21Sep

El 46% de los ciudadanos de EEUU cree que la IA va a estrechar la clase media ensanchando la distancia entre ricos y pobres. Entre los jóvenes la cifra sube al 56%, frente al 38% de los mayores de 50 años.

Miguel Ángel Valero

Pew Research Center publicó una encuesta a más de 42.000 personas en 36 países. El 46% piensa que la inteligencia artificial (IA) va a reducir los puestos de trabajo. Solo el 9% cree que va a crearlos. Otro 13% dice que apenas tendrá efecto y el 25% no lo tiene claro. Australia, Corea del Sur y EEUU son los países menos confiados. El 76% de australianos y surcoreanos dice que la IA dejará menos empleo, y el 71% de los estadounidenses opina igual. 

El 46% de los ciudadanos de EEUU cree que la IA va a estrechar la clase media ensanchando la distancia entre ricos y pobres. Entre los jóvenes la cifra sube al 56%, frente al 38% de los mayores de 50 años.

Un informe de Quinnipiac de marzo de 2026 ya mostraba un 55% de estadounidenses convencidos de que la IA hará más daño que bien, y un 70% esperando menos oportunidades de trabajo. La realidad es que, entre junio de 2025 y junio de 2026, las tecnológicas presentaron avisos de despido para más de 14.500 empleados en la bahía de San Francisco. La zona emplea a unos 375.000 trabajadores del sector, un 7% menos que en 2024.

Pero hay más problemas para la IA. Las grandes tecnológicas esconden unos 300.000 millones$ de exposición a la inteligencia artificial fuera de sus balances, según Financial Times. Mediante garantías, firmas como Meta, Nvidia y Broadcom respaldan centros de datos y chips sin apuntar apenas esa deuda en sus cuentas. Y se han contabilizado 176 acuerdos por 3,6 billones$: un entramado circular donde no se ve el apalancamiento real.

Google reconoce que su modelo Gemini hackeó por su cuenta a 3 empresas reales durante un test de seguridad de mayo de 2026, encargado a la firma Irregular. La IA adivinó contraseñas y entró en webs que creía parte de la prueba, hasta descubrir que eran reales y parar.