Robeco avisa que la oferta no puede responder fácilmente a la demanda de materiales críticos para la inteligencia artificial. El Santander se alía con el CSIC para investigar IA y computación cuantica. Idealo constata que la IA se usa para las compras online.
Miguel Ángel Valero
Samsung, SK Hynix y Micron son demandadas en EEUU por presunto pacto de precios en la memoria DRAM. Una demanda colectiva antimonopolio presentada el 25 de junio en el Distrito Norte de California por 17 particulares y pequeñas empresas acusa a los tres gigantes de la memoria de restringir el suministro de DRAM desde 2022 para disparar los precios. Éstos se han incrementado un 700% en cuatro años, al calor de la expansión hacia la memoria de alto ancho de banda para la inteligencia artificial (IA).
Riesgo legal y de provisiones justo en pleno superciclo de precios por la IA. Las empresas afectadas dicen estar revisando la demanda, pero el caso amenaza sus márgenes vía multas del departamento de Comercio de EEUU (ya hay precedentes de cárteles) y realización de provisiones, precisamente en el mejor momento del ciclo. Apple y otros compradores de memoria pueden respirar si bajan los precios de la memoria para la IA.
Robeco: la IA topa con la escasez de materiales críticos
Pieter Busscher, Portfolio Manager de Robeco Smart Materials Strategy, subraya que la narrativa sobre la IA en los mercados está evolucionando: "Lo que comenzó como una historia sobre software y semiconductores se está convirtiendo cada vez más en una historia sobre limitaciones físicas". A medida que la inversión en centros de datos, chips y conectividad se dispara, la demanda está llegando rápidamente a la economía real. El cobre, los materiales especializados, los componentes eléctricos y los equipos de prueba están viendo un fuerte impulso, a medida que la IA escala desde el bombo publicitario hasta la infraestructura.
Este cambio se reflejó claramente en los mercados de valores. Las empresas expuestas a materiales habilitados para IA y cadenas de suministro industriales presentaron sólidos resultados y continuaron superando al mercado, apoyadas por una capacidad ajustada y una creciente visibilidad de pedidos.
Al mismo tiempo, está emergiendo un segundo motor poderoso: la convergencia de la IA y la electrificación. Los centros de datos consumen mucha energía, lo que requiere actualizaciones masivas en redes eléctricas, sistemas de refrigeración e infraestructuras de almacenamiento. Esto está amplificando la demanda a través de cadenas de suministro ya restringidas.
“La IA está saliendo del espacio digital y entrando en la economía física. Estamos viendo un aumento en la demanda de materiales críticos para los cuales la oferta no puede responder fácilmente. La intersección entre IA y electrificación está creando un viento de cola estructural para las empresas que suministran los componentes esenciales de esta nueva infraestructura", explica este experto.
Esto está cambiando la forma en que los inversores ven el conjunto de oportunidades. Mientras que la primera fase del rally de la IA estuvo dominada por las grandes tecnológicas, la siguiente fase se está ampliando a lo largo de la cadena de valor – hacia las “herramientas” que hacen posible la IA en el mundo real.
De cara al futuro, la volatilidad podría aumentar a medida que las valoraciones se estiren y las expectativas suban. Pero estructuralmente, la imagen sigue siendo clara: la IA ya no solo impulsa la demanda de computación, sino que impulsa la demanda de los materiales que la alimentan. "Y ahí es donde reside el próximo cuello de botella – y la oportunidad", subraya Busscher.
UBS
Persisten las dudas sobre la sostenibilidad del crecimiento del capex en IA y sobre su capacidad para seguir impulsando al complejo de semiconductores, pero UBS señala que "en nuestro posicionamiento táctico seguimos favoreciendo a los proveedores de 'picos y palas' del desarrollo de la IA, ya que la visibilidad de la demanda, el poder de fijación de precios y el impulso de los resultados se mantienen sólidos. No obstante, la reciente volatilidad del mercado también ha puesto de relieve ciertos riesgos que conviene vigilar. Los riesgos de una desaceleración en el crecimiento del capex han aumentado. Los avances en modelos de menor costo podrían generar volatilidad, pero el crecimiento de la demanda debería terminar compensando estas preocupaciones. Los cuellos de botella en la oferta aún no se han aliviado de forma significativa, mientras que la monetización debería acelerarse aún más".
Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Creemos que la exposición a las acciones vinculadas a la IA seguirá siendo un factor diferenciador clave para el desempeño de los mercados de renta variable a largo plazo, pero también creemos que la diversificación, tanto dentro como fuera del ámbito de la IA, es esencial". "Los inversores pueden considerar áreas más defensivas dentro del complejo de la IA, como los operadores de centros de datos y determinadas empresas de pagos, así como otras tendencias estructurales como la energía y los recursos, y la longevidad", añade.
"Creemos que el actual ciclo de capex en IA todavía tiene margen para continuar, y que las inversiones en infraestructura de IA siguen siendo Atractivas. Es probable que se den periodos de exceso de capacidad, similares a los de ciclos anteriores, pero la vida útil más corta de la infraestructura de IA, junto con una demanda más elástica proveniente de la IA autónoma, sugiere que la capacidad se absorberá más rápido que en ciclos previos", apunta Ulrike Hoffmann-Burchardi, Chief Investment Officer Americas y Global Head of Equities.
Santander se alía con el CSIC para investigar IA y computación cuántica
Por su parte, el Banco Santander y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, han firmado un acuerdo de colaboración orientado a explorar futuras iniciativas de investigación, innovación y transferencia de conocimiento en áreas estratégicas como la inteligencia artificial avanzada y su conexión con nuevas capacidades computacionales como la cuántica y las aplicaciones híbridas Quantum-AI. El acuerdo tendrá una duración de tres años prorrogables y establece las bases para el desarrollo de futuros proyectos de I+D+i, programas de formación especializada, doctorados industriales, actividades de divulgación científica y la participación conjunta en convocatorias públicas y privadas de investigación e innovación.
La combinación de conocimiento científico y transferencia de conocimiento aplicada a retos reales se desarrollará a través del Santander AI Lab, dirigido por José Manuel de la Chica, y el ecosistema de investigación en IA del CSIC.
Iñaki Bernal, Chief AI Officer de Grupo Santander, ha señalado que “este acuerdo nos permite conectar la escala, el conocimiento y los retos reales de un banco global como Santander con la excelencia científica del CSIC para explorar nuevas capacidades de la inteligencia artificial avanzada que nos ayuden a desplegar soluciones más robustas, transparentes y confiables”. Bernal ha añadido que el objetivo es “reforzar un ecosistema de IA que nos ayude a entender sistemas complejos, tomar mejores decisiones y avanzar en ámbitos como la explicabilidad, el aprendizaje federado, la detección y mitigación de sesgos, la simulación avanzada, la privacidad de los datos, la seguridad y el gobierno responsable. La investigación de frontera solo genera impacto real cuando se construye con ambición, rigor y colaboración”.
Por su parte, la vicepresidenta de Innovación y Transferencia del CSIC, Ana Castro, ha explicado que “ecreemos firmemente que la ciencia de excelencia debe estar al servicio de la sociedad y contribuir a dar respuesta a los grandes retos de nuestro tiempo. Como principal organismo público de investigación de España, trabajamos para generar conocimiento de vanguardia, pero también para que ese conocimiento se transfiera y genere impacto real. Colaboraciones como esta con Banco Santander son una gran oportunidad para conectar nuestra capacidad científica con desafíos concretos y avanzar en soluciones innovadoras y responsables”.
El vicepresidente de Investigación Científica y Técnica del CSIC, José María Martell, ha añadido que “este acuerdo encaja plenamente con la Estrategia de Inteligencia Artificial CSIC 2025-20230, especialmente en ámbitos clave como el desarrollo de una IA avanzada y confiable y el impulso de la transferencia de conocimiento. Además, refuerza algo especialmente importante para nosotros: seguir construyendo un ecosistema sólido de IA en España, donde investigación, talento e innovación trabajen de forma coordinada para generar valor y progreso”.
El acuerdo se enmarca en la estrategia ‘Data & AI-first’ de Santander, orientada a integrar la IA de manera transversal, segura y útil en la forma en que el banco trabaja, toma decisiones y genera valor para clientes y equipos. Por su parte, el CSIC aportará su capacidad científica, talento investigador, conocimiento experto e infraestructuras de investigación para impulsar proyectos de alto impacto y acercar los avances científicos más recientes a retos reales del sector financiero.
Esta nueva alianza se apoya en una estrecha colaboración que el Banco Santander, el CSIC y la Fundación General CSIC mantienen desde 2010, orientada a promover la investigación, la innovación y la transferencia de conocimiento con programas conjuntos como los Proyectos Cero de investigación científica o el programa ComFuturo, impulsado por la Fundación General CSIC para favorecer la incorporación y retención de jóvenes investigadores de excelencia en el sistema español de ciencia y tecnología.
Estos acuerdos forman parte del compromiso sostenido del Santander con el avance del conocimiento y la investigación. En los últimos cinco años, la entidad ha destinado más de 84 millones€ a programas de investigación universitaria desarrollados junto al CSIC y la Conferencia de Rectores y Rectoras de las Universidades Españolas, CRUE. Con esta nueva alianza, Santander y CSIC refuerzan la conexión entre investigación científica de frontera y aplicación empresarial para impulsar tecnologías que permitan construir sistemas de IA más seguros, transparentes, interpretables y confiables, así como explorar el potencial de la computación cuántica para abordar algunos de los desafíos más complejos de la economía digital.
Idealo: la IA pesa más en compra online
La IA ya no es “cosa del futuro” para los consumidores españoles. Según un estudio del comparador de precios idealo, España se sitúa entre los mercados europeos donde la IA tiene una mayor presencia en el día a día y un papel más integrado en el proceso de compra online. El 76% de los españoles afirma haber usado IA conscientemente en compras online, y casi la mitad la usa con mucha frecuencia, el 46% la utiliza a diario y el 19% la consulta varias veces al día. Y no se queda en “probar por curiosidad”: la mitad de los españoles ya ha usado IA para ayudarle a comprar online (siendo el dato más alto entre los países europeos del estudio) y el 67% se imagina usándola en el futuro (también el porcentaje más elevado).Incluso hay una idea que empieza a normalizarse: el 48% se ve completando todo el proceso de compra (de buscar a pagar) dentro de un asistente de IA.
La IA entra en juego justo en esos momentos en los que comprar online se hace pesado. Por ejemplo, cuando comparas dos móviles y ya no sabes si la diferencia real está en la cámara o en el procesador o cuando intentas escoger una cafetera “buena” y te pierdes entre especificaciones. En este sentido, un 80% de los usuarios españoles encuentran muy útil (27,5%) y bastante útil (52,5%)que un asistente de IA explique productos, compare opciones y ayude a encontrar el mejor precio en compras online.
Este salto a lo práctico también se ve en las herramientas de IA: en España, ChatGPT es la herramienta más mencionada (76%),y Gemini también destaca con un 59%. Los españoles no solo “oyen hablar” de IA, la están usando con herramientas concretas para informarse y tomar decisiones.
España también es de los países más optimistas con la IA: más de la mitad de la ve como una oportunidad y solo 14% como un riesgo. Con un matiz importante para entender al consumidor español: la confianza no es “total”. El 59%confía completamente o mayormente en los resultados de la IA, lo que sugiere una actitud muy realista: se usa porque ayuda, pero se sigue contrastando. En España la IA se está convirtiendo en “ese amigo que te echa una mano” antes de comprar: te resume, te ordena opciones y te orienta—pero sin sustituir del todo el criterio del comprador.
Jovan Protić, CEO de idealo, comenta: "El valor de la IA en las compras no se medirá por lo convincente o sofisticado que suene un asistente, sino por la fiabilidad de sus resultados. Los consumidores necesitan precios precisos, ofertas de confianza, información transparente y una orientación clara. Por eso, disponer de datos fiables sobre productos, ofertas y precios se convertirá en un pilar fundamental del comercio impulsado por la IA".
