Si logra consolidar su crecimiento, reforzar su estabilidad política y aprovechar el desarrollo de energías sostenibles y nuevos sectores industriales, Brasil puede convertirse en una de las diez mayores economías del mundo en 2030. Es la 'profecía' lanzada en la jornada “Novedades del ICO en financiación internacional”, organizada por el Comité de Financiación de la Cámara de Comercio Brasil-España (CCBE) con la colaboración del Banco Santander y que ha congregado a representantes del sector financiero y empresarial.
Trinidad Jiménez, presidenta de la CCBE, quiso destacar el potencial del acuerdo entre la Unión Europea y el bloque de Mercosur y el papel clave de las entidades financieras para impulsar inversiones y proyectos empresariales: "Estamos realizando esta sesión de Comité de Financiación en un momento muy apropiado, ya que el Acuerdo UE–Mercosur crea un marco estable, previsible y basado en reglas claras, precisamente el entorno que necesitan las empresas para invertir y planificar a largo plazo".
"El tratado es muy favorable para la economía de la UE, pues se prevé que las empresas europeas incrementen las exportaciones en 84.000 millones€, incluido productos agrarios como el vino o el queso”, añade, al tiempo que resalta las oportunidades que ofrece para varios sectores como “industria, agroalimentación, servicios, infraestructura y cadenas de valor vinculadas a la transición verde y digital”.
Por lo que anima a las empresas y entidades a “reforzar el diálogo y la cooperación con el ICO y otras instituciones financieras” abriendo la puerta a “instrumentos complementarios que pueden facilitar el aterrizaje de inversiones, la participación en licitaciones y el desarrollo de iniciativas vinculadas a infraestructuras, industria, innovación y transición energética”. "Una empresa que tenga vocación de internacionalización y busque mercados de crecimiento, tiene que necesariamente incluir a Brasil en su Plan de Negocios de expansión. Brasil es ahora mismo el mercado de referencia de Occidente y también del Sur Global”, concluye.
Por su parte, José María Alarcón, responsable de Negocio Internacional Territorial Madrid del Santander, subraya el peso económico y estratégico de Brasil, “uno de los países con mayor potencial de crecimiento en América Latina". "Su tamaño, recursos naturales y papel como proveedor de minerales estratégicos lo convierten en un socio relevante tanto para Estados Unidos como para China”, señala. "Aunque el país presenta un entorno político interno con ciertos niveles de incertidumbre, mantiene indicadores macroeconómicos relativamente estables, con una inflación cercana al 4% y perspectivas de crecimiento económico que podrían mejorar en los próximos años”, apunta. También destacó el papel de BNDES en la financiación de grandes proyectos y su cooperación con instituciones españolas como el Instituto de Crédito Oficial (ICO),lo que "facilita el acceso a financiación para empresas que desean invertir o expandirse en Brasil”.
Carlos Hazas, director de Multinacionales Global en Banco Santader, recalca la relevancia de la cooperación financiera y empresarial entre España y Brasil, ya que se perfila como un elemento clave para impulsar proyectos de inversión y fortalecer los lazos económicos entre Europa y América Latina.
Fernando Salazar Palma, director general de Negocio Internacional del ICO, pone de manifiesto el papel estratégico de la entidad pública como “herramienta para impulsar la internacionalización de las empresas españolas”, “actúa como un banco público que moviliza fondos para proyectos empresariales, especialmente en situaciones de crisis o cuando existen fallos de mercado que dificultan el acceso a financiación privada”. La institución desempeñó un papel clave durante la pandemia, “movilizando más de 140.000 millones€ en financiación que permitió sostener cerca de un millón de operaciones empresariales”.
También remarca la prioridad de actuación en sectores como la defensa y la seguridad, “donde cada vez más pymes españolas participan en proyectos internacionales vinculados a tecnología, componentes industriales o sistemas avanzados”. “Este sector, que durante años tuvo dificultades para acceder a financiación bancaria, se ha convertido recientemente en uno de los ámbitos con mayor crecimiento dentro del mercado internacional de crédito”, apunta. Fernando Salazar Palma concluye que “el principal objetivo del ICO es cubrir los vacíos de financiación que no atiende el mercado y facilitar que empresas españolas puedan competir en grandes proyectos internacionales”.
