24 Mar
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Seis de cada diez accidentes con lesionados en los que se ve involucrada una moto son causados por otro vehículo (turismos,furgonetas, camiones, etc.), según el Estudio de Siniestralidad Vial en Motocicletas de la Fundación Mutua Madrileña. Aunque las motos solo representan un 12% del parque de vehículos en España, los motoristas suponen una cuarta parte de los fallecidos en carretera, en un contexto de crecimiento del parque de vehículos de dos ruedas, por la mayor popularidad que han ido adquiriendo estos vehículos, sobre todo a raíz de la pandemia.

La mortalidad en carretera de motoristas sigue siendo elevada: los accidentes graves de moto se incrementaron un 13% en 2024. Los motoristas sufrieron 441 siniestros mortales registrados en zonas interurbanas, autopistas y autovías. La cifra supone un25% sobre el total, según los datos de la DGT. La mayor mortalidad recae sobre todo en los mayores de 54 años, un dato que se explica por dos dinámicas complementarias: el envejecimiento de la población y el incremento de un perfil de motorista que vuelve a conducir una moto tras años de inactividad.

En cuanto a tipología de motos, los conductores de scooters son los que más accidentes sufren, superando en más de un 24% la media del conjunto de vehículos de dos ruedas.

El análisis de más de 100.000 siniestros arroja algunos patrones relativos a la siniestralidad en motoristas. Por un lado, la edad del conductor es determinante al analizar la siniestralidad entre los motoristas. A mayor edad, hay menos accidentes entre los conductores de este medio de transporte. Así, los menores de 25 años son el grupo con mayor probabilidad de sufrir un accidente, un 125% más que la media del total de motoristas.

En línea con la incidencia que tiene la edad del conductor, también resulta relevante la antigüedad de la motocicleta. 3 de cada 10 accidentes sufridos por un conductor de motocicleta se producen con vehículos de menos de 2 años. Una participación en el número de accidentes de moto que supera con creces su peso en el parque.

Del análisis de más de 40.000 siniestros producidos entre 2020-24 en los que el motorista sufrió algún tipo de lesión se concluye que dos de cada diez lesiones son graves, como traumatismos craneoencefálicos, fracturas o medulares. Las lesiones graves más frecuentes son las que afectan a las extremidades inferiores. Entre los factores que aumentan la probabilidad de siniestro con lesión está la falta de experiencia del conductor (a partir del tercer año de carnet de conducir la frecuencia de siniestros con lesionados se reduce a la mitad).

Además, el viernes es el día de mayor riesgo para los conductores de scooters y el domingo para las motos deportivas y de mayor cilindrada. En ambos casos las horas centrales del día son las que concentran mayor número de accidentes con lesionados.

La gravedad de las lesiones está asociada a la cilindrada de la moto y al peso del motorista. Más del 60% de los conductores de moto que sufren lesiones graves se asocian a siniestros con motos de más de 250 centímetros cúbicos, si bien la clave no está solo en la cilindrada, sino en la relación peso-potencia: el riesgo de sufrir un accidente aumenta cuando la moto tiene mayor potencia en combinación con un peso más ligero del motorista, lo que implica mayor agilidad en la conducción y, en consecuencia, mayor vulnerabilidad para el motorista ante situaciones de peligro.

Solo el 6% de los motoristas usa chaleco airbag

El uso de equipamiento de protección puede marcar la diferencia en la gravedad de las lesiones en caso de accidente. De hecho, seis de cada diez motoristas afirman que, con la experiencia, su percepción sobre la importancia de usar equipamiento de protección ha aumentado.

Pero más allá del casco, que representa una medida básica de seguridad, el uso de otras prendas de protección específicas como guantes, chaquetas, pantalones o botas no está tan generalizado: el 15% considera que es opcional o no necesario para todos los desplazamientos en moto.

Dentro de esta indumentaria de seguridad opcional, lo más común son los guantes, seguido de las chaquetas, lo que pone de manifiesto que los motoristas priorizan la protección de las manos, los brazos y el torso, y no siempre son conscientes de los riesgos en piernas y pies. En particular, este comportamiento se observa principalmente en el perfil de motociclistas urbanos, entre los que menos de un 15% utiliza pantalón o calzado especializado durante la conducción por razones de comodidad y apariencia. Por el contrario, son prendas ampliamente extendidas entre más del 80% de los que conducen la moto principalmente para salir de ruta.

Sin embargo, un elemento de protección que todavía no está interiorizado como imprescindible para la seguridad en la moto es el chaleco airbag: únicamente un 6% de los motoristas reconocen utilizarlo y sin embargo es una prenda que puede marcar una gran diferencia en la severidad de las lesiones en caso de accidente. La incomodidad y el calor son los principales factores que frenan el uso de equipamiento de protección.

La Fundación Mutua Madrileña considera prioritario impulsar campañas de sensibilización y programas formativos que incidan en la prevención, especialmente entre los conductores noveles y en entornos urbanos. Solo mediante la colaboración entre administraciones, entidades privadas y la sociedad será posible avanzar hacia un escenario en el que la seguridad de los motoristas deje de ser una asignatura pendiente.

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