06 Jul
06Jul

Miguel Ángel Valero

En estos tiempos marcados por una persistente inflación (que recuerda a la pertinaz sequía a la que el dictador Franco echaba la culpa de la hambruna en España tras la Guerra Civil), la volatilidad de los mercados, el aumento de la esperanza de vida, y el envejecimiento de la población, "la fiscalidad no debe entenderse únicamente desde una lógica recaudatoria, sino como una palanca para fomentar el ahorro a largo plazo, impulsar la inversión, y contribuir a la estabilidad financiera de ciudadanos y empresas", afirma Santiago Satrústegui, presidente de EFPA España, en el prólogo al estudio La fiscalidad del ahorro como palanca de crecimiento en España: análisis y reformas, elaborado junto al Instituto de Estudios Económicos (IEE).

En la presentación del informe, insiste en "la importancia de abordar la fiscalidad del ahorro desde una perspectiva amplia, que tenga en cuenta tanto las necesidades de los ciudadanos como el impacto de estas políticas en la competitividad económica, la inversión empresarial y el desarrollo de los mercados financieros".

El estudio, de 280 páginas, muestra, como destaca Íñigo Fernández de Mesa, presidente del IEE, que la tributación efectiva media del ahorro en España es del 22%, frente al 16% de la OCDE y el 14% de la UE. La brecha, muy reducida en depósitos y en seguros de Vida Ahorro, va creciendo en acciones y en fondos de inversión, y se ensancha en los planes de pensiones: 0% en España (neutralidad fiscal) frente al -26% en la OCE y el -23% en la UE. Un tratamiento fiscal que no incentiva precisamente el ahorro para la jubilación, sino todo lo contrario.

Llama la atención que el sistema español grava de forma considerable incluso las decisiones de ahorro más prudentes: los depósitos y bonos públicos tributan al 30%, un punto más que en la OCDE y cinco por encima de la UE.

IEE y EFPA insisten en que el marco fiscal "debe ser neutral, coherente y estable a largo plazo". Un mensaje que, con sus matices, transmiten Carlos Esquivias (Unespa), Gregorio Izquierdo (IEE), Joan Pons y José Manuel Ortiz (EFPA), Virginia Arizmendi (Inverco), Carlos González (Cobas AM), y la inspectora financiera Margarita Torrent.

También es llamativo que algunas propuestas pretendan igualar lo que ya se aplica en el País Vasco, que ha colocado el límite de reducción fiscal en el plan de pensiones individual en 5.000€ (frente a los escuálidos 1.500€ en el resto del Estado). Allí las prestaciones percibidas en gorma de renta tributan a un tipo único del 20%, al margen de la escala general del IRPF, lo que reduce significativamente el sobre coste fiscal del rescate del ahorro acumulado en el momento de la jubilación. Además, el régimen fiscal de los Fondos de Inversión a Largo Plazo Europeos (Filpe, por sus siglas en inglés) cuenta desde 2018 con un tipo reducido en el Impuesto de Sociedades, diferimiento en traspasos en el IRPF, y deducciones por inversión.

El informe, y las intervenciones de los expertos, llevan a "una propuesta de reforma integral de la tributación del ahorro financiero en España" que se concreta en diez medidas:

  1. Una reducción del tipo marginal máximo de las rentas del ahorro y de las ganancias de capital hasta un nivel inferior al 18%, que es el promedio de la UE. En España, actualmente es el 30%.
  2. Corrección integral de la doble imposición de dividendos en el IRPF.
  3. Compensación plena de pérdidas en la base imponible del ahorro, mediante la supresión de los límites cuantitativos y temporales.
  4. Corrección plena de la inflación en las ganancias patrimoniales mediante la recuperación de los coeficientes de actualización.
  5. Elevar el límite de aportaciones a planes de pensiones deducibles en el IRPF hasta 5.000€ anuales, frente a los actuales 1.500€, como sucede en el País Vasco
  6. Flexibilizar las posibilidades de rescate de los planes de pensiones y someter a tributación como rendimiento del ahorro, y no como rendimiento del trabajo, la parte correspondiente a la rentabilidad acumulada del mismo, tal y como ya se permite en la tributación de los planes de pensiones en el País Vasco, que tributan a un tipo único del 20%
  7. Para las instituciones de inversión colectiva, aplicar el tipo del 1% en el Impuesto sobre Sociedades por compartimento, y eliminar el requisito de número mínimo de partícipes.
  8. Desarrollar las cuentas ahorro-inversión mediante la deducción en cuota de las aportaciones, y sistemas individuales de inversión flexible
  9. Extender a todo el Estado español el régimen fiscal de los Filpe
  10. Actualizar los límites de aportación a los PIAS y Sialp (no han variado desde su creación en 2007 y en 2015, respectivamente), permitir el traspaso de seguros unitlinked sin tributar, y extender a los seguros de Vida las exenciones fiscales aplicables a otros productos de ahorro a largo plazo.


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