28Jul

CXMT logra la mayor oferta pública de venta de acciones (OPV) del año en Asia. El primer gigante chino de chips de memoria debuta en el Star Market de Shanghái y se dispara un 466%, cerrando en 49 yuanes desde los 8,66 de salida. Captó 57.920 millones de yuanes, unos 8.600 millones$.

Miguel Ángel Valero

La salida a Bolsa de SpaceX  lo está haciendo peor que el 90 por ciento de las OPV de más de 1.000 millones de dólares desde 2009. Mucho bombo y poco retorno para quien entró el primer día. "Ni el aura de Elon Musk salva de la gravedad del mercado" subrayan en Zumitow.

Además, a Starlink le sale un incómodo competidor. Amazon pide permiso a la FCC para lanzar 5.105 satélites y dar internet directo al móvil, sin pasar por antenas. Casi el doble de su plan anterior de Kuiper. Usará el espectro de Globalstar, que compró por unos 11.600 millones$, y empezaría a desplegar en 2028.

La situación de SpaceX contrasta con la mayor OPV del año en Asia. El primer gigante chino de los chips de memoria ha nacido a lo grande. CXMT (ChangXin Memory) debuta en el Star Market de Shanghái y se dispara un 466% en su primer día, cerrando en 49 yuanes desde los 8,66 de salida. Captó 57.920 millones de yuanes, unos 8.600 millones$, y su valor de mercado ya supera al de Intel. Es el cuarto fabricante mundial de DRAM. Pekín aprieta con chip propio.

Su fulgurante irrupción provocaba caídas del 5% en sus competidores occidentales y retrocesos de doble dígito en las corporaciones coreanas y japonesas. El éxito de CXMT perjudica a los chips de memoria occidentales. Sandisk cae en el Nasdaq un 11%, arrastrada por la venta generalizada en empresas de chips de memoria tras el estreno bursátil. La competencia asiática mete miedo. Porque ASML también baja un 8% en el Nasdaq, ya que China (una empresa ligada al Gobierno) arranca la producción en masa de herramientas de litografía DUV fabricadas en casa. El monopolio europeo de los equipos de chips ya no parece tan intocable.

"Más allá de una sana corrección y rotación de un sector que acumula importantes revalorizaciones en el año, purgando algunos excesos previos, creemos que el debut bursátil de CXMT valida la existencia de una masiva e intacta demanda de hardware para infraestructura de IA. En paralelo, el interés mostrado por firmas occidentales como Apple por probar sus chips para reducir costes globales demuestra que la competencia china podrá beneficiar, en un futuro, a las cadenas de suministro", destacan los analistas de Banca March.  

En paralelo, vuelve el temor a los mercados asociado a las dudas sobre la rentabilidad a corto plazo de la IA y la creciente competencia global. Se percibe así el temor en el inversor ligado a que el importante gasto de capital, soportado por la gran tecnología en centros de datos e infraestructuras, no se traduzca en una conversión acelerada en ingresos reales. 

"Julio ha traído consigo una potente ola de nuevos modelos de IA de código abierto, lo que pone de manifiesto la rapidez con la que el mercado está dejando atrás la dependencia de un pequeño grupo de sistemas cerrados de vanguardia", subraya Ulrike Hoffmann-Burchardi, directora de Inversiones para América y responsable global de Renta Variable en UBS Global Wealth Management.

Mientras, los pedidos de bienes de capital básicos de EEUU, el termómetro de cuánto invierten las empresas en máquinas y equipos, subieron con fuerza en junio. Con la Fed decidiendo esta semana y medio mundo temiendo un frenazo, las empresas americanas acaban de dar su respuesta, siguen gastando. Los pedidos de bienes de capital básicos (lo que las empresas invierten en ordenadores, maquinaria y equipo, quitando aviones y armas) subieron un 0,9% en junio, una décima más de lo esperado. 

Los envíos de esos bienes se dispararon un 1,9%, el mayor salto en cuatro años y medio. En tasa anual esa partida crece un 12,5%, hasta 85.100 millones$, por la inversión en inteligencia artificial (IA) y en centros de datos  Un capex firme es viento de cola para industriales como Caterpillar o Deere y para los fabricantes de equipos de IA. Aleja el miedo a recesión, lo que sostiene la Bolsa, pero también da a la Fed menos prisa para bajar tipos, como se analiza en Dinero Seguro.

EEUU tiene hasta 2027 para dejar de comprar tierras raras a China, pero los números no le dan. Trump quiere cortar el cordón con China en un asunto tan estratégico. Washington fijó el 1 de enero de 2027 como fecha límite para dejar de comprar tierras raras, imanes, tungsteno y otros minerales críticos a China, Rusia, Irán o Corea del Norte. En 2025 EEUU necesitó unas 48.000 toneladas de imanes de tierras raras y produjo apenas 300 toneladas en casa. La previsión para finales de 2026 es de 5.000. Y China refina más del 80% del mercado mundial. 

Por eso los analistas dan por hecho que Trump tendrá que ceder y seguir dando permisos temporales para comprar a China, o tirar del arsenal de emergencia: el programa Project Vault, 12.000 millones$ para acumular reservas.  Se juegan mucho las mineras occidentales que ganarían con los subsidios, como MP Materials o Energy Fuels, y los sectores que viven del imán: autos, defensa (Lockheed, RTX) y chips. Si China aprieta las exportaciones, el precio de las tierras raras vuela.

SAP arranca la segunda fase de su recompra de 10.000 millones€ anunciada en enero. La alemana de software premia al accionista y el mercado lo celebra sin dudar: sube un 7% en Wall Street.️ 

Rigetti también sube un 7%, pero en el Nasdaq, al incorporarse a la ola cuántica provocada por la alianza entre D-Wave se alió con AT&T y arrastró a todo el sector.

Hamco: pasará tiempo hasta que vuelva el apetito por los 'deep blue'
Según los analistas de Hamco AM, la IA ha seguido siendo la tendencia dominante, generando amplias diferencias en el comportamiento de subsectores y compañías vinculados a esta temática (brokers coreanos, RS Tech, Methode) frente al resto. A esta bifurcación se sumó el conflicto en Irán, verdadero catalizador de lo sucedido en los mercados durante el segundo trimestre. 

Hamco AM mantiene cierta exposición a valores relacionados con la IA, aunque no es el motor de la cartera. El foco de la gestora sigue siendo aplicar una filosofía de inversión deep value en cualquier ciclo de mercados, invirtiendo en buenos negocios muy infravalorados y con recorrido potencial en el largo plazo, en regiones, países o sectores 'abandonados' por los grandes flujos de capital.
Efectos de la subida del precio del petróleo

El primer efecto de este conflicto ha sido la subida de los precios del petróleo, que se han mantenido elevados todo el trimestre. Los analistas de Hamco AM explican que ya mantenían cierta exposición al sector energético y, tras la subida, la redujeron mediante la toma de beneficios en aquellas compañías que habían materializado su potencial en valoración. El objetivo de este movimiento fue “rotar hacia ideas donde el margen de seguridad es más atractivo. Justo lo contrario de lo que hace la mayoría cuando un sector está de moda”, afirman desde Hamco AM.

Sin embargo, la subida del petróleo tuvo un efecto negativo en otros mercados, como Indonesia y Filipinas, donde Hamco AM mantiene un peso relevante, por tratarse de economías sensibles a la energía y al apetito de riesgo global. En Indonesia no se aprecian visos de recuperación real, a lo que se añade el riesgo de una posible rebaja de su peso en los índices MSCI, que podría seguir generando salidas de flujos pasivos. En Filipinas parece haber cierta tracción, síntoma que suele anticipar que un mercado tocará fondo antes que el resto. El hecho de que los mercados de Indonesia y Filipinas coticen en niveles mínimos de la época del Covid ha llevado a Hamco AM a aumentar las posiciones en ambos, porque “se trata del tipo de dislocación que llevamos más de veinticinco años buscando y capitalizando. Las valoraciones son muy bajas frente a la calidad de los negocios que se pueden comprar a esos precios”.

El sector de la automoción ha sido el de peor comportamiento durante el segundo trimestre de 2026, tanto por el lado de la demanda como de los márgenes. Las compañías de concesionarios en China y la filial de BMW en China (Brilliance) se han visto afectadas por la debilidad de la demanda de coches nuevos y por una guerra de precios prolongada que continúa destruyendo márgenes.  Sin embargo, si los precios de las ventas de coche nuevo se consolidan, ello supondría un catalizador claro para el negocio de los concesionarios, ya que su modelo de negocio depende tanto del volumen como del margen por unidad. El sector automoción sigue siendo parte esencial de la tesis de inversión de Hamco AM: “hace falta algo más de paciencia. Nuestro foco es la inversión a largo plazo”.

Según los analistas de Hamco AM, la exposición tanto a Indonesia como a Corea ha sido un lastre para la cartera. En Indonesia por el impacto de la subida de precios del petróleo y en Corea porque las inversiones deep value se vieron muy perjudicadas cuando el mercado entró en pánico y los inversores tendieron a vender lo más barato y menos líquido. Una dinámica de risk-off que “ha empujado capital hacia los beneficiarios de la IA. El dinero ha huido de lo barato y poco seguido hacia lo caro y muy seguido: la definición casi perfecta de un mercado dominado por el miedo más que por los fundamentales” según los analistas de Hamco AM. Por este motivo, en la gestora creen que puede pasar tiempo antes de que regrese el apetito por el deep value, ya que “los flujos no cambian de dirección de la noche a la mañana”. Un cambio de tendencia que parece haber comenzado en julio, aunque debe consolidarse con el tiempo.

Europa necesita combinar regulación e innovación para competir en IA

Por otra parte, la IA se ha convertido en uno de los principales factores de competitividad, influencia y poder en el nuevo contexto geopolítico, lo que obliga a Europa a reforzar su capacidad de innovación para no limitarse al papel de regulador, según los XI Diálogos de Prodware y Cremades & Calvo-Sotelo.

José María Sánchez, CEO de Prodware España y vicepresidente ejecutivo del Grupo Prodware, avisa que la IA trasciende el ámbito estrictamente tecnológico y que, detrás de su desarrollo, marcado por la enorme velocidad de innovación, existe una competición estratégica de gran alcance todavía por dilucidar: “la verdadera batalla que se está produciendo en este momento a nivel mundial está relacionada con los datos”, y quien lidera el desarrollo tecnológico acaba condicionando también sus resultados. Por ello, reclamó que Europa no se limite “solamente” a regular la IA, sino que, preservando sus valores, genere un entorno que favorezca la innovación “dando libertad a las organizaciones y a las empresas para que funcionen”.

Javier Cremades, presidente del despacho de abogados Cremades & Calvo-Sotelo, señaló que Europa debe responder a la revolución de la IA desde aquello que define su identidad: la libertad, la dignidad de la persona y el Estado de derecho. Esos principios deben convertirse en la base de una propuesta de valor propia para afrontar el nuevo escenario internacional y reforzar la cooperación con otros países, ya que “Europa necesita socios” para responder a los desafíos globales.
Geopolítica, liderazgo tecnológico y cooperación

Kareen Rispal, embajadora de Francia en España, subrayó que Europa se juega con la IA su soberanía tecnológica y defendió un desarrollo basado en el Estado de derecho, la formación y la cooperación.

Yao Jing, embajador de la República Popular China en España, apostó por una IA al servicio de la inteligencia humana y una gobernanza basada en la cooperación y el control de los riesgos. Lim Soosuk, embajador de la República de Corea, destacó el liderazgo tecnológico de su país y lo presentó como un socio estratégico para Europa.

Maria Margarete Gosse, embajadora de Alemania, reclamó un marco europeo común que evite nuevas dependencias tecnológicas. Giuseppe Buccino Grimaldi, embajador de Italia, abogó por impulsar la innovación dentro de un marco multilateral que preserve el control humano sobre la IA. Héctor Ernesto Infante de Sedas, embajador de Panamá, y Jeffrey Marder, embajador de Canadá, reivindicaron el papel de los países de tamaño pequeño y medio en la construcción de estándares internacionales que refuercen la seguridad y la confianza en esta tecnología.

Alberto Nadal, vicesecretario de Economía y Desarrollo Sostenible del Partido Popular, pide compatibilizar regulación e innovación para impulsar una industria propia; Carlos Elías, catedrático de Periodismo de la Universidad Carlos III de Madrid, alerta del riesgo de regular tecnologías cuyo desarrollo lideran otros países y defendió el pensamiento crítico y la fiabilidad de la información; Álvaro Salas-Castro, presidente y CEO de Reynolds Foundation, previene contra los sesgos y la dependencia tecnológica y apostó por reforzar las capacidades científicas y tecnológicas europeas.

Cándido Conde-Pumpido, presidente del Tribunal Constitucional, subraya que la IA no es solo una cuestión tecnológica, sino también humana, jurídica y constitucional. En este sentido, sostuvo que la innovación debe permanecer al servicio de la persona y desarrollarse dentro del Estado de derecho, con garantías como la transparencia, la supervisión humana, la responsabilidad y la no discriminación.

Josep Borrell, alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y vicepresidente de la Comisión Europea entre 2019 y 2024, avisa que Europa se ha quedado atrás en la actual revolución tecnológica y que no recuperará ese terreno pretendiendo regular lo que desarrollan otros. Y pide construir una Unión Europea capaz de responder a este nuevo escenario tecnológico y geopolítico.

04Jun

Anthropic es valorada en 965.000 millones$; SpaceX, en más de 1,5 billones. La cuestión ya no es si la IA transformará la economía, sino si las expectativas que hoy descuentan los mercados son realistas o si estamos asistiendo al nacimiento de una nueva burbuja tecnológica de dimensiones épicas.

Miguel Ángel Valero

"La revolución de la inteligencia artificial (IA) está provocando algo que rara vez ocurre en los mercados financieros: la creación de gigantes empresariales de tamaño colosal antes incluso de que los inversores puedan comprarlos en Bolsa", opina el analista Pablo Gil en The Trader. Durante décadas, las compañías alcanzaban valoraciones multimillonarias después de años cotizando públicamente. Primero crecían, después salían a Bolsa y, con el tiempo, algunas lograban convertirse en gigantes globales. Hoy el proceso se está invirtiendo. La nueva generación de líderes de la IA está alcanzando valoraciones históricas mientras todavía permanece en manos de fondos de capital riesgo, grandes instituciones financieras y algunos inversores privados privilegiados.

El mejor ejemplo acaba de protagonizarlo Anthropic. La compañía creadora de Claude ha cerrado una ronda de financiación que la valora en 965.000 millones$. Una cifra que ya supera la valoración de OpenAI. Si Anthropic cotizara hoy en Bolsa estaría entre las compañías más valiosas del planeta. Más grande que la inmensa mayoría de empresas del S&P 500 y compitiendo directamente con algunos de los gigantes tecnológicos tradicionales.

Pero quizás lo más llamativo no es la valoración. Lo verdaderamente espectacular es la velocidad a la que está creciendo. La compañía afirma haber alcanzado una tasa anualizada de ingresos cercana a los 47.000 millones$, impulsada por la enorme demanda empresarial de sus modelos de IA.

Y la fiebre inversora no termina ahí. Anthropic está negociando una operación de financiación mediante deuda por valor de 36.000 millones$ liderada por gigantes como Apollo y Blackstone. El objetivo es adquirir enormes cantidades de chips especializados de Google para seguir ampliando su capacidad de computación. 

"Estamos hablando de una situación extraordinaria. No se trata de una empresa pidiendo financiación para sobrevivir. Se trata de algunos de los mayores fondos del mundo compitiendo por financiar la infraestructura necesaria para alimentar la próxima generación IA", subraya este experto.

Anthropic ha presentado de forma confidencial la documentación para salir a Bolsa. Y aunque OpenAI podría seguir el mismo camino en las próximas semanas, el mensaje que envía el mercado es mucho más importante que la carrera entre ambas compañías.  Por primera vez, los grandes líderes de la IA parecen preparados para abrir sus puertas al inversor minorista. Anthropic, OpenAI e incluso SpaceX podrían protagonizar algunas de las mayores salidas a Bolsa de la historia, con valoraciones que ya rondan o superan el billón de dólares.

La pregunta es inevitable: ¿estamos ante el comienzo de una nueva fase de crecimiento o ante los últimos compases de la euforia? Hay un detalle especialmente interesante. Hace apenas un año, muchos de los principales referentes de la IA advertían sobre los riesgos existenciales de esta tecnología, el impacto sobre el empleo o incluso posibles amenazas para la sociedad. Hoy el discurso ha cambiado radicalmente. Sam Altman y Dario Amodei hablan mucho más de productividad, crecimiento y oportunidades que de riesgos.

No es casualidad. Cuando una empresa se prepara para cotizar, necesita atraer capital, generar confianza y construir una narrativa de crecimiento sostenible. Pero la salida a Bolsa tiene implicaciones que van mucho más allá de la valoración de la compañía. Para las empresas que ya utilizan Claude o que están valorando integrar soluciones de Anthropic, una compañía cotizada aporta mayor estabilidad, transparencia financiera y acceso a los mercados de capitales para seguir financiando la investigación y el desarrollo de nuevos modelos.

Al mismo tiempo, los inversores tendrán por fin la posibilidad de obtener exposición directa a una de las empresas más avanzadas del sector, algo que hasta ahora estaba reservado a fondos de capital riesgo y grandes inversores privados.

Además, la carrera entre Anthropic y OpenAI por conquistar los mercados públicos podría intensificar aún más la competencia. Más inversión, más presión por crecer y más necesidad de diferenciarse suelen traducirse en ciclos de innovación más rápidos, mejoras continuas en los productos y, potencialmente, una reducción de precios para los usuarios finales.

Por primera vez en muchos años, los mercados podrían enfrentarse a una oleada de salidas a Bolsa protagonizadas por empresas que ya nacen con valoraciones equivalentes a las mayores multinacionales del planeta. Anthropic, OpenAI y SpaceX podrían debutar directamente entre las compañías más grandes de Wall Street.

La IA ya no es una simple tendencia tecnológica. Se está convirtiendo en una carrera global por controlar la infraestructura, los datos, la potencia de cálculo y los modelos que podrían definir la próxima etapa del crecimiento económico mundial. Y cuando fondos soberanos, bancos de inversión, firmas de capital privado y grandes tecnológicas compiten por invertir cientos de miles de millones en el mismo sector, normalmente no estamos ante una moda pasajera.

La cuestión ya no es si la IA transformará la economía, sino si las expectativas que hoy descuentan los mercados son realistas o si estamos asistiendo al nacimiento de una nueva burbuja tecnológica de dimensiones épicas. Porque cuando empresas privadas empiezan a acercarse al billón de dólares antes siquiera de salir a Bolsa, la euforia ya no es una hipótesis. Es una realidad.

La historia de la IA está empezando a parecerse a la de Internet en los años noventa, pero a una velocidad mucho mayor y con cantidades de capital nunca vistas. La diferencia es que esta vez los ganadores potenciales ya están valorados como gigantes globales antes de que el inversor medio pueda acceder a ellos. Quizá estemos ante una revolución tecnológica que justifique estas cifras. O quizá estemos contemplando una nueva fase de exuberancia financiera. Lo más probable es que haya algo de ambas cosas. Lo que parece indiscutible es que la IA se ha convertido en el principal imán de capital del planeta y que esta historia aún está lejos de terminar.

La historia de los mercados nos enseña que las grandes oleadas de salidas a Bolsa suelen coincidir con momentos de enorme optimismo inversor. Ocurrió durante la burbuja tecnológica de finales de los noventa, sucedió en distintos episodios de fuerte expansión bursátil y ahora podría estar ocurriendo de nuevo con la IA. 

"Esto no significa necesariamente que el ciclo haya terminado. De hecho, la IA probablemente seguirá transformando sectores enteros durante la próxima década. Pero sí conviene recordar que las mejores tecnologías no siempre generan las mejores inversiones cuando las expectativas alcanzan niveles excesivamente elevados. Por eso, más que preguntarnos quién llegará primero a Wall Street, quizá deberíamos preguntarnos qué nos está diciendo Wall Street sobre el momento actual del ciclo", insiste Pablo Gil.

Respiro para las Bolsas

Después de diez sesiones ininterrumpidas de revalorizaciones llega el respiro a las Bolsas – MSCI AC World bajó un 0,6% el 3 de junio y sigue la corrección en Asia. Si bien el ruido geopolítico ganó protagonismo y tensionó los precios del crudo, el verdadero detonante se encuentra en el sector estrella de los últimos meses, donde crece el debate entre las brillantes perspectivas de crecimiento y el riesgo de ejecución. Y es que, en las últimas horas, dos actores fundamentales del sector volvieron a ocupar los titulares: por un lado, el máximo responsable de Taiwan Semiconductor (TSMC) proyectó que en los próximos años la oferta global de chips seguirá siendo insuficiente para satisfacer la demanda impulsada por la IA, lo que augura un crecimiento sostenido de los ingresos para la firma y reafirma sus objetivos de incremento del 30% de las ventas este ejercicio.

Sin embargo, la otra cara de la moneda fueron las esperadas cifras de la empresa de semiconductores americana Broadcom, aspirante a competir con Nvidia, que  no lograron cumplir con las elevadas expectativas del mercado. Sus ingresos por la venta de chips han quedado por debajo de lo esperado, empujando también una rebaja de las previsiones anuales que se quedan ahora en 56.000 millones$ frente a los 57.600 millones anteriores. En este contexto, compañías como TSMC reafirman su confianza en que el déficit de oferta estructural de chips sostendrá el fuerte crecimiento de sus ingresos, mientras que el caso de Broadcom evidencia que la ejecución, la competencia y la capacidad para satisfacer unas expectativas exigentes serán un desafío constante en los próximos trimestres.

SpaceX recaudará en Bolsa 75.000 millones$

Y mientras todo esto ocurre, otro gigante privado se prepara para entrar en escena: SpaceX, que ya se mueve en valoraciones cercanas a 1,5 billones$ y algunos analistas incluso contemplan cifras superiores en una futura salida a bolsa. Lo interesante es que la compañía ya no se presenta únicamente como una empresa espacial. Cada vez más se posiciona como una pieza clave de la futura infraestructura de IA gracias a Starlink, los centros de datos distribuidos y su capacidad para construir redes globales de comunicaciones.

Por su parte, SpaceX ha fijado el precio de su salida a Bolsa en 135 $/acción y ofrecerá alrededor de 555,6 millones de títulos, lo que le permitiría recaudar unos 75.000 millones$. La colocación está prevista para el 11 de junio y se espera que empiece a cotizar en el Nasdaq el 12. Con una valoración de unos 1,8 billones, la operación supondría emitir aproximadamente el 4% del valor de la empresa, y aun así, la salida de 75.000 millones marcaría un récord histórico, superando ampliamente los 29.400 millones de dólares recaudados en 2019 por Aramc(petrolera saudí). 

De materializarse, SpaceX se situaría entre las siete empresas americanas de mayor capitalización, por delante de compañías como Tesla y Meta. Aunque SpaceX ya genera un flujo de caja significativo –principalmente gracias a Starlink, su servicio de internet por satélite–, la compañía necesita más capital para financiar sus ambiciosos planes de crecimiento. Entre ellos, destacan la expansión de su infraestructura de computación en IA, la mejora de sus capacidades espaciales y de lanzamiento de cohetes, y el aumento de sus constelaciones de satélites.

Estas necesidades de financiación se han incrementado tras la adquisición de xAI en febrero, una empresa que consume en torno a 1.000 millones$ mensuales en costes relacionados con infraestructura y entrenamiento de modelos de IA.

Sin embargo, a pesar de la OPV, Elon Musk mantendrá un control casi exclusivo sobre SpaceX. Conservará alrededor del 84,4% de los derechos de voto (frente al 85 % actual), gracias a las acciones de clase B, que otorgan diez votos cada una frente a un único voto de las acciones de clase A. Además, su posesión del 93,6 % de las acciones de clase B le permite nombrar al 51% del consejo de administración y decidir sobre su propia destitución, lo que en la práctica impide que sea despedido contra su voluntad. 

Por otro lado, aproximadamente 7.800 millones de acciones estarán sujetas a restricciones de venta durante al menos seis meses tras la salida a Bolsa. 

A pesar del gran tamaño de esta operación y de otras potenciales emisiones relevantes previstas en el mercado (ampliaciones de capital de Alphabet y futuras OPV de Anthropic y OpenIA), en el corto plazo no se espera un impacto significativo en el mercado, dado que, en conjunto, representarían un 0,5% del S&P 500. 

Y hay más movimientos:

  • CrowdStrike nombra a Bartley Richardson, exejecutivo de Nvdia, Chief AI Officer. Cuando la empresa de ciberseguridad más relevante del mercado le roba talento directo a Nvidia, el mensaje está claro: la próxima generación de ciberdefensa va a correr en GPU.
  • Meta apuesta por agentes de IA dentro de WhatsApp para monetizar 3.000 millones de usuarios. La idea es que las empresas puedan atender, vender y cobrar dentro del chat, con publicidad nativa y servicios empresariales que hasta ahora no existían en la plataforma. Si funciona en India y Brasil, escala al resto del mundo. El mercado potencial es gigantesco. WeChat en China lleva años haciendo exactamente esto y es el núcleo del ecosistema de pagos del país. Meta quiere ese modelo para 3.000 millones de personas. WhatsApp era el activo más inframonetizado del sector tech. Si los agentes IA permiten transacciones y publicidad dentro del chat, el múltiplo de Meta cambia radicalmente. Presión directa sobre Snap  y todo el ecosistema de mensajería.
  • Morgan Stanley va a dar acceso a agentes de IA a su canal de gestión de patrimonio de $1,2 billones en activos. De esta forma, Wall Street tiene un nuevo empleado que no cobra, no duerme, y no se equivoca en los cálculos. Morgan Stanley abrirá su plataforma de gestión de patrimonio, que mueve 1,2 billones$ en activos, a agentes de IA. Los clientes de Banca Privada podrán interactuar con agentes que gestionan carteras, responden consultas y ejecutan operaciones. Es el movimiento más significativo de la banca privada hacia la IA del año. Si Morgan Stanley lo escala, el resto del sector no tiene opción. Seguirán o quedarán fuera. Porque el wealth management cambia de era. Presión sobre los asesores humanos y oportunidad para los proveedores de modelos de IA. Charles Schwab también en el radar.
  • La IA tiene un problema de electricidad. Y el mercado acaba de encontrar su solución favorita. Constellation Energy y NuScale suben con fuerza mientras el gobierno americano anuncia planes de expansión nuclear y el principal productor de uranio de EEUU decide aumentar capacidad. Los centros de datos de IA consumen electricidad como nunca antes. El carbón y el gas no son solución políticamente viable. La nuclear combina alta densidad energética, bajas emisiones y suministro constante. Las grandes tech ya están firmando contratos directamente con centrales nucleares. "Si eres un inversor largo en IA, piensa también en la electricidad que consumen esos data centers·, recomienda Zumitow. Constellation Energy, NuScale, URA y NLR son los vehículos naturales. Riesgo real: los plazos de construcción nuclear son eternos y los costes, impredecibles.
  • Rigetti Computing (-10%) sufre una resaca brutal tras el rally en el sector quantum. Sin earnings detrás, solo momentum especulativo. Cuando algo sube fuerte sin catalizador sólido, la corrección llega puntual.
  • Palo Alto Networks: sus beneficios deberían gustar: BPA ajustado de 85 centavos vs 80 esperados, ingresos de 3.000 millones vs 2.940 millones esperados, objetiivos por encima del consenso. Y aun así cae casi un 6%. "Clásico de las cyber cuando la expectativa ya estaba en precio", señalan en Zumitow.

Eastspring: sigue habiendo dudas sobre la rentabilidad de la inversión en IA

Choon Keong Ong, Portfolio Manager de  Eastspring Investments en Singapur, resalta la capacidad del sector tecnológico asiático para generar ingresos por dividendos, lo que ofrece una forma aún más atractiva de aumentar la exposición a estas tendencias de crecimiento estructural. Pero ¿estamos ante una burbuja de la inteligencia artificial?, ¿por qué los hiperescaladores siguen invirtiendo tanto en infraestructura de IAl, en un momento en el que los precios del hardware están en máximos, y cuándo dejarán de hacerlo? "Los más escépticos podrían pensar que nos encontramos ante otra posible burbuja, pero yo creo que este ciclo es diferente". señala.

A diferencia de lo que ha ocurrido en otros ciclos tecnológicos, la fuerza disruptiva de la IA es real. La monetización de los grandes modelos lingüísticos resulta cada vez más visible, la demanda de tókenes está creciendo de manera exponencial, y lo cierto es que no hay suficiente capacidad de computación para atenderla. Este desequilibrio se ve agravado además por el paso del entrenamiento de la IA a la inferencia. A diferencia del entrenamiento, la demanda de inferencia es continua, aumenta con la adopción por parte de los usuarios, y no puede programarse o distribuirse en el tiempo como ocurre con las tareas de entrenamiento.

En lo que respecta a los hyperscalers,  la idea que subyace a todo ello es el deseo de acceder a las ventajas de las que se benefician los primeros en actuar. Los que se queden atrás podrían perder un terreno que luego resultaría muy difícil recuperar. Por eso el gasto de capital sigue aumentando, aun cuando sigue habiendo ciertas dudas sobre la rentabilidad de la inversión.

El aumento del gasto de capital con el que los hyperscalers desean consolidar su posición en el ámbito de la inteligencia artificial está beneficiando directamente a la cadena de suministro tecnológica asiática.

"La pregunta ya no es si la demanda de inteligencia artificial es real, sino quién tiene capacidad para responder a ella. Los clientes compiten por asegurarse acceso a capacidad de computación para inteligencia artificial, y la rapidez de ejecución pesa más que el precio", subraya .

Lo que destaca especialmente en este ciclo es el ritmo sin precedentes que está adoptando el cambio tecnológico. Los planes de desarrollo de los productos cambian constantemente, lo que exige un diálogo continuo con las compañías, así como la capacidad de anticipar cambios estructurales.

La capacidad de fundición de semiconductores de última generación es el principal cuello de botella, y las tensiones de oferta se están trasladando a toda la cadena de suministro, desde la memoria y las técnicas avanzadas de encapsulado a las placas de circuito impreso de alta densidad. Más que la debilidad de la demanda, lo que define el entorno de suministro son las restricciones de disponibilidad. Los proveedores de primer nivel que tienen capacidad para suministrar a escala están muy bien posicionados en un contexto como el actual, y también hay un grupo creciente de empresas que están demostrando su capacidad para generar crecimiento compuesto estructural dentro de este ecosistema.

En lo que respecta a la demanda de hardware, ha habido dos cuestiones especialmente relevantes. La primera se refiere al auge de los chips conocidos como "circuitos integrados para aplicaciones específicas" (ASIC), diseñados a medida como alternativa creíble a las unidades de procesamiento gráfico (GPU).

La segunda es la aparición de la óptica integrada en el encapsulado (CPO), una nueva tecnología que integra componentes ópticos directamente en un único encapsulado y reduce el consumo energético de los centros de datos. Aunque no parece probable que esta nueva tecnología vaya a generalizarse antes de 2027, ya está influyendo en el crecimiento del contenido de hardware y generando nuevas ideas de inversión.

En lo que respecta a la memoria, el debate se ha centrado en la sostenibilidad de los beneficios empresariales, tras un ciclo alcista sin precedentes desde 2024 y el fuerte aumento de los precios de la memoria convencional en los últimos seis a nueve meses.

Los fabricantes de memoria han recurrido a los llamados "acuerdos a largo plazo" (LTA) para lograr la estabilidad de sus ingresos, en virtud de los cuales los clientes se comprometen de forma flexible a adquirir determinados volúmenes. Los nuevos acuerdos a largo plazo están adoptando un carácter más contractual, e incluyen la negociación de compromisos de precio y volumen y, en algunos casos, pagos anticipados por parte de los clientes. Aún no se sabe si estas condiciones más estrictas pasarán a ser la norma, más que la excepción, pero eso será lo que determine la solidez de los beneficios empresariales a medida que el ciclo vaya perdiendo impulso.

Este tipo de innovaciones reducen la intensidad de capital, pero también disminuyen el coste de prestación del servicio y pueden impulsar la demanda de tókenes. Habrá que prestar atención a las próximas salidas a bolsa de los principales desarrolladores de inteligencia artificial, ya que pueden proporcionar una valiosa información sobre la rentabilidad económica de los grandes modelos lingüísticos. El segundo riesgo es el exceso de oferta de componentes, ya que se prevé una importante expansión de la capacidad en los próximos años.