El Informe de Banca Privada en España 2025, elaborado por Intelect Search con el patrocinio de Fidelity, muestra que el sector crece el 12% respecto al ejercicio anterior, con Santander Private Banking en primera posición, con 205.000 millones€ en activos gestionados, seguido de CaixaBank Wealth Management con 183.615 millones y BBVA Banca Privada con 164.593 millones.
Destaca las integraciones de ATL Capital en Abante o la de Orienta en Alantra. La compra por parte de MoraBanc de Tressis SV reafirma la apuesta del grupo andorrano por el mercado español. Estas operaciones reflejan un patrón común: "el mercado avanza hacia plataformas más robustas, capaces de atraer talento, absorber costes regulatorios y ofrecer soluciones integrales a clientes con patrimonios cada vez más complejos".
En este sentido, el informe vaticina un 2026 que "apunta claramente a las operaciones corporativas". Singular Bank se perfila como el activo más estratégico del ejercicio, ya que su accionista mayoritario, Warburg Pincus, ha activado la exploración de una venta por encima de los 200 millones€. "Más allá de la cifra, el destino final de Singular Bank será, con alta probabilidad, la operación más relevante de 2026. Quien se haga con la entidad incorporará una plataforma ya construida, con equipos especializados y carteras consolidadas, y dará un salto inmediato en posicionamiento competitivo. No será una operación más: marcará el ejercicio y reordenará el mapa de la Banca Privada en España", subraya el informe.
"Tras varios años marcados por subidas de tipos, elevada volatilidad y un marco regulatorio cada vez más exigente", 2025 "ha permitido a las entidades operar en un contexto de mayor estabilidad, lo que ha facilitado centrar los esfuerzos en crecer, desarrollar negocio y consolidar relaciones con clientes de alto patrimonio, más allá de la mera gestión defensiva de los modelos. Queda claro: cuando el mercado acompaña, el foco vuelve al negocio", insiste el estudio.
En el mercado español de Banca Privada conviven grandes grupos bancarios nacionales, entidades especializadas, actores internacionales y estructuras independientes, a los que se suman nuevos jugadores que refuerzan la competitividad del sector. A pesar de esta pluralidad, se observa una tendencia común: mayor foco en el asesoramiento patrimonial integral y en la calidad del servicio frente al crecimiento puramente cuantitativo.
Iniciativas como OpenWealth en CaixaBank, o Beyond Wealth, impulsada por Santander, evidencian una tendencia clara: las grandes entidades buscan una segmentación más precisa de su oferta y el desarrollo de propuestas específicas para patrimonios complejos, alejándose de enfoques generalistas. En 2025 se ha hecho más evidente el esfuerzo de las entidades por diferenciar de forma clara y operativa entre Banca Personal, segmento affluent y Banca Privada, "más allá del discurso comercial y se ha traducido en ajustes reales en estructuras, equipos y propuestas de valor, con el objetivo de asegurar que el servicio prestado sea coherente con el perfil patrimonial y las necesidades del cliente".
Esta mayor claridad en la segmentación ha llevado a una revisión del papel de los agentes financieros dentro del modelo de Banca Privada: las entidades han comenzado a poner mayor foco en el grado real de especialización y en la coherencia del modelo agencial con su posicionamiento estratégico.
El foco común de las entidades de Banca Privada pasa por reforzar modelos más especializados, ampliar servicios de alto valor añadido y anticiparse a un cliente cada vez más exigente, sofisticado y diverso.
"A lo largo de 2026, la gestión del talento en Banca Privada entra en una fase claramente más dinámica y exigente. La identificación del talento ya no pasa solo por el tamaño de la cartera o los años de experiencia, sino por habilidades comerciales contrastadas, criterio, ambición y capacidad de generar confianza a largo plazo", señala el informe.
Las entidades priorizan profesionales capaces de gestionar el relevo generacional y la 'herencia' de carteras, entender al cliente de alto patrimonio, convivir con él y seguir creciendo comercialmente. "Perfiles con hambre, oficio y mentalidad de largo plazo, que combinen experiencia, resiliencia y una clara orientación a resultados, se consolidan como el verdadero activo estratégico del sector. Este enfoque responde a una realidad compartida por el sector: la continuidad del negocio de Banca Privada depende tanto de la experiencia acumulada como de la capacidad de formar y retener nuevas generaciones de profesionales", subraya el estudio de Intelect Search.
La tecnología y la inteligencia artificial seguirán ganando peso como palancas clave en la evolución de la Banca Privada, no solo como herramientas de eficiencia, sino también como apoyo estratégico en la toma de decisiones y en la identificación de oportunidades. "En un mercado cada vez más competitivo y sofisticado, el acceso a información de calidad y a capacidades analíticas avanzadas se vuelve diferencial. Todo ello convive, sin embargo, con un elemento que permanece inalterable: la relación personal entre cliente y banquero, que sigue siendo el núcleo del modelo", concluye el informe.
