propuesta legislativa presentada por la Comisión Europea: el EU Cloud and AI Development Act (CADA). En este contexto, la soberanía digital no significa aislamiento, sino libertad de elección, interoperabilidad y la capacidad de tomar decisiones tecnológicas de forma independiente y con una visión a largo plazo, en función de los propios intereses. 

Los estándares abiertos y el software de código abierto desempeñan un papel fundamental en este proceso. Aportan transparencia, evitan la dependencia de soluciones propietarias de los grandes hiperescaladores y permiten innovar sobre una base sólida y preparada para el futuro. Estas experiencias ponen de manifiesto una tendencia que va mucho más allá de proyectos concretos: el debate sobre la inteligencia artificial no puede centrarse únicamente en los modelos, las aplicaciones y la regulación. La verdadera cuestión estratégica es sobre qué infraestructura operarán las empresas europeas su IA en el futuro. Porque es precisamente ahí donde se decidirá si la innovación, el cumplimiento normativo y la resiliencia pueden ir de la mano de forma sostenible.

"Por ello, el AI Act es mucho más que una regulación. Es un mandato para construir el futuro digital de Europa sobre una base tecnológica sólida. Las infraestructuras abiertas, soberanas y resilientes para la nube y la inteligencia artificial no solo crean las condiciones necesarias para desarrollar una IA conforme a la normativa, sino que también refuerzan la capacidad de innovación, la competitividad y la independencia digital. Europa tiene la oportunidad de demostrar que la confianza y la innovación no son conceptos opuestos, sino complementarios", concluye Holger Pfister.

Substrate AI crea una Socimi para sus centros de datos e infraestructuras de IA

Substrate AI, compañía española especializada en IA y tecnologías avanzadas, anuncia la constitución de AI european infrastructure Socimi, vehículo especializado para desarrollar los proyectos de infraestructura necesarios para la expansión de su ecosistema de IA, empezando por su proyecto de Talavera de la Reina. La nueva sociedad permitirá separar la gestión de los activos inmobiliarios asociados a las infraestructuras tecnológicas del negocio operativo de IA, creando una estructura más eficiente para abordar proyectos de AI como centros de datos, instalaciones de computación avanzada y otros activos estratégicos y permitiendo la entrada de inversores interesados en aprovechar las rentabilidades que se obtienen del alquiler de estas infraestructuras de IA.

Entre los inversores de la SOCIMI se encontrará Substrate AI lo que demuestra su confianza en este nuevo vehículo que asumirá el desarrollo, adquisición, promoción y gestión de los activos inmobiliarios necesarios para la construcción de las infraestructuras, mientras que Substrate AI continuará centrando su actividad en el desarrollo tecnológico, la operación de su plataforma de inteligencia artificial y la prestación de servicios basados en IA a través de su ecosistema Serenity.

Esta SOCIMI cuenta con Gómez-Acebo & Pombo como Asesor Legal, Armanext como Asesor Registrado y Link Securities SV como entidad agente y colocador.

"Con este paso iniciamos, con un vehículo de Real State, el despliegue de la infraestructura de Substrate AI con Talavera de la Reina como proyecto insignia. Esta infraestructura dará soporte a nuestros clientes con un enfoque a la venta de tokens generados con nuestros LLM Orion, y no a la venta de computación/ hora que consideramos que no aporta valor añadido y se está convirtiendo en una commodity", apunta Lorenzo Serratosa, CEO de Substrate AI.

La constitución de la socimi representa un paso estratégico dentro del plan de expansión de Substrate AI, reforzando su apuesta por la creación de infraestructuras propias que permitan responder a la creciente demanda de capacidad de computación, almacenamiento y servicios avanzados de IA.

Fresno: la IA ahorra 5 horas de trabajo al día

La implantación de Microsoft 365 Copilot en Fresno, consultora especializada en el ámbito social que trabaja con administraciones públicas, organizaciones sociales y otros actores para impulsar la transformación social mediante estrategias, políticas públicas y proyectos innovadores basados en evidencias, ha contado con el acompañamiento de Prodware Group, multinacional europea de transformación digital y soluciones basadas en IA. Junto con Prodware, Fresno diseñó un enfoque estructurado que combinó tecnología, formación práctica y acompañamiento continuo para incorporar Microsoft 365 Copilot en los flujos de trabajo diarios.

La herramienta —que combina grandes modelos de lenguaje (LLM) con Inteligencia Artificial generativa y los datos propios de cada organización— se integró de forma nativa en aplicaciones como Word, Excel, Outlook, Teams, SharePoint y OneDrive, sin que los equipos tuvieran que cambiar de entorno de trabajo. Copilot actúa soasí como un asistente virtual que facilita la generación de contenidos, el análisis de información, la automatización de procesos y la gestión del conocimiento.

“La implantación de Microsoft 365 Copilot ha supuesto un punto de inflexión en nuestra forma de trabajar. Hemos pasado de un uso más tradicional de las herramientas digitales a integrar la IA totalmente en nuestros procesos diarios, lo que nos ha permitido ganar agilidad, mejorar la calidad de nuestro trabajo y dedicar más tiempo a las tareas que realmente aportan valor a nuestros clientes y proyectos”, explica Alia Chahin, directora de Transformación Estratégica y Sostenibilidad en Fresno.
Resultados tangibles desde la primera semana

El proyecto ha dejado resultados concretos desde el primer momento: activación del 100% de los usuarios desde la primera semana y un crecimiento del 51% en el uso de la herramienta en solo siete días, pasando de 1.409 a 2.124 prompts. El 85% de los usuarios se mantiene activo, lo que refleja una adopción sólida y sostenida en el tiempo. En el día a día, los equipos han empezado a automatizar tareas recurrentes —redacción de documentos, preparación de presentaciones, gestión del correo electrónico—, liberando tiempo para el análisis, la toma de decisiones y el desarrollo de propuestas estratégicas, con una mejora en la consistencia y calidad de los entregables. El 64% de los usuarios reporta ahorros de entre 1 y 5 horas en sus tareas diarias, especialmente en generación de contenidos (96%), búsqueda y síntesis de información (82%) y preparación de reuniones (54%). La satisfacción del cliente se sitúa por encima de 4,3 sobre 5, con un 100% de asistencia a las sesiones formativas.

Según Chus Llorente, directora general de Negocio de Prodware, “la IA no es solo una tendencia tecnológica, sino una oportunidad real para transformar la manera en que las organizaciones trabajan y generan valor. El proyecto realizado junto a Fresno es un claro ejemplo de cómo Microsoft 365 Copilot puede integrarse de forma natural en el día a día de los equipos, impulsando su productividad y facilitando una toma de decisiones más ágil y basada en información”.

Precisamente, Microsoft batió las previsiones en su cuarto trimestre fiscal con un beneficio por acción de 4,74$ e ingresos de 90.010 millones, frente a los 4,24 dólares y 87.610 millones esperados. Azure disparó sus ventas un 43%, superó los 100.000 millones anuales, y Microsoft Cloud facturó 59.300 millones, un 27% más. Satya Nadella destacó que Microsoft 365 Copilot ya supera los 30 millones de licencias de pago, mientras el mercado sigue pendiente del gasto en lA.

Meta no convence por el fuerte gasto en IA

La guía de Meta Platforms no convence ya que espera ingresos de entre 61.000 millones y 64.000 millones, por debajo de lo esperado. El beneficio neto bajó un 14% , hasta 15.800 millones, mientras los gastos se dispararon un 55%. Mark Zuckerberg defendió el fuerte gasto  y elevó el suelo del capex para 2026 hasta 130.000 millones$. Thomas Monteiro analista senior de Investing.com sobre los resultados de Meta en el T2 2026Resultados de Meta T2 2026: Thomas Monteiro, analista senior en Investing.com, subraya que "el informe de Meta repite lo que vimos con Alphabet y Tesla la semana pasada: fuerte crecimiento de ingresos, pero un gasto que crece aún más rápido. El mercado está reajustando el precio ante un deterioro en las perspectivas de flujo de caja libre, y en un entorno de mayor costo de capital, eso no cae bien".

Para poner en contexto, el pequeño flujo de caja libre positivo de este trimestre probablemente sea el pico antes de que el ciclo de inversión lo empuje a la baja, posiblemente a terreno negativo el próximo año. Incluso dejando de lado los cargos únicos legales y de indemnizaciones, los márgenes están presionados por el costo de la propia expansión, con la depreciación subiendo el  46% y el gasto en I+D subiendo el 65% por la contratación para Superintelligence, ambos creciendo más rápido que los ingresos. Las propias proyecciones de Meta coinciden, al elevar el límite inferior de su guía de gastos y ajustar levemente al alza su tasa impositiva.

La combinación de financiamiento también está cambiando, y no de forma positiva. Meta emitió casi 25.000 millones$ en deuda este trimestre y no recompró acciones, una reversión respecto a los 10.000 millones que devolvió hace un año, lo que deja que el negocio publicitario cargue con el gasto hasta que lleguen los retornos de la IA. La verdad más dura es que incluso una publicidad sólida no alcanza dado el panorama de gastos. Los ingresos crecieron el 27% con los precios subiendo el 12% gracias a una mejor segmentación con IA, pero el gasto crece todavía más rápido, por lo que el negocio central ya no logra seguirle el ritmo a la expansión que financia. "Dadas las circunstancias, no me sorprendería ver a Zuckerberg recurrir a un nuevo 'año de eficiencia', esta vez apuntando al gasto en IA", apunta el experto de Investing.com.

El software de cadena de suministro se sale del guion. Manhattan Associates se dispara un 25% en el Nasdaq tras batir objetivos de beneficios y de ingresos en el segundo trimestre y subir las previsiones de todo el año. En cambio, Vertiv, que hizo lo mismo (superar beneficios e ingresos) cae el 16%, porque el crecimiento orgánico se quedó en el 17,8% cuando se esperaba el 23,6%. En la infraestructura de IA no basta con crecer, hay que hacerlo mucho.

Dos problemas para la IA: la energía nuclear y la deuda

La industria calcula que revivir la energía nuclear y construir los reactores necesarios para satisfacer la demanda energética de la IA y de los  centros de datos exige 250.000 millones$ anuales de inversión. Es el precio que hay que pagar para que los servidores de Microsoft, Google o Amazon puedan entrenar modelos sin quedarse a oscuras ni quemar carbón. El cuello de botella de la IA ya no es conseguir los chips de Nvidia, sino encontrar dónde enchufarlos. Las tecnológicas están firmando cheques en blanco para asegurarse megavatios a décadas vista. Y claro, el dinero fluye directo hacia todo el ecosistema nuclear. Hay una fiesta montada en los proveedores del sector. Mineras de uranio, empresas de ingeniería que levantan las plantas y las utilities reguladas son las que van a cobrar esa cuenta milmillonaria.

Por otra parte, las grandes tecnológicas emiten deuda a un ritmo récord para financiar la IA y ya pagan yields cada vez más altos. Hasta hace poco, a las grandes tecnológicas les regalaban el dinero. Pero la fiesta del crédito barato se está acabando justo cuando más lo necesitan. Las gigantes de la IA están emitiendo bonos a un ritmo histórico para poder pagar sus faraónicos centros de datos. El problema es que el inversor de renta fija ya no se fía a ciegas y se ha puesto selectivo: les están exigiendo yields (rendimientos) cada vez más altos para prestarles esos miles de millones. 

El bono corporativo pide más prima de riesgo. Si financiarse cuesta más caro, el retorno final de esos mastodónticos proyectos de IA baja. Y si los números no salen, el mercado castiga a las acciones de los que más se apalancan. El coste del capital importa, y mucho. Vigila los márgenes de crédito de los grandes hyperscalers (Amazon, Microsoft, Google). Si la deuda se encarece, su margen de error en la IA se reduce al mínimo.

28Jul

CXMT logra la mayor oferta pública de venta de acciones (OPV) del año en Asia. El primer gigante chino de chips de memoria debuta en el Star Market de Shanghái y se dispara un 466%, cerrando en 49 yuanes desde los 8,66 de salida. Captó 57.920 millones de yuanes, unos 8.600 millones$.

Miguel Ángel Valero

La salida a Bolsa de SpaceX  lo está haciendo peor que el 90 por ciento de las OPV de más de 1.000 millones de dólares desde 2009. Mucho bombo y poco retorno para quien entró el primer día. "Ni el aura de Elon Musk salva de la gravedad del mercado" subrayan en Zumitow.

Además, a Starlink le sale un incómodo competidor. Amazon pide permiso a la FCC para lanzar 5.105 satélites y dar internet directo al móvil, sin pasar por antenas. Casi el doble de su plan anterior de Kuiper. Usará el espectro de Globalstar, que compró por unos 11.600 millones$, y empezaría a desplegar en 2028.

La situación de SpaceX contrasta con la mayor OPV del año en Asia. El primer gigante chino de los chips de memoria ha nacido a lo grande. CXMT (ChangXin Memory) debuta en el Star Market de Shanghái y se dispara un 466% en su primer día, cerrando en 49 yuanes desde los 8,66 de salida. Captó 57.920 millones de yuanes, unos 8.600 millones$, y su valor de mercado ya supera al de Intel. Es el cuarto fabricante mundial de DRAM. Pekín aprieta con chip propio.

Su fulgurante irrupción provocaba caídas del 5% en sus competidores occidentales y retrocesos de doble dígito en las corporaciones coreanas y japonesas. El éxito de CXMT perjudica a los chips de memoria occidentales. Sandisk cae en el Nasdaq un 11%, arrastrada por la venta generalizada en empresas de chips de memoria tras el estreno bursátil. La competencia asiática mete miedo. Porque ASML también baja un 8% en el Nasdaq, ya que China (una empresa ligada al Gobierno) arranca la producción en masa de herramientas de litografía DUV fabricadas en casa. El monopolio europeo de los equipos de chips ya no parece tan intocable.

"Más allá de una sana corrección y rotación de un sector que acumula importantes revalorizaciones en el año, purgando algunos excesos previos, creemos que el debut bursátil de CXMT valida la existencia de una masiva e intacta demanda de hardware para infraestructura de IA. En paralelo, el interés mostrado por firmas occidentales como Apple por probar sus chips para reducir costes globales demuestra que la competencia china podrá beneficiar, en un futuro, a las cadenas de suministro", destacan los analistas de Banca March.  

En paralelo, vuelve el temor a los mercados asociado a las dudas sobre la rentabilidad a corto plazo de la IA y la creciente competencia global. Se percibe así el temor en el inversor ligado a que el importante gasto de capital, soportado por la gran tecnología en centros de datos e infraestructuras, no se traduzca en una conversión acelerada en ingresos reales. 

"Julio ha traído consigo una potente ola de nuevos modelos de IA de código abierto, lo que pone de manifiesto la rapidez con la que el mercado está dejando atrás la dependencia de un pequeño grupo de sistemas cerrados de vanguardia", subraya Ulrike Hoffmann-Burchardi, directora de Inversiones para América y responsable global de Renta Variable en UBS Global Wealth Management.

Mientras, los pedidos de bienes de capital básicos de EEUU, el termómetro de cuánto invierten las empresas en máquinas y equipos, subieron con fuerza en junio. Con la Fed decidiendo esta semana y medio mundo temiendo un frenazo, las empresas americanas acaban de dar su respuesta, siguen gastando. Los pedidos de bienes de capital básicos (lo que las empresas invierten en ordenadores, maquinaria y equipo, quitando aviones y armas) subieron un 0,9% en junio, una décima más de lo esperado. 

Los envíos de esos bienes se dispararon un 1,9%, el mayor salto en cuatro años y medio. En tasa anual esa partida crece un 12,5%, hasta 85.100 millones$, por la inversión en inteligencia artificial (IA) y en centros de datos  Un capex firme es viento de cola para industriales como Caterpillar o Deere y para los fabricantes de equipos de IA. Aleja el miedo a recesión, lo que sostiene la Bolsa, pero también da a la Fed menos prisa para bajar tipos, como se analiza en Dinero Seguro.

EEUU tiene hasta 2027 para dejar de comprar tierras raras a China, pero los números no le dan. Trump quiere cortar el cordón con China en un asunto tan estratégico. Washington fijó el 1 de enero de 2027 como fecha límite para dejar de comprar tierras raras, imanes, tungsteno y otros minerales críticos a China, Rusia, Irán o Corea del Norte. En 2025 EEUU necesitó unas 48.000 toneladas de imanes de tierras raras y produjo apenas 300 toneladas en casa. La previsión para finales de 2026 es de 5.000. Y China refina más del 80% del mercado mundial. 

Por eso los analistas dan por hecho que Trump tendrá que ceder y seguir dando permisos temporales para comprar a China, o tirar del arsenal de emergencia: el programa Project Vault, 12.000 millones$ para acumular reservas.  Se juegan mucho las mineras occidentales que ganarían con los subsidios, como MP Materials o Energy Fuels, y los sectores que viven del imán: autos, defensa (Lockheed, RTX) y chips. Si China aprieta las exportaciones, el precio de las tierras raras vuela.

SAP arranca la segunda fase de su recompra de 10.000 millones€ anunciada en enero. La alemana de software premia al accionista y el mercado lo celebra sin dudar: sube un 7% en Wall Street.️ 

Rigetti también sube un 7%, pero en el Nasdaq, al incorporarse a la ola cuántica provocada por la alianza entre D-Wave se alió con AT&T y arrastró a todo el sector.

Hamco: pasará tiempo hasta que vuelva el apetito por los 'deep blue'
Según los analistas de Hamco AM, la IA ha seguido siendo la tendencia dominante, generando amplias diferencias en el comportamiento de subsectores y compañías vinculados a esta temática (brokers coreanos, RS Tech, Methode) frente al resto. A esta bifurcación se sumó el conflicto en Irán, verdadero catalizador de lo sucedido en los mercados durante el segundo trimestre. 

Hamco AM mantiene cierta exposición a valores relacionados con la IA, aunque no es el motor de la cartera. El foco de la gestora sigue siendo aplicar una filosofía de inversión deep value en cualquier ciclo de mercados, invirtiendo en buenos negocios muy infravalorados y con recorrido potencial en el largo plazo, en regiones, países o sectores 'abandonados' por los grandes flujos de capital.
Efectos de la subida del precio del petróleo

El primer efecto de este conflicto ha sido la subida de los precios del petróleo, que se han mantenido elevados todo el trimestre. Los analistas de Hamco AM explican que ya mantenían cierta exposición al sector energético y, tras la subida, la redujeron mediante la toma de beneficios en aquellas compañías que habían materializado su potencial en valoración. El objetivo de este movimiento fue “rotar hacia ideas donde el margen de seguridad es más atractivo. Justo lo contrario de lo que hace la mayoría cuando un sector está de moda”, afirman desde Hamco AM.

Sin embargo, la subida del petróleo tuvo un efecto negativo en otros mercados, como Indonesia y Filipinas, donde Hamco AM mantiene un peso relevante, por tratarse de economías sensibles a la energía y al apetito de riesgo global. En Indonesia no se aprecian visos de recuperación real, a lo que se añade el riesgo de una posible rebaja de su peso en los índices MSCI, que podría seguir generando salidas de flujos pasivos. En Filipinas parece haber cierta tracción, síntoma que suele anticipar que un mercado tocará fondo antes que el resto. El hecho de que los mercados de Indonesia y Filipinas coticen en niveles mínimos de la época del Covid ha llevado a Hamco AM a aumentar las posiciones en ambos, porque “se trata del tipo de dislocación que llevamos más de veinticinco años buscando y capitalizando. Las valoraciones son muy bajas frente a la calidad de los negocios que se pueden comprar a esos precios”.

El sector de la automoción ha sido el de peor comportamiento durante el segundo trimestre de 2026, tanto por el lado de la demanda como de los márgenes. Las compañías de concesionarios en China y la filial de BMW en China (Brilliance) se han visto afectadas por la debilidad de la demanda de coches nuevos y por una guerra de precios prolongada que continúa destruyendo márgenes.  Sin embargo, si los precios de las ventas de coche nuevo se consolidan, ello supondría un catalizador claro para el negocio de los concesionarios, ya que su modelo de negocio depende tanto del volumen como del margen por unidad. El sector automoción sigue siendo parte esencial de la tesis de inversión de Hamco AM: “hace falta algo más de paciencia. Nuestro foco es la inversión a largo plazo”.

Según los analistas de Hamco AM, la exposición tanto a Indonesia como a Corea ha sido un lastre para la cartera. En Indonesia por el impacto de la subida de precios del petróleo y en Corea porque las inversiones deep value se vieron muy perjudicadas cuando el mercado entró en pánico y los inversores tendieron a vender lo más barato y menos líquido. Una dinámica de risk-off que “ha empujado capital hacia los beneficiarios de la IA. El dinero ha huido de lo barato y poco seguido hacia lo caro y muy seguido: la definición casi perfecta de un mercado dominado por el miedo más que por los fundamentales” según los analistas de Hamco AM. Por este motivo, en la gestora creen que puede pasar tiempo antes de que regrese el apetito por el deep value, ya que “los flujos no cambian de dirección de la noche a la mañana”. Un cambio de tendencia que parece haber comenzado en julio, aunque debe consolidarse con el tiempo.

Europa necesita combinar regulación e innovación para competir en IA

Por otra parte, la IA se ha convertido en uno de los principales factores de competitividad, influencia y poder en el nuevo contexto geopolítico, lo que obliga a Europa a reforzar su capacidad de innovación para no limitarse al papel de regulador, según los XI Diálogos de Prodware y Cremades & Calvo-Sotelo.

José María Sánchez, CEO de Prodware España y vicepresidente ejecutivo del Grupo Prodware, avisa que la IA trasciende el ámbito estrictamente tecnológico y que, detrás de su desarrollo, marcado por la enorme velocidad de innovación, existe una competición estratégica de gran alcance todavía por dilucidar: “la verdadera batalla que se está produciendo en este momento a nivel mundial está relacionada con los datos”, y quien lidera el desarrollo tecnológico acaba condicionando también sus resultados. Por ello, reclamó que Europa no se limite “solamente” a regular la IA, sino que, preservando sus valores, genere un entorno que favorezca la innovación “dando libertad a las organizaciones y a las empresas para que funcionen”.

Javier Cremades, presidente del despacho de abogados Cremades & Calvo-Sotelo, señaló que Europa debe responder a la revolución de la IA desde aquello que define su identidad: la libertad, la dignidad de la persona y el Estado de derecho. Esos principios deben convertirse en la base de una propuesta de valor propia para afrontar el nuevo escenario internacional y reforzar la cooperación con otros países, ya que “Europa necesita socios” para responder a los desafíos globales.
Geopolítica, liderazgo tecnológico y cooperación

Kareen Rispal, embajadora de Francia en España, subrayó que Europa se juega con la IA su soberanía tecnológica y defendió un desarrollo basado en el Estado de derecho, la formación y la cooperación.

Yao Jing, embajador de la República Popular China en España, apostó por una IA al servicio de la inteligencia humana y una gobernanza basada en la cooperación y el control de los riesgos. Lim Soosuk, embajador de la República de Corea, destacó el liderazgo tecnológico de su país y lo presentó como un socio estratégico para Europa.

Maria Margarete Gosse, embajadora de Alemania, reclamó un marco europeo común que evite nuevas dependencias tecnológicas. Giuseppe Buccino Grimaldi, embajador de Italia, abogó por impulsar la innovación dentro de un marco multilateral que preserve el control humano sobre la IA. Héctor Ernesto Infante de Sedas, embajador de Panamá, y Jeffrey Marder, embajador de Canadá, reivindicaron el papel de los países de tamaño pequeño y medio en la construcción de estándares internacionales que refuercen la seguridad y la confianza en esta tecnología.

Alberto Nadal, vicesecretario de Economía y Desarrollo Sostenible del Partido Popular, pide compatibilizar regulación e innovación para impulsar una industria propia; Carlos Elías, catedrático de Periodismo de la Universidad Carlos III de Madrid, alerta del riesgo de regular tecnologías cuyo desarrollo lideran otros países y defendió el pensamiento crítico y la fiabilidad de la información; Álvaro Salas-Castro, presidente y CEO de Reynolds Foundation, previene contra los sesgos y la dependencia tecnológica y apostó por reforzar las capacidades científicas y tecnológicas europeas.

Cándido Conde-Pumpido, presidente del Tribunal Constitucional, subraya que la IA no es solo una cuestión tecnológica, sino también humana, jurídica y constitucional. En este sentido, sostuvo que la innovación debe permanecer al servicio de la persona y desarrollarse dentro del Estado de derecho, con garantías como la transparencia, la supervisión humana, la responsabilidad y la no discriminación.

Josep Borrell, alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y vicepresidente de la Comisión Europea entre 2019 y 2024, avisa que Europa se ha quedado atrás en la actual revolución tecnológica y que no recuperará ese terreno pretendiendo regular lo que desarrollan otros. Y pide construir una Unión Europea capaz de responder a este nuevo escenario tecnológico y geopolítico.

02Dec

El 90% de los trabajadores afirman que no han recibido una formación adecuada para usar la IA de manera correcta por parte de su empresa.

Miguel Ángel Valero

La XXVIII edición del Informe Infoempleo Adecco : Oferta y Demanda de Empleo en España revela que un 89,66% de las empresas españolas confirma que la inteligencia artificial (IA) no ha tenido ningún impacto significativo en la contratación de nuevos trabajadores ni tampoco en los despidos.

Alberto Gavilán, director de Talento del Grupo Adecco, añade: “Aunque al principio las empresas éramos reticentes a la llegada de la IA, está claro que esta tecnología ofrece una gran oportunidad para las compañías y los trabajadores. Pero saber aprovechar esta oportunidad y todo el potencial transformador que trae la IA requiere de una sólida estrategia de formación y talento en cada empresa. No podemos olvidar que la diferencia en cualquier compañía la marcan las personas: la IA será una herramienta para potenciar la empleabilidad, no para sustituir las habilidades esencialmente humanas. Y para asegurarnos de que todo el mundo puede aprovechar el potencial de las nuevas tecnologías, es imprescindible que el tejido empresarial forme y acompañe a sus plantillas en la adopción de la innovación. Además, es importante hacerlo desde la ética y la responsabilidad". Y destaca que 7 de cada 10 trabajadores quieren que su empresa les capacite en el uso de esta tecnología.

Por su parte, Teresa Tomás, CEO de Infoempleo, señala: “Los rápidos avances en IA no solo están transformando nuestro mercado laboral, sino también la forma en la que interactúan sus actores. Las empresas están implementado de forma urgente la alfabetización de la IA en sus proceso internos, con el fin de ganar eficiencia y competitividad; actualmente ya hay equipos humanos que se están formando y los que no, reclaman formación en IA para poder desarrollar sus tareas de forma más productiva, y así adquirir competencias cuanto antes con estas tecnologías; las personas desempleadas, así como cualquier profesional en búsqueda activa de empleo, ya han incorporado estos aplicativos para encontrar oportunidades laborales. En este contexto, facilitar herramientas y formación continua se consolida como el eje fundamente para mantener la empleabilidad de los profesionales en un entorno laboral digitalizado y en constante evolución con las tecnologías del mercado".

La tecnología está transformando profundamente la forma de trabajar

Los avances en IA, big data, computación en la nube y/o robotización ya son parte esencial de la rutina diaria. Desde acciones cotidianas como compras online o el uso de asistentes virtuales, a transformaciones estructurales en empresas, administraciones públicas y servicios esenciales como la sanidad, la educación o el transporte, todo está cambiando a ritmo acelerado.

Esta transformación digital es también una de las prioridades dentro de la Unión Europa. La UE mantiene como objetivo clave para 2030 que más del 90% de las pymes alcancen un nivel básico de intensidad digital , y que al menos el 75% de las empresas utilicen servicios de computación en la nube, realicen análisis de big data o usen la IA. 

Según el último informe de Eurostat sobre la Digitalización en Europa en 2025, un 74%de las empresas de la UE ya habrían alcanza do ese nivel básico de intensidad digital. La proporción correspondiente a las pymes fue del 73%, alrededor de 17 puntos por debajo del objetivo que se plantea para 2030, mientras que un 98% de las grandes empresas ya cumplen con ese nivel básico. En España, el 58% de las pymes ya habría alcanzado el nivel de digitalización básico y las grandes compañías habrían superado el objetivo europeo. 

Los servicios de computación en la nube siguen siendo una de las tecnologías digitales más implantadas en las empresas europeas. Estos servicios permiten a las compañías acceder a sistemas informáticos, almacenamiento, software y otras capacidades alojadas por terceros en internet, sin necesidad de mantener infraestructuras propias. En 2024, el 45% de las empresas de la UE utilizaron servicios de computación en la nube En España, la adopción fue inferior a la media europea: aproximadamente el 27% de las empresas usan servicios en la nube, especialmente para alojar correo electrónico, almacenar archivos, gestionar software de oficina o acceder a herramientas colaborativas.

La IA tiene un impacto creciente en la transformación digital de las empresas, gracias a su capacidad para automatizar tareas rutinarias, procesar grandes volúmenes de datos, generar informes de forma autónoma, personalizar la experiencia del cliente, optimizar la cadena de suministro, prevenir fraudes o impulsar la innovación de productos y servicios. En 2024 un 13,5% de las empresas de la UE ya utilizaban algún tipo de tecnología de IA, frente al 8% de 2023. En el caso de España, el uso de IA se sitúa entre el 11% y el 13%, confirmando un crecimiento moderado. España está situado en el undécimo puesto de este ranking europeo, y se mantiene ligeramente por encima de la media comunitaria, aunque lejos del liderazgo digital de países como Dinamarca (27,6%), Suecia (25,1%), Bélgica (24,7%) o Finlandia (24,4%).

Empresas medianamente preparadas

La digitalización está redefiniendo procesos, relaciones y modelos de negocio. Esta evolución no solo afecta a cómo se produce y se consume, sino también a cómo se organiza el trabajo, se toman decisiones y se relacionan las personas dentro y fuera de las organizaciones. Un enorme cambio del que no todas las empresas están formando parte. Solo el 32,81% dice estar preparada para afrontar la transformación digital que hay en marcha.

Del 67,19% que cree no estarlo, el 53,13% afirma que al menos ya está en ello y otro 14,06% dice estar sobrepasada por estos cambios que van demasiado rápidos.

Respecto a la posibilidad de implantar sistemas de IA en sus procesos de trabajo, un42,19% de los profesionales de Recursos Humanos dicen que ya están haciéndolo de forma progresiva. Un 28,13% confirma que tienen pensado hacerlo en un corto plazo de tiempo, y el 3,13% asegura que ya tienen totalmente integrada la utilización de la IA en su actividad empresarial. El porcentaje de empresas que no contemplan implantarla se ha reducido drástica mente en el último año, pasando del 44,71% en 2024 al 26,56% actual, 18 puntos menos.

Entre las empresas que ya están usando sistemas de IA, la automatización de tareas administrativas sigue siendo el uso más extendido (72,41%), así como el análisis de datos (55,17%) y la automatización de procesos productivos (34,48%). Además, un 24,14% cuenta ya con asistentes virtuales y de atención al cliente. Un 13,79% utiliza la IA además en los procesos de selección de personal, y un 6,90% la destina a otros usos.

Un 51,72% de ellas ya cuenta con un código ético para el uso de herramientas de IA (un año atrás era solo el 22,35%).

Formación en IA a la plantilla

También ha aumentado significativamente el porcentaje de empresas que están facilitando a sus empleados formación sobre IA. Si en 2024 solo un 15,29% de las empresas ofrecía acciones formativas, este año se ha elevado al 51,72%.

En cuanto a la repercusión que ha tenido la llegada de la IA en las plantillas, un 89,66% confirma que no ha tenido ningún impacto significativo en la contratación de nuevos trabajadores/as ni tampoco en los despidos. Solo un 3,45% manifiesta que ha disminuido la contratación de personal y el restante 6,9% dice ha aumentado la contratación de especialistas a consecuencia de la llegada de la IA.

El 63,74% de los trabajadores dice que durante el año pasado su empresa no les facilitó la posibilidad de utilizar sistemas de IA. Además, un 19,41% dice que, aunque no han implantado estos sistemas de manera oficial en su empresa, ellos lo han empezado a hacer por su cuenta. Solo un 16,85% dice que la organización en la que trabaja le ha dado acceso a herramientas de IA. Entre aquellos que ya utilizan la IA en su puesto de trabajo, el 47,83% la emplea para automatizar tareas administrativas , un 34,78% cuenta con asistentes virtuales y/o de atención al cliente, y otro 34,78% usa la IA para el análisis de datos. Además, un 28,26% asegura usar la IA para automatizar procesos productivos, para controles de calidad ( 10,87%) o para procesos de selección de personal (2,17%). El 13,04% usa la IA para un abanico dispar de tareas: programar, hacer presentaciones, generar contenidos, campañas de marketing o similares.

El 90% de los trabajadores afirman que no han recibido una formación adecuada para usar la IA de manera correcta por parte de su empresa. A un 69,32% les gustaría recibir esa formación, frente a un 22,73% al que le resulta indiferente capacitarse o no en IA, y a un 7,95% que no les interesa.

Un 25,07% de las personas en situación de desempleo usan algún sistema de IA para encontrar trabajo (6,19 puntos más que en 2024). El 59,57% afirma haber usado la IA para encontrar ofertas de empleo, otro 59,57% lo ha utilizado para hacer su currículum y un 40,43% para identificar empresas a las que postularse. Además, hablan de otros usos como la adaptación de su CV a diferentes puestos, elaboración de cartas y correos de presentación, test de personalidad, simulaciones de entrevistas, comparación de salarios...Los trabajadores desempleados ven imparable la necesidad de conocimientos en IA en el futuro, pero siguen percibiéndolo como algo lejano. Así un 49,07% no cree que vaya a necesitar de forma inmediata estos conocimientos para conseguir su próximo empleo, pero sí que cada vez serán más necesarios. Mientras que un 33,07% están convencidos de que ya es fundamental esa formación en IA para encontrar empleo.

Cloudera: Era de la Convergencia de la IA en 2026

Por su parte, Cloudera cree que la “Era de la Convergencia” será la nueva etapa de la inteligencia artificial en 2026, tras un 2025 en el que los cambios en el sector tecnológico no han dejado de suceder, marcados por el desarrollo de agentes de IA cada vez más autónomos. Se espera que el próximo año no frene este ritmo frenético de innovaciones.  

"En 2026, la adopción de la IA seguirá creciendo a un ritmo constante, a pesar de las predicciones de desaceleración del mercado", subraya Manasi Vartak, Chief AI Officer, que añade: “cuando las empresas superen la fase de experimentación y encuentren el retorno de inversión medible más adecuado para sus proyectos, seguirán demandado tanto IA generativa como IA agéntica.”

En este punto, el desafío más importante será conectar los agentes de IA con los datos y el contexto corporativo, un requisito indispensable para que estos sistemas sean verdaderamente útiles. Muchas organizaciones ya han demostrado sus capacidades agénticas, pero ahora deben probar que estos sistemas están listos para la producción, y que pueden superar las barreras relacionadas con el acceso a los datos, la gobernanza, la seguridad y los permisos.

Al mismo tiempo, la definición de 'IA Responsable' seguirá evolucionando. A medida que los sistemas de IA se vuelven cada vez más complejos, la IA Responsable deberá abordar no solo el sesgo y la igualdad de los modelos, sino también la rendición de cuentas de extremo a extremo, abarcando el manejo de datos y el comportamiento del sistema. Las empresas que adopten la IA agéntica deberán implementar marcos de gobernanza más estrictos con nuevas características como registros de agentes, observabilidad y control de versiones de flujos de trabajo agénticos completos. Aunque los modelos públicos seguirán dominando en 2026, veremos cómo aumenta la adaptación específica a cada empresa.

2026 se espera que sea el primer año de convergencia real: el inicio de una nueva etapa en la que se difuminan las fronteras entre la nube y los centros de datos. Tras varias décadas en las que primero se priorizaba el control del on premise y luego la flexibilidad de la nube, ahora entramos en una realidad donde ambos coexisten sin problemas gracias a las plataformas de gestión unificadas. Las cargas de trabajo se ejecutarán donde tenga más sentido, teniendo en cuenta la seguridad, el cumplimiento y la eficiencia, en lugar de priorizar la ubicación.

Como afirma Sergio Gago, CTO global de Cloudera, “la verdadera ventaja competitiva no provendrá de quien tiene un modelo más grande, sino de quien haga un uso más inteligente y eficiente de los recursos. En la Era de la Convergencia, la IA se tiene que gestionar como una parte más de la fuerza laboral. No es necesario elegir bandos (nube versus on-premise o humano versus máquina), sino unificarlos bajo la misma arquitectura compartida, eficiente y de confianza.

También se redefinirá el concepto de rendimiento: a medida que las demandas de IA y de capacidad de cómputo se disparan, las empresas posicionarán la eficiencia energética como un KPI  principal y no como una consideración secundaria.

"La IA se convertirá en un factor diferencial para el sector retail en 2026. Los expertos estiman que podría generar entre 240.000 millones y 390.000 millones$ en valor para toda la industria. El 91 % afirma estar invirtiendo en IA y los primeros en adoptarla están obteniendo retornos de la inversión seis veces más rápido” afirma Neelabh Pant, directora global de AI for retail en Cloudera.

Los minoristas que están obteniendo el mayor retorno de su IA son aquellos que toman el control de sus datos y los conectan con todo su negocio. Esto implica vincularlo todo en tiempo real, desde los escaparates y las interacciones con los clientes, hasta los historiales de pedidos y el inventario del almacén, sin importar dónde se guarde esa información.

Cuando los sistemas de datos funcionan conjuntamente, los retailers pueden ver una imagen completa de sus operaciones y clientes. Este enfoque conectado conduce directamente a mejores experiencias para el cliente, como una mayor personalización, compras más fluidas y personalización acorde a las necesidades de los compradores.

A medida que los datos sean más fáciles de usar, Gartner predice que el 75% de las nuevas conexiones de datos pronto serán creadas por empleados no técnicos, aquellos fuera de los departamentos de TI e ingeniería. Los minoristas que empoderen a sus equipos con plataformas sencillas y de autoservicio tomarán decisiones más rápidas y colaborarán de forma más efectiva. Aquellos que mantengan los datos encerrados en el departamento de TI corren el riesgo de perder la velocidad y la agilidad necesarias para seguir siendo competitivos.

Propdware: 90% de uso activo de la IA en solo tres meses

Un ejemplo de implantación de la IA es Prodware Group, que ha completado la implantación interna de Microsoft 365 Copilot en más de 1.000 profesionales, tras un plan de adopción que le ha permitido alcanzar un 90% de uso activo en solo tres meses. La compañía inició el proyecto en diciembre de 2024, cuando adquirió 1.000 licencias con el objetivo de integrar la tecnología en todos sus equipos bajo su estrategia Customer Zero, que consiste en incorporarla primero en su propia organización para trasladar después su experiencia a los clientes.

El proyecto contó con la participación de equipos directivos y de áreas de transformación digital, IT, RRHH, IA, seguridad, comunicación y representantes clave en cada país en el que opera Prodware. La iniciativa se estructuró alrededor de un modelo de gobernanza orientado a garantizar el uso adecuado de la herramienta, junto a un mapa de procesos que permitió identificar oportunidades de mejora en los diferentes departamentos. Estas bases se complementaron con un plan de formación que combinó sesiones generales para todos los empleados y formaciones específicas para cada área funcional.

En los primeros meses, los profesionales registraron 44.750 acciones mensuales y dedicaron alrededor de 2.000 horas a interactuar con Copilot. Según los datos internos del proyecto, los empleados que integraron la herramienta en su actividad redujeron hasta 10 horas al mes el tiempo dedicado a tareas repetitivas, incrementaron en un 10% la generación de documentos y gestionaron un 11% más de correos electrónicos gracias a los resúmenes automáticos.

El análisis detallado de cuatro semanas recogió más de 11.000 resúmenes inteligentes de reuniones, cerca de 400 resúmenes adicionales, 224 horas sintetizadas, más de 1.400 borradores de correos electrónicos, más de 1.200 borradores de documentos, 871 acciones de edición y más de 19.600 prompts enviados a Copilot Chat.

Con el fin de asegurar un uso sostenido, Prodware impulsó iniciativas internas, que facilitaron la adopción continuada y la integración de la herramienta en la operativa diaria en sus versiones web y de trabajo.

José María Sánchez, VPE de la empresa, valora de esta manera la iniciativa: “Haber convertido a Prodware en Customer Zero no solo demuestra nuestro compromiso con la innovación, sino también liderazgo y coherencia entre lo que predicamos y lo que practicamos y nos ha permitido abordar ya internamente el despliegue de otras soluciones de IA de Microsoft y entrar de lleno en el mundo de la agentificación”.

La compañía subraya que esta experiencia ha impulsado tres grandes avances: un aumento significativo de la productividad mediante la automatización de tareas y el apoyo en análisis más profundos; un acceso más inteligente y conectado a la información en un contexto de múltiples fuentes de datos; y una mayor agilidad organizativa en un entorno donde la capacidad de adaptación resulta crítica. Para Prodware, la adopción de Copilot marca un punto de inflexión en su forma de trabajar y sienta las bases para el despliegue de nuevas soluciones de Inteligencia Artificial dentro de la organización.