Nvidia desvela que entra en el mercado de ordenadores portátiles, y Samsung pasa a encabezar la carrera por el chip de memoria más avanzado.
Miguel Ángel Valero
Nvidia anuncia su entrada en el mercado de ordenadores portátiles con su nuevo "RTX Spark Superchip", desafiando el dominio de Intel y AMD. Un nuevo producto, que combinaría CPU y GPU, diseñado especialmente para la era de la IA y promete ofrecer un rendimiento excepcional. El anuncio no es casual y se produce antes de la celebración de Computex, la gran feria informática de Asia en la que los gigantes del sector y las startups presentan sus innovaciones en hardware, inteligencia artificial (IA) y semiconductores, y que se celebrará en Taipéi del 2 al 5 de junio.
Las dos grandes firmas coreanas (SK Hynix y Samsung) se disparan ante la posibilidad de nuevos acuerdos con Nvidia. Pero Samsung comienza a enviar muestras de memoria HBM4 a clientes clave, superando a SK Hynix en la entrega de la próxima generación de chips de IA. La carrera por el chip de memoria más avanzado tiene, de momento, otro líder, precisamente cuando Samsung estaba rezagada en Bolsa respecto a su gran competidor, cuya cotización sufre ahora. Están en juego miles de millones en contratos de suministro y el precio del HBM4.
Por otro lado, Son Masayoshi, presidente de SoftBank, parece responder con la mayor apuesta de IA empresarial en Europa: 75.000 millones€ en centros de computación en Francia. Esta noticia impulsa a Schneider Electric, Eiffage y otras empresas francesas que logren los contratos de construcción y energía.
Otro dato: Los software stocks cierran por encima de su media de 200 días por primera vez desde principios de enero, cuando la irrupción de Anthropic los hundió. Que el mercado haya olvidado la amenaza de la IA al software en apenas cinco meses dice mucho sobre el ciclo. El sector recupera terreno técnico clave. Para el inversor puede ser una señal de entrada en la actividad SaaS.
Mientras, Ford registra su mejor mes bursátil desde la crisis financiera de 2008 arrastrado por el optimismo IA y la automatización industrial.
UBS: cuidado con el exceso de capacidad en hardware
"La inteligencia artificial está ganando terreno entre las empresas suizas, no como una revolución disruptiva, sino como la siguiente etapa lógica de la digitalización. Esta transición está generando nuevas oportunidades, al tiempo que plantea nuevas exigencias para las empresas, el mercado laboral y los inversores", señala Michael Bolliger, Director de Inversiones (CIO) para Suiza de UBS Global Wealth Management.
"¿qué nos enseña la historia sobre los próximos líderes del mercado de la inteligencia artificial? En primer lugar, es probable que nuevos participantes se encuentren entre los futuros líderes. En segundo lugar, un exceso de capacidad en hardware afectará con mayor intensidad a las empresas que operan en mercados altamente competitivos. Y, en tercer lugar, las compañías que consigan convertirse más rápidamente en plataformas serán probablemente las ganadoras. En nuestra opinión, esto implicará invertir tanto en inteligencia como en aplicaciones capaces de aprovechar los efectos de red", apunta Ulrike Hoffmann-Burchardi, Directora de Inversiones para las Américas y Responsable Global de Renta Variable.
Evli se centra en los sectores más castigados
Por su parte, la gestora finlandesa Evli basa su estrategia Deep Value con sesgo contrarían en los sectores más castigados por el entorno geopolítico y económico inestable que domina los mercados en 2026. Por este motivo, la estrategia ha incrementado sus posiciones en tecnología médica, químicas, papel y cartón, automoción, y compañías relacionadas con la IA que, o bien han sido excesivamente castigadas por el mercado por ser consideradas “perdedoras” en la carrera de la IA, o tienen una exposición oculta a la Inteligencia Artificial.
La estrategia Deep Value de Evli identifica compañías que el mercado evita, cuyo precio ha sufrido caídas extremas, pero cuyos activos, balances y capacidad de generación de beneficios siguen siendo sólidos. El gestor no busca simplemente compañías baratas en términos relativos, sino compañías que atraviesan situaciones de infravaloración extrema, como lo prueba que la capitalización bursátil de dichas empresas es entre un 60% y un 70% inferior a sus valoraciones históricas, e incluso más en algunos casos. Por tanto, se trata de una estrategia Deep Value con un sesgo contrarían, con una correlación muy baja respecto a las estrategias de inversión tradicionales.
Otra de las claves de la estrategia Deep Value de Evli es que no intenta predecir el momento exacto en el que se producirá un giro macroeconómico o bursátil para calcular una revalorización potencial en la cartera. Porque cuando llega el cambio en la esfera macro o de mercados, “la mayor parte del reajuste en valoración ya se ha producido, lo que aumenta el peligro de llegar demasiado tarde”, según Petter Langenskiöld, gestor de la estrategia.
La estrategia Deep Value de Evli busca aprovechar las fases de fuertes caídas para aumentar posiciones en compañías cuya tesis fundamental permanece intacta.