El proceso de desendeudamiento de las empresas españolas ha continuado en el 4º trimestre de 2025 a un ritmo algo superior al del trimestre previo. Así, la proporción neta de compañías españolas que señalaron un descenso entre octubre y diciembre de su ratio de endeudamiento fue del 9%, frente al 4% anterior, según la 37ª edición de la Encuesta sobre el acceso a la financiación de las empresas del área del euro (SAFE, por sus siglas en inglés) del Banco Central Europeo (BCE). Este desendeudamiento se habría registrado tanto en el segmento de pymes como en el de las empresas grandes.
Pese a ello, las necesidades de financiación bancaria aumentaron ligeramente entre octubre y diciembre de 2025. La proporción de empresas que solicitaron préstamos bancarios creció 8 puntos, hasta situarse en un 25%. Al mismo tiempo, la disponibilidad de préstamos bancarios continuó mejorando, aunque lo hizo a un ritmo menor que en el trimestre previo. Así, un 5% de compañías, en términos netos, informó de una mejoría en este aspecto, 5 puntos menos que en la encuesta anterior.
Las empresas observaron un efecto positivo de la mayoría de los factores que afectan a la oferta crediticia, si bien en casi todos los casos los porcentajes fueron más reducidos que en el trimestre previo. En particular, destacan el impacto favorable asociado a la mayor disposición de las entidades bancarias a otorgar préstamos, percibido por un 17% de compañías, en términos netos, y al historial crediticio de las empresas, señalado por un 9% en términos netos. En sentido contrario, el 15% de las empresas consideraban que las perspectivas económicas generales dificultaban el acceso al crédito, seis puntos más que el trimestre previo. El desglose por tamaños evidencia que tanto las pymes como las grandes empresas continuaron percibiendo una mejoría de la disponibilidad de préstamos bancarios, aunque en ambos casos con porcentajes netos más reducidos que tres meses antes.
Por otra parte, de entre el grupo de empresas que se planteó solicitar crédito bancario, la proporción de aquellas que tuvieron dificultades para obtenerlo aumentó casi tres puntos en el cuarto trimestre de 2025, hasta situarse en un 7,5%, nivel que, no obstante, sigue estando en valores históricamente reducidos. Este incremento se explica, principalmente, por la mayor proporción de empresas que no solicitaron crédito por pensar que no se lo iban a conceder (lo que se denomina "demanda desanimada"), que pasó de un 3% a un 5,2%. El aumento de las dificultades para obtener préstamos bancarios se observó tanto en las pymes como en las empresas grandes.
En cuanto a las condiciones aplicadas, un 4% de empresas informó de un descenso en los tipos de interés, porcentaje reducido pero superior al de la edición anterior, cuando se registró un valor nulo. Al distinguir por tamaño, se observa que las pymes señalaron, por segundo trimestre consecutivo, un incremento del coste de financiación, mientras que las compañías más grandes siguieron declarando descensos de los tipos de interés.
Respecto al resto de las condiciones de los préstamos bancarios, los importes concedidos han seguido aumentando en el tercer trimestre, en tanto que los plazos de vencimiento se habrían reducido marginalmente y las garantías requeridas y otros costes distintos de los tipos de interés se habrían endurecido ligeramente.
En cuanto a las expectativas, un 10% de las empresas anticipaban que continuaría mejorando su acceso a la financiación bancaria en el primer trimestre de 2026.
Por otra parte, el porcentaje neto de empresas españolas que señalaron un aumento de sus ventas entre octubre y diciembre de 2025 fue positivo (16%), y superior, en cinco puntos, al declarado tres meses antes. La proporción neta de compañías que señaló un crecimiento de sus costes, tanto laborales como de otro tipo, se situó en un 47% y 52% respectivamente, niveles elevados y considerablemente por encima de los registrados tres meses antes (35% y 36%).
En este contexto, el porcentaje neto de empresas que informaron de un aumento de los beneficios fue prácticamente nulo, situándose ligeramente por debajo del de la ronda previa (1%). Por tamaños, tanto las pymes como las compañías grandes registraron, en conjunto, una evolución favorable de las ventas en el cuarto trimestre, más acusada en el caso de las segundas. En el caso de los beneficios, el porcentaje de empresas grandes en las que aumentaron fue superior al de las que indicaron descensos, en tanto que las pymes continuaron declarando mayoritariamente una caída de sus resultados, con un porcentaje neto del -6%, un punto menos que en el trimestre anterior.