09Sep

Trump quiere sacar adelante el plan de reducción del déficit cuanto antes ante el temor de que las elecciones de medio mandato le dejen sin el control del Parlamento.

Miguel Ángel Valero

Lo que le faltaba al Tesoro de EEUU. Las tenencias chinas de bonos del Tesoro de EEUU se han desplomado al nivel más bajo en 25 años. Pekín suelta deuda americana justo cuando EEUU más necesita colocarla. Y encima las comparaciones se hacen odiosas: el Tesoro español coloca 4.000 millones€ en una sindicada a 20 años con una demanda que supera los 82.000 millones, más de veinte veces la oferta. Además, capta otros 2.417 millones en letras, con la rentabilidad en máximos de casi dos años. La deuda española sigue teniendo tirón pese a los tipos altos.

Y eso que el Tesoro de EE UU ha triplicado, hasta 6.000 millones$, el tamaño inicial de su próxima recompra de deuda pública a largo plazo (vencimientos de entre 10 y 20 años). La rentabilidad de la deuda a 10 años subía unos seis puntos básicos (pb), hasta el 4,85%, alcanzado su nivel más alto desde 2023, por lo que el secretario del Tesoro de EEUU, Scott Bessent, consiguió lo contrario de lo que busca con este progra, que es reducir el coste de financiación de la monumental deuda de EEUU. Y el mercado da una probabilidad del 60% a que la Fed suba tipos en su próxima reunión.

“Ahora la casa soy y, , así que cuando intervenimos sobre el yen japonés tengo una idea bastante precisa de lo que harán Japón, el Banco de Japón y los responsables políticos japoneses. Pueden apostar contra mí si quieren". Así de contundente se mostró el secretario del Tesoro en la Universidad Metodista del Sur, en Texas, ante las dudas sobre cuánto tiempo se prolongará la intervención que el Banco de Japón está llevando a cabo sobre el yen y si ésta sigue contando con el respaldo de EEUU. Admite que las autoridades estadounidenses disponen de información tanto del Ministerio de Finanzas como del banco central japonés, desafiando a los inversores a apostar contra el yen.

Desde el punto de vista técnico, el nivel de 152 USD/JPY, el más bajo del año, podría empezar a reactivar órdenes de venta de yenes, frenando la reciente presión compradora. Por el momento, la apreciación de la moneda japonesa, iniciada hace ocho días, acumula ya un avance del 4,3%. Además, la próxima semana se celebrará la reunión del Banco de Japón, de la que el mercado espera una nueva subida de tipos.

Resulta especialmente llamativo que uno de los integrantes del equipo de George Soros, que contribuyó a forzar la salida de la libra esterlina del Mecanismo Europeo de Tipos de Cambio en 1992, se siente ahora al otro lado de la mesa. Quien entonces apostaba contra los bancos centrales parece querer recordar hoy al mercado una vieja máxima de casino: cuando la banca decide jugar, conviene no subestimar sus cartas.

Este mensaje supone un nuevo factor de presión para el dólar, cuya tendencia bajista podría intensificarse si las autoridades optaran por una intervención explícita. 

En la misma comparecencia, Bessent señaló además que, junto con la iniciativa de recompra de bonos a largo plazo, la Administración Trump pretende reducir el déficit de cara al próximo ejercicio. Reconoce que el proceso podría acelerarse si los demócratas logran hacerse con el control de alguna de las cámaras del Congreso en las próximas elecciones legislativas. Según indicó, el Gobierno está elaborando un plan de consolidación fiscal y, en caso de que el Partido Republicano pierda el control parlamentario, intentará aprobarlo antes de la toma de posesión de los nuevos congresistas.

Bessent también sostuvo que es posible reducir la deuda pública si la economía mantiene un crecimiento anual del 3%, defendiendo que el principal problema de las cuentas públicas estadounidenses no reside en los ingresos, sino en el nivel de gasto. Vende optimismo respecto a la coyuntura económica al afirmar que superarán el conflicto con Irán, y la economía estadounidense se está mostrando “sólida” e incluso está volviendo a acelerarse.

Pero los datos parecen apuntar en una dirección menos favorable. El PIB creció un 2,1% interanual en el 2º trimestre, por debajo de ese umbral del 3% mencionado por Bessent. Además, factores como el conflicto con Irán, el estímulo fiscal derivado de la Big Beautiful Bill, una recaudación arancelaria inferior a la prevista y los limitados resultados obtenidos por el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) han contribuido a ampliar el déficit fiscal, que podría superar el 8% del PIB en 2026.

Y la confianza de las pymes estadounidenses se frena en agosto al bajar el índice realizado por el NFIB más de un punto y situarse ahora en 98,7 desde el 99,8 previo, que era un máximo de los últimos 11 meses. El descenso de la confianza vino en gran medida por un deterioro de las perspectivas de negocio de cara a los próximos meses y una mayor preocupación por el aumento de los costes de los insumos en un momento de menor dinamismo de las ventas. A pesar de ello, la encuesta destaca que la principal preocupación de las pymes sigue centrada en la “calidad de la mano de obra” una señal de dificultades para contratar los perfiles necesarios. En conjunto, un dato que sigue siendo acorde con un ciclo en expansión pero que advierte de riesgos de desaceleración. 

La Fed de nueva York publicó su encuesta mensual de expectativas de inflación de los consumidores que en agosto bajó ligeramente situándose para los próximos 12 meses en 3,58% desde el 3,63% previo.

Además, las tensiones en el golfo Pérsico volvieron a intensificarse. En esta ocasión, los incidentes tuvieron lugar cerca de isla de Jarg, principal centro de almacenamiento y exportación de petróleo de Irán, donde fueron atacados cargueros vinculados al régimen de los ayatolás tras las amenazas dirigidas contra embarcaciones estadounidenses. Estos episodios en las inmediaciones del corazón exportador del crudo iraní impulsaron nuevamente los precios del Brent, muy cerca de la cota de los 100 $/barril.

Más aranceles a Canadá, que refuerza el acuerdo con Europa

Por otro lado, EEUU ha intensificado la guerra comercial con Canadá al anunciar nuevos aranceles, que entrarán en vigor en una semana, y la prohibición de importar determinados productos canadienses a partir de dentro de tres semanas. Entre los bienes afectados se encuentran las proteínas de suero lácteo, determinados whiskies de centeno y otras bebidas alcohólicas, cerveza de malta, algunos vinos, cerveza sin alcohol y motocicletas. Además, sigue vigente la amenaza de elevar hasta el 50% los aranceles sobre los automóviles canadienses a partir del 1 de enero.

Mientras tanto, en el ámbito de las alianzas estratégicas, la Unión Europea y Canadá trabajan en un acuerdo de amplio alcance que abarcaría comercio, seguridad y materias primas críticas. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen,  tiene previsto presentar la iniciativa el 16 de septiembre. 

UBS recomienda invertir en oro a largo plazo

El oro ha vuelto a estar bajo presión durante las últimas dos semanas, en un contexto de repunte en los rendimientos del Tesoro estadounidense, comentarios hawkish del presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, y unos datos de empleo en EEUU más sólidos de lo esperado. "Ahora esperamos que la Fed suba los tipos de referencia en 50 puntos básicos este año. La presión resultante de unos mayores rendimientos reales y un dólar estadounidense más fuerte probablemente seguirá siendo un obstáculo a corto plazo para el oro, en nuestra opinión. Sin embargo, del mismo modo que no creemos que las decisiones de la Fed a corto plazo debiliten las perspectivas a medio plazo para las acciones globales —respaldadas por el gasto en IA, una actividad económica resiliente y un amplio crecimiento de los beneficios—, tampoco creemos que reduzcan el papel estratégico del oro dentro de una cartera. El oro sigue siendo un valioso diversificador, en nuestra opinión, especialmente para los inversores con afinidad por los activos reales. Una sólida demanda de los bancos centrales debería proporcionar una base estable para el oro. Las preocupaciones fiscales deberían reforzar la tendencia de diversificación a largo plazo. El oro puede ayudar a amortiguar las carteras frente a la inflación y la incertidumbre geopolítica", señalan en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Creemos que la tesis de inversión a largo plazo para el oro sigue siendo positiva. Consideramos el oro principalmente como una cobertura y un diversificador de cartera, más que como una expresión táctica de la próxima decisión de la Fed. Los inversores con una asignación insuficiente podrían aprovechar los periodos de debilidad para construir una exposición estratégica dentro de una cartera bien diversificada".

"En un contexto de ajuste del mercado petrolero, riesgos persistentes para los flujos de petróleo y unos colchones de inventario reducidos, estamos elevando nuestras previsiones de precios del petróleo para los próximos tres trimestres. Ahora esperamos que el crudo Brent cotice en torno a los 95 USD/barril a finales de año y a los 85 USD/barril a mediados de 2027", apunta Giovanni Staunovo, estratega.