Miguel Ángel Valero
La Junta General Ordinaria de Accionistas de CaixaBank ha aprobado todos los acuerdos sometidos a votación, entre los que se encuentra la distribución del dividendo complementario en efectivo, con cargo a los beneficios de 2025, de 2.320 millones€, equivalente a 33,21 céntimos€ brutos por acción, a abonar el 9 de abril. De esta forma, se eleva la remuneración al accionista en efectivo para el ejercicio 2025 a medio euro bruto por acción, el 15% más que en el ejercicio anterior. Esto supone un incremento del dividendo bruto anual por acción del 15%, que supone 3.499 millones€ y el 59,4% del beneficio. Una magnífica noticia para los 515.620 accionistas de CaixaBank, pero también para la sociedad española, ya que al ser la Fundación ”la Caixa” (31%)y el FROB (es decir, el Estado) los más relevantes, la mitad de ese dividendo repercute en ella.
Para el presidente de CaixaBank, Tomás Muniesa, “esto solo es posible con un modelo cercano y especializado, que no deje atrás a nadie. No importa si vives en una gran ciudad o en un entorno rural, en la península o en el extranjero, nos vas a encontrar. Si eres un cliente particular de retail, un autónomo, una pyme o una multinacional, también tenemos las soluciones que necesitas”. Además, “la banca necesita contar con la confianza de clientes y mercados, y la mejor manera de lograrla es ofrecer un modelo de relación con el cliente de largo recorrido, con un catálogo de soluciones para todo el ciclo vital”.
Muniesa no obvia la guerra de Oriente Medio pero en su intervención coloca el foco en los grandes retos para la economía española: “La longevidad, el mercado laboral, la inmigración y la vivienda, tan interrelacionados entre sí, necesitan un planteamiento global y un gran consenso político y social”, ha indicado.
Además, destaca la aportación de CaixaBank: más de 1,8 millones de personas fueron beneficiarias de alguna solución de inclusión financiera y/o social promovida por el Grupo”.
También destaca la subida de la cotización, ya que la acción prácticamente multiplicó por dos su valor en 2025, hasta los 10,45€. El incremento de CaixaBank fue del 99,5% frente al 80% del Euro Stoxx Banks y el 49% del IBEX‑35, "refleja la fuerte confianza y el reconocimiento del mercado a la estrategia y la gestión del banco”.
Revisión al alza de los objetivos
Frente a la situación geopolítica actual y a la incertidumbre generada por la guerra en Irán, “la situación de fortaleza de CaixaBank nos permitirá seguir apoyando a la economía, a las empresas y a las familias, además de reforzar nuestro compromiso social y seguir creando valor para nuestros accionistas”, asegura el consejero delegado, Gonzalo Gortázar.
Tras un "gran" 2025, “hemos revisado al alza los principales objetivos de crecimiento y rentabilidad para los próximos años, manteniendo la ambición de acelerar la transformación operativa”. Porque la transformación “no es solo un proyecto tecnológico, sino que debe entenderse como un compromiso de largo plazo para hacer las cosas de manera distinta, anticipándonos a las necesidades de nuestros clientes y a un entorno que evoluciona con enorme rapidez”. “Aceleramos la transformación, sí, pero siempre con una visión clara: queremos ser útiles para la sociedad”, añade. “Reforzamos nuestra manera diferente de hacer banca: estamos cerca de las personas para todo lo que importa, contribuimos al bienestar financiero de nuestros clientes y al progreso de toda la sociedad, y afianzamos nuestros valores de calidad, confianza y compromiso social”.
Tanto el presidente como el consejero delegado han aprovechado sus intervenciones para hacer un reconocimiento a la plantilla del Grupo CaixaBank, conformada por más de 47.000 personas, que ha sido pieza fundamental en los buenos resultados del ejercicio 2025 y que lo será para afrontar los retos de 2026. “La contribución de cada una de las personas que formáis CaixaBank ha contado, es una labor visible siempre. Cada una, cada uno, sois los artífices reales de este modelo de banca reconocible y diferencial”, afirma Muniesa. Para Gortázar, “su profesionalidad, entrega y compromiso durante el año, pero también en el pasado, ha hecho de CaixaBank entidad de referencia en España no sólo en volúmenes sino también, y más importante, en calidad y saber hacer”.
Además de la aprobación de las cuentas anuales individuales y consolidadas, y de sus respectivos informes de gestión, correspondientes a 2025; la gestión del Consejo de Administración durante el ejercicio, la reducción del capital social hasta un importe máximo correspondiente al 10% del mismo, o la reelección del auditor de las cuentas de la sociedad y de su grupo consolidado para el ejercicio 2027, la Junta también ha respaldado la reelección como consejero de Tomás Muniesa, con la categoría de consejero dominical a propuesta de la Fundación Bancaria ”la Caixa”, por un periodo de cuatro años. Y ha aprobado el nombramiento de Ana María García Fau como consejera independiente de la entidad por un periodo de cuatro años, para cubrir la vacante de Amparo Moraleda, que ha presentado su renuncia al cargo de consejera con efectos en el momento de finalización de la Junta de Accionistas; la reelección de Eduardo Javier Sanchiz como consejero independiente, y la ratificación del nombramiento por cooptación de Pablo Arturo Forero como consejero independiente.
El Consejo de Administración de CaixaBank mantiene la estructura de 15 miembros, de los cuales 10 -el 67%- son consejeros independientes, y sigue contando con una representación de mujeres que alcanza el 40%.
La Junta General de Accionistas de CaixaBank ha obtenido, por cuarto año consecutivo, la certificación de ‘Evento sostenible alineado con los ODS’ (Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas), otorgada por la consultora Bureau Veritas. Para lograrlo, se han tenido en cuenta aspectos ambientales, como la gestión de residuos o los consumos de energía, agua y otros materiales; aspectos sociales, como la accesibilidad del espacio o la seguridad de los asistentes, y también la contribución del evento a la economía local mediante la contratación de productos y servicios a proveedores locales. Aplicar criterios de sostenibilidad a los eventos permite reducir la huella de carbono operativa de CaixaBank, de acuerdo con los objetivos del ‘Plan de Gestión Ambiental’ de la entidad.
Peter Löscher, vicepresidente
El Consejo de Administración de CaixaBank ha acordado, en su reunión tras la celebración de la Junta General de Accionistas, el nombramiento de Peter Löscher como vicepresidente, tras el informe favorable y propuesta de la Comisión de Nombramientos y Sostenibilidad. Löscher, consejero independiente del Consejo de Administración de CaixaBank desde 2023, sustituye en el cargo a Amparo Moraleda, que presentó su renuncia al cargo de consejera con efectos en el momento de finalización de la Junta General Ordinaria Accionistas, al cumplirse doce años desde su nombramiento inicial en abril.
Peter Löscher, nacido en Austria en 1957, aporta formación en Economía y Administración de Empresas, adquirida en la Universidad de Viena, la Universidad China de Hong Kong y la Harvard Business School. Su carrera combina liderazgo en grandes multinacionales, presencia en órganos de gobierno corporativo y un marcado enfoque global tras haber desarrollado su actividad profesional en Europa, Estados Unidos y Asia. En la actualidad, es consejero no ejecutivo independiente de Telefónica y presidente del Consejo de Supervisión de Telefónica Deutschland Holding AG; miembro del Consejo de Supervisión de Royal Philips y consejero no ejecutivo de Thyssen-Bornemisza Group AG.
A lo largo de su trayectoria, ha sido presidente y consejero delegado de Siemens AG, CEO de Renova Management AG, y primer ejecutivo en áreas estratégicas de Merck & Co., General Electric y Amersham. También ha presidido y formado parte del Consejo de Administración de Sulzer y del Consejo de Supervisión de Deutsche Bank y OMV.