05 Jul
05Jul

Eastspring Investments, la gestora de activos de Prudential plc, anticipa que el fin de la guerra de Irán y la caída de los precios del petróleo mejorarán el panorama de inversión en Asia. Sin embargo, no todas las economías y mercados se beneficiarán de ello en la misma medida. Ray Farris, economista jefe, señala que "no cabe duda de que el fin de la guerra de Irán mejora las perspectivas de las economías asiáticas. Sin embargo, sigue siendo necesario diferenciar entre los países que conforman la región. Por un lado, la crisis energética ha contribuido al cambio de tendencia que hemos observado en la Reserva Federal, que opta ahora por una orientación más restrictiva, lo que se traduce en un fortalecimiento del dólar. Por otro, el aumento de las presiones inflacionistas en las fases iniciales de la cadena de producción a escala mundial, podría obligar a ciertos bancos centrales asiáticos a comenzar a subir los tipos de interés. Indonesia y Filipinas destacan en este sentido, pero Corea y la India también podrían anunciar subidas de tipos en los próximos meses".

Además, el fuerte aumento del gasto de capital en inteligencia artificial (IA) está generando divergencias de crecimiento entre las distintas economías y sectores. Las economías del Norte de Asia son las principales beneficiarias de esta tendencia, en comparación con los mercados que conforman la Asociación de Naciones de Asia Sudoriental (ASEAN) y la India. Sin embargo, la gestora identifica oportunidades relacionadas con el ámbito tecnológico en la India, Singapur y Tailandia. Por el contrario, el crecimiento del consumo es débil en casi todas las economías, incluso entre los principales exportadores de tecnología.

Farris añade: «¿Qué cambia, entonces? El abaratamiento de la energía debería comenzar a mejorar las balanzas comerciales asiáticas en los próximos meses, lo que contribuiría a estabilizar las divisas. El Sudeste Asiático y la India serían los principales beneficiarios. Aunque no es nuestro escenario de base, una orientación menos restrictiva de la Reserva Federal aceleraría el proceso. La reducción de los subsidios energéticos permitiría redirigir el gasto fiscal hacia inversiones en el Sudeste Asiático y la India, que podrían ampliar el crecimiento más allá del sector tecnológico».

La gestión activa en Asia es una necesidad, no una opción

En un contexto como el actual, marcado por el cambio continuo y la divergencia entre economías, Eastspring se centra en identificar las oportunidades estructurales más atractivas. Al mismo tiempo, gestiona de forma activa los riesgos a la baja mediante la diversificación, evitando una exposición excesiva de las carteras de inversión a posiciones ya saturadas en tecnología y energía. Con ello busca gestionar la volatilidad y preservar la capacidad de generar rentabilidades compuestas a largo plazo.

  • China: la economía china está entre las mejor posicionadas en el entorno actual de mercado, gracias a su acceso a reservas de energía y materias primas y al repunte de la demanda que han registrado los vehículos eléctricos y las energías alternativas como consecuencia de la guerra. Sin embargo, para poder monetizar el crecimiento del 4,8% del PIB que anticipamos, es necesario ir más allá de los índices generales y optar por una cuidadosa selección de títulos. La exportación de los tres grandes productos de la nueva industria china (vehículos eléctricos, baterías de litio y productos fotovoltaicos) mantiene su solidez, aunque la rentabilidad de estos sectores se enfrenta a ciertas dificultades. La ralentización del crecimiento del consumo y la intensa competencia sectorial afectan a los beneficios de las compañías chinas cotizadas en Hong Kong (acciones H). Eastspring mantiene el foco en el sector tecnológico y en las compañías que se benefician de la inversión industrial estratégica de China. El equipo también presta atención a aquellas áreas en las que el gasto público chino, que fue inferior a lo previsto en el primer semestre, podría repuntar en el segundo.
  • India: A pesar de ser uno de los mercados con peor rendimiento de la región a nivel de índices, India ofrece un elevado crecimiento de los beneficios en algunos sectores, con valoraciones ahora más bajas, si se adopta un enfoque activo de selección de valores. La muy baja correlación de la renta variable hindú con la estadounidense, contribuye a diversificar las carteras frente a la actual concentración muy elevada de EEUU en el sector tecnológico. Es importante destacar que gran parte del mal rendimiento de la India se ha debido al impacto de la crisis de los precios de la energía en la moneda hindú y en las expectativas de beneficios, factores que ahora deberían moderarse o revertirse. La reciente caída de los precios del petróleo debería mejorar la balanza comercial de la India y reducir la presión futura sobre los costes en la fase de exploración y producción. Igualmente importante para la rupia hindú es que el reciente programa del Banco de la Reserva de la India (RBI) para estimular las entradas de capital procedentes de hindúes no residentes, probablemente proporcione cierto apoyo a la rupia hindú, y evite un ciclo de subidas de tipos más pronunciado. Esperamos que el RBI recaude al menos 35.000 millones$ y no descartamos que las entradas de capital alcancen los 50.000 millones.
  • Japón: el país está inmerso en un sólido repunte cíclico, a lo que se suma el fuerte aumento de los beneficios derivado de las reformas del gobierno corporativo. Las perspectivas de exportación son sólidas, el gasto de capital sorprende al alza, y la aceleración de la renta real de los hogares al 2% debería impulsar el crecimiento del consumo. Esta combinación de factores se está traduciendo en una notable revisión al alza de los beneficios empresariales en una amplia variedad de sectores. Eastspring mantiene una visión positiva sobre el sector industrial, y ha reorientado sus carteras de inversión hacia posiciones más defensivas y orientadas al mercado nacional, entre las que se incluyen ciertas compañías de salud, equipos médicos y servicios de consumo, que ofrecen unas vías de acceso más atractivas y un mayor potencial de generación de alfa en segmentos de mercado menos saturados.
  • Renta fija: en un mercado de renta variable cada vez más concentrado en ciertas temáticas de inversión, la renta fija asiática ofrece un nivel atractivo de rendimientos e importantes ventajas de diversificación. Eastspring mantiene una visión favorable sobre el crédito asiático. El nivel de rendimiento total sigue resultando atractivo, y en un contexto en el que los mercados de renta variable global se concentran cada vez más en unas cuantas tendencias, la exposición a la renta fija permite aumentar la diversificación de las carteras de inversión. Eastspring sigue centrándose en generar una fuente estable de carry para las carteras de inversión, y podría plantearse ampliar la duración cuando tenga mayor convicción de que la inflación y los tipos de interés han alcanzado su nivel máximo. El equipo muestra preferencia por las economías con posiciones de balanza de pagos más sólidas, como Singapur y Australia.
  • Sector tecnológico: la inteligencia artificial se está convirtiendo en un factor de crecimiento estructural para Asia, gracias a la construcción de centros de datos y al liderazgo de la región en el suministro de hardware tecnológico. Aunque suele pensarse que la inteligencia artificial es una revolución de software y chips liderada por EEUU, Asia encabeza la revolución del hardware que la hace posible con el suministro de semiconductores, hardware e infraestructuras. Los índices tecnológicos internacionales están dominados por las compañías estadounidenses (más del 70%), por lo que los inversores corren el riesgo de pasar por alto oportunidades atractivas y compañías innovadoras dentro del universo tecnológico asiático.
    • Taiwán y Corea destacan como los principales mercados de crecimiento de la región, a medida que pasamos de la fase de la IA agéntica (los sistemas autónomos dejan de limitarse a responder preguntas) a la fase física. La demanda de infraestructuras de inteligencia artificial continúa superando a la oferta tras varios años de infrainversión en capacidad de fabricación. Los fabricantes de electrónica y ciertas compañías de la cadena de suministro están mejor posicionados que el conjunto del sector de los semiconductores, gracias a su mayor capacidad de fijación de precios, el aumento del precio medio de venta y unas perspectivas de crecimiento de beneficios más atractivas.

Vis Nayar, director de inversiones de Eastspring Investments, concluye: "El auge del gasto de capital en infraestructuras de inteligencia artificial es algo real y duradero. Sin embargo, en su búsqueda de rentabilidades, los inversores deberán mirar más allá del índice e identificar qué compañías van a poder monetizar realmente esta tendencia en toda la cadena física de suministro, desde los sistemas eléctricos y las interconexiones de alta velocidad hasta los componentes de precisión y los satélites. Al mismo tiempo, la gran heterogeneidad que observamos en Asia significa que la crisis energética ha creado tantos desajustes como oportunidades. Para obtener una rentabilidad superior en un entorno como el actual, es necesario llevar a cabo una exhaustiva labor de análisis fundamental y una verdadera selección de títulos, ya que la exposición pasiva a los índices podría favorecer la sobre ponderación en posiciones tecnológicas saturadas o aumentar la exposición a los riesgos asociados a las economías importadoras de energía. La gestión activa y selectiva en Asia nunca ha sido tan imprescindible como hoy".

Comentarios
* No se publicará la dirección de correo electrónico en el sitio web.