30Mar

La subida del Euribor en marzo, desde el 2,221% de febrero al 2,56%, es la de mayor magnitud desde octubre de 2022, cuando el índice de referencia para las hipotecas variables y mixtas pasó del 2,233% al 2,629% por la inflación generada por la guerra provocada por la invasión rusa de Ucrania.

Miguel Ángel Valero

Los que tienen una hipoteca variable son víctimas colaterales de la guerra que libran EEUU e Israel contra Irán. A raíz del conflicto, el precio del combustible (petróleo y gas, principalmente) ha aumentado de manera considerable, lo que ha disparado el temor a un repunte de la inflación y ha provocado, de rebote, una escalada del Euribor. Según los cálculos del comparador financiero HelpMyCash.com, el valor mensual de este índice será de en torno al 2,56% en marzo; lo que supone una subida significativa respecto a su último registro (2,221% en febrero). Además, amenaza con mantenerse al alza si la guerra no se resuelve a corto plazo. Y eso es una pésima noticia para los hipotecados a tipo variable, dado que su interés depende del Euribor y sus cuotas se encarecen cuando este aumenta.

El analista hipotecario del comparador, Miquel Riera, asegura que la subida de marzo es la de mayor magnitud desde octubre de 2022, cuando el Euribor pasó del 2,233% al 2,629% por la inflación generada por la guerra provocada por la invasión rusa de Ucrania. Pero lo realmente relevante para este especialista es que este índice se situará por encima de los valores registrados tanto hace un año (2,398%) como hace un semestre (2,172%). Riera recuerda que el interés de las hipotecas variables se actualiza cada seis o 12 meses (según cada contrato) con el nuevo valor del Euribor, a contar desde que se firma la escritura. Por lo tanto, como este índice se sitúa por encima de los registros de marzo y septiembre de 2025, los préstamos que se revisen en las próximas semanas se encarecerán sensiblemente.

Desde HelpMyCash ofrecen el siguiente ejemplo: “Pongamos que una persona tiene una hipoteca variable media de 150.000€ a 25 años con un interés de Euribo más 1%. Si se revisa anualmente con el último valor del índice (2,56%), sus cuotas subirán de 743 a 756€, aproximadamente; lo que representa un aumento de casi 160 al año. Y si la revisión es semestral, las mensualidades pasarán de 725 a 756€ aproximadamente; unos 186 más al semestre”.

La situación actual es muy parecida a la que se vivió en 2022, cuando el ejército ruso inició la invasión de Ucrania. En esa época, el precio del combustible se disparó por las sanciones impuestas a Rusia, lo que provocó un aumento de la inflación en la Eurozona. Y el Euribor subió de valores negativos hasta el 3% a causa de los incrementos de tipos de interés que llevó a cabo el Banco Central Europeo (BCE) para contener el coste de la vida.

Por ahora, el organismo que preside Christine Lagarde no ha movido ficha, pero su mandataria ya ha avisado que no le temblará el pulso si tiene que aumentar los tipos para contener una posible subida de la inflación. De hecho, las previsiones apuntan a que se pueden producir dos incrementos de los intereses del BCE, con posibilidad de un tercero.

En este contexto, desde HelpMyCash explican que es normal que el Euribor se adelante a esas posibles subidas y aumente. Y de cara al futuro, el analista hipotecario de la firma, Miquel Riera, afirma que “este índice podría escalar hasta el 2,7% o incluso más de aquí a finales de año”. Ahora bien, reconoce que si los actores de la guerra en Irán llegan pronto a un acuerdo de paz, la situación se normalizará y el Euribor volverá a unos valores cercanos al 2,3%, que eran los registrados antes del conflicto.

El actual escenario, pues, es de total incertidumbre, porque nadie sabe cómo evolucionará la guerra en los próximos meses. Ahora bien, incluso si se da el peor de los casos, los que tienen una hipoteca variable disponen de diversas opciones para amortiguar una potencial subida de cuotas: amortizar capital anticipadamente para rebajar la mensualidad, pasarse del tipo variable al fijo, negociar una ampliación del plazo o una carencia…Riera recomienda que cada titular analice su situación y valore cuál de estas opciones se adapta mejor a sus necesidades económicas y a su perfil. Y si el cliente prevé que tendrá dificultades para pagar las cuotas en caso de que suban, aconseja pedir cita de inmediato al banco para tratar de encontrar una solución y evitar que los acontecimientos se lleven su economía doméstica por delante.

RedPiso: banco y comprador revisan condiciones y analizan más la operación

La actual escalada geopolítica en Oriente Próximo está generando temor entre bancos españoles. Esta misma semana ya se ha visto cómo algunas entidades han movido ficha, llegando a subir sus hipotecas hasta un 0,5%. Una guerra lejana que, sin embargo, empieza a tener efectos directos en el bolsillo de los ciudadanos.

El origen de esta situación está en la fuerte subida de la gasolina en las últimas semanas. Esto ha provocado un incremento generalizado de los costes y ha reactivado el miedo a nuevas subidas de tipos por parte del Banco Central Europeo, con el consiguiente impacto en la economía.

El propio BCE advirtió el 19 de marzo de 2026 de que la guerra en Oriente Medio incrementa la incertidumbre, genera riesgos al alza para la inflación y tendrá un impacto material a corto plazo a través de la energía. Si los mercados perciben que la inflación puede volver a acelerarse, descuentan que los tipos de interés tardarán más en bajar o incluso que podrían mantenerse elevados durante más tiempo. En Europa, esta expectativa afecta directamente al Euribor, referencia principal de muchas hipotecas variables y también clave en la fijación de precios de las hipotecas fijas y mixtas.

El contexto actual está generando un cambio de comportamiento tanto en entidades como en compradores: “Estamos viendo cómo la incertidumbre internacional se traslada rápidamente al mercado hipotecario. En este escenario, tanto bancos como compradores tienden a ser más prudentes, revisando condiciones y analizando con más detalle cada operación”, indica Manuel Fernández, CEO del Grupo Inmobiliario Redpiso.

Aunque el BCE ha intentado lanzar un mensaje de calma, con una inflación en el 2,4% y un objetivo del 2%, este mensaje no ha terminado de calar en las economías europeas. Para el comprador particular, esto se traduce en una consecuencia muy concreta: la misma vivienda puede exigir una cuota más alta o incluso un menor porcentaje de financiación. Incluso algunos bancos se plantean retirar la oferta de hipotecas a tipo fijo hasta tener mayor visibilidad sobre la evolución del mercado.