El coste de mantener un hogar en España continúa escalando, y en 2025 dejó una factura en concepto de pago de la vivienda, cesta de la compra y consumo energético de 1.230,34€, un 2,5% superior al año anterior, según el III Barómetro ‘Planeta Propietario’ de Grupo Mutua Propietarios. La presión económica de la factura del hogar se ha situado en 2025 el nivel más alto de los últimos tres años.
Los gastos del hogar absorbieron el 43,6% de los ingresos, frente al 41,6% de 2024, y el 41,9% de 2023. El crecimiento más importante se detecta en la ‘cesta de la compra’ que se eleva a 437€ mensuales, un 5,1% más que el año anterior. Los hombres gastan de media más (454€) que las mujeres (419€), y el gasto aumenta con la edad, llegando a su máximo en los mayores de 65 años (495€).
El ‘coste de la vivienda’ sube un 1,6%, con un gasto medio de 609€, 37€ más que el año anterior, destacando que el gasto del alquiler -653€, supera al de la hipoteca -582€-. Finalmente, los gastos energéticos -agua, luz, combustible- son losúnicos que descienden ligeramente, un 0,8%.
Desde una perspectiva territorial, determinadas comunidades autónomas presentan importes claramente superiores a la media como Madrid (1.384€), Cataluña (1.342€) y Baleares (1.260€), mientras que Navarra (969€) y Extremadura(1.021€) registran los tickets más bajos del conjunto nacional.
Según el III Barómetro ‘Planeta Propietario’, esta nueva subida de la factura del hogar ha provocado que 3 de cada 10 españoles tengan alguna dificultad para hacer frente a su pago. Una situación que es más grave entre jóvenes (11%), hogares numerosos (13%), quienes viven en alquiler (9%) y, de forma especial, en personas con ingresos bajos (19%). De hecho, si se compara con el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) de 2025 -1.381,33€ brutos mensuales que se traducen en aproximadamente en 1.200€ netos en 12 pagas-, un hogar que depende de un único SMI debe destinar más de la totalidad de sus ingresos netos solo a los gastos básicos, sin margen para ahorro o imprevistos.
“El esfuerzo económico asociado a vivir y mantener una vivienda sigue ganando peso y reduce el margen de tranquilidad financiera de las familias obligándolas a priorizar y ajustar decisiones de consumo”, afirma Laura Mulà, directora Multicanal & de clientes de Grupo Mutua Propietarios.
En este entorno, el Barómetro de Grupo Mutua Propietarios dibuja un escenario en el que los hogares muestran menor disposición a realizar sacrificios visibles, pero sí que están dispuestos a realizar más ajustes en la rutina diaria. De hecho, cuando se pregunta sobre los gastos que educirías, medidas tradicionales de ahorro -como no comprar elementos del hogar, reducir el consumo energético o posponer arreglos y mejoras- registran descensos claros (entre 3 y 4 puntos menos) respecto a 2024.
Por el contrario, se observa la incorporación de una nueva estrategia de ahorro que irrumpe como una de las principales respuestas de los hogares: comprar más marcas blancas y menos productos frescos. Con un 16%, esta opción se convierte en el segundo comportamiento más citado, desvelando un desplazamiento de la contención económica hacia el consumo cotidiano que es percibido como menos costoso en términos de bienestar inmediato.
“Estamos ante un giro en la forma de ahorrar con menos recortes puntuales y más ajustes en lo cotidiano que, acumulados, tratan de aliviar la presión económica y la incertidumbre que sienten muchas familias”, concluye Laura Mulà.

La vivienda se ha encarecido el 32,2% en tres años
El Barómetro Inmobiliario Español Q4-2025 elaborado por RealAdvisor, aporta más datos: el precio medio nacional de la vivienda ha alcanzado los 2.573 €/m², tras un incremento del 11,9 % en el último año, y un crecimiento acumulado del 32,2 % en los últimos tres años. Un ritmo que duplica la media de la Unión Europea (+5,5 %, según Eurostat). El Barómetro revela que, aunque el crecimiento es generalizado, existen diferencias notables entre provincias. La demanda neta positiva, la oferta limitada y la estabilidad de los tipos de interés han impulsado los precios, especialmente en la columna mediterránea y los grandes núcleos urbanos. En cambio, zonas del interior y algunas áreas del norte muestran crecimientos más moderados y una mayor sensibilidad al precio y mayores exigencias de calidad.
En Baleares, el precio medio de las casas alcanza los 5.032 €/m², el más alto de España; reflejo de una demanda internacional y turística muy activa y una oferta limitada en las ubicaciones más deseadas. El crecimiento ha sido especialmente intenso en provincias como Valencia, que lidera el aumento en pisos (17,7 %), y Cantabria, que encabeza la subida en el segmento casas (17 %). Le siguen de cerca Asturias (+16,5 % en pisos), Guadalajara (+16 % en pisos), Alicante (+15,9 % en pisos y +13,7 % en casas) y Murcia (+13,5 % en casas). En el conjunto nacional, 39 provincias (tres de cada cuatro) han registrado subidas anuales superiores al 8 % en el precio de los pisos.
El Barómetro revela que, aunque el crecimiento es generalizado, existen diferencias notables entre provincias. La demanda neta positiva, la oferta limitada y la estabilidad de los tipos de interés han impulsado los precios, especialmente en la columna mediterránea y los grandes núcleos urbanos. En cambio, zonas del interior y algunas áreas del norte muestran crecimientos más moderados y una mayor sensibilidad al precio y mayores exigencias de calidad.
Madrid lidera el ranking mundial de crecimiento real de precios en el último año (14%, según el UBS Global Real Estate Bubble Index), sin embargo, se encuentra en riesgo moderado de burbuja, y lejos de ciudades como Miami, Tokio o Zúrich, con riesgo elevado.
De cara a este año, está previsto que el sector inmobiliario mantenga unas perspectivas de crecimiento moderado, siempre que los tipos de interés permanezcan estables, el empleo siga mostrando fortaleza y la oferta continúe siendo limitada en las zonas más demandadas. En caso de que los tipos de interés reales disminuyan y la demanda internacional se mantenga, es previsible un repunte de la actividad en grandes capitales y áreas costeras. No obstante, el mercado también deberá hacer frente a desafíos como la escasez de suelo urbanizable, las dificultades de acceso a la vivienda para los jóvenes y la adaptación a las nuevas normativas de sostenibilidad.
En 2025, la vivienda ha superado claramente a la inflación (2,9%) y a la Tasa Anual Equivalente hipotecaria (2,8%). Esto ha favorecido la decisión de compra de muchos hogares que esperaban una ventana de oportunidad. El BCE proyecta un promedio de inflación del 1,9% para 2026 en la zona euro, lo que podría mantener el atractivo de la vivienda como inversión. Sin embargo, aunque el Plan Estatal de Vivienda 2026-2030, presentado por el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, está orientado a movilizar recursos y coordinar administraciones para ampliar la vivienda asequible, su impacto dependerá del calendario de ejecución y desarrollo normativo. No obstante, a corto plazo el mercado seguirá sintiendo más la escasez de inmuebles que el efecto inmediato de la nueva oferta pública.
"2025 nos ha demostrado que el mercado inmobiliario sigue fuerte y con ganas de crecer. Mirando hacia 2026, vemos un año lleno de oportunidades para quienes quieran invertir en vivienda. Es un gran momento para dar el paso, aprovechar el buen clima económico y apostar por un sector que sigue ofreciendo seguridad y buenos resultados, pero sin olvidar las diferencias claras entre los distintos mercados, y la necesidad de ajustar el precio en zonas más líquidas", comenta Jaime de Vizcaya, director de estrategia de RealAdvisor.