28 Oct
28Oct

Miguel Ángel Valero

En la presentación del informe Tendencia y análisis del absentismo laboral en España, realizado por la multinacional de soluciones 360º en Recursos Humanos Gi Group Holding, se insiste en que no basta sólo con ofrecer datos, también hay que analizarlos y hacerlo desde el planteamiento de 'y ahora ¿qué hacemos?'.

Porque están los datos: según los datos del INE, el absentismo laboral alcanzó el 7,2% de las horas pactadas en el segundo trimestre de 2026; las ausencias por incapacidad temporal representaron el 5,6%, lo que equivale al 78% del absentismo total. El 93% de las bajas son por contingencias comunes, no por accidentes laborales. Parece evidente que el absentismo se concentra en las bajas médicas, no en las ausencias injustificadas.

La otra cara de la realidad es que en 2025 7 de cada 10 españoles afirman haber acudido a trabajar enfermos al menos una vez. El 50% declara haber trabajado enfermo en lugar de coger una baja,el 19% señala haber combinado ambas situaciones. El 11% asegura haber cogido una baja cuando la necesitó.

Mayte Micó, responsable del Informe de Absentismo de Gi Group Holding, apunta que “acudir al trabajo estando enfermo puede responder a distintas circunstancias, pero pone sobre la mesa la necesidad de seguir promoviendo entornos laborales en los que la salud y el bienestar de las personas sean una prioridad. La prevención y una gestión adecuada de las ausencias son fundamentales para encontrar un equilibrio entre las necesidades de las empresas y las de los trabajadores”.

El 66% de la población española afirma que solo solicita la baja laboral cuando es realmente necesario, una tendencia que destaca especialmente entre la Generación Z, donde el porcentaje alcanza el 73%, por delante de los millennials y la Generación X (68%). Cerca de la mitad de los españoles está de acuerdo en que muchas personas retrasan coger una baja más de lo que deberían -porcentaje que aumenta hasta el 68% en el caso de la GenZ-, y considera que la mayoría de los trabajadores utiliza las bajas laborales de forma responsable.

En cambio, el informe de Gi Group muestra que el 45% de los españoles relaciona el absentismo laboral con las faltas injustificadas, frente al 22% piensa primero en las bajas médicas. Existe cierta confusión en la sociedad española a la hora de distinguir entre una baja médica (ausencia justificada) y una ausencia injustificada. Solo el 16% de los españoles considera que la mayoría de la población diferencia claramente ambas situaciones. 

El 75% de los españoles cree que las empresas deben combatir el absentismo mejorando las condiciones laborales. Y el 53% ve mucha picaresca en las bajas laborales.

Para Silvia Bravo, Directora de Opinión Pública de Ipsos, "uno de los principales hallazgos del estudio es la brecha que existe entre la realidad del absentismo laboral y la percepción que la sociedad tiene sobre este fenómeno. Aunque una gran parte del absentismo está vinculada a bajas médicas, muchas personas siguen asociándolo principalmente a ausencias injustificadas. Esta distancia puede dificultar una comprensión adecuada del problema y refleja la persistencia de un cierto sesgo moral y de control que desvía la atención de sus causas reales. Los resultados invitan a abordar el absentismo como una realidad compleja, en la que intervienen múltiples factores relacionados con la salud, la prevención y las condiciones del entorno labora".

Por comunidades, Navarra registra la mayor tasa de nuevas bajas, con un 54%, seguida de Cataluña (48%) y Canarias (46%), frente a una media nacional del 35%. En el extremo opuesto se sitúan Extremadura (20%) y Galicia (24%), con tasas muy inferiores a la media. Pese a registrar menos bajas nuevas, Galicia presenta la mayor duración media, seguida de Extremadura. Estos datos contrastan con los de Navarra y Cataluña, cuyas tasas de nuevas bajas superan la media nacional en un 54% y un
37%, respectivamente, pero presentan duraciones inferiores al promedio. Canarias, Melilla y Galicia encabezan la clasificación por bajas abiertas, mientras que Comunidad de Madrid e Islas Baleares se sitúan en último lugar.

¿Qué papel deben asumir las empresas?

Es evidente que el absentismo es un problema grave en España, así lo cree el 77%de los ciudadanos. Entre las principales causas, señalan la falta de compromiso o motivación de algunos trabajadores (20%) seguida de la facilidad para acceder a bajas o situaciones de abuso (20%), las condiciones laborales precarias (15%) y los problemas de salud mental, estrés o burnout (15%). 

Por generaciones, la percepción sobre las principales causas del absentismo laboral varía. Mientras que los millennials señalan los problemas de salud mental, el estrés o el burnout como el principal motivo, la GenZ y la GenX apuntan a la facilidad para acceder a bajas laborales o a posibles situaciones de abuso. Por su parte, los babyboomers atribuyen el absentismo principalmente a la falta de compromiso o motivación de algunos trabajadores.

El 49% de los españoles considera que muchas bajas podrían evitarse con una mejor prevención, conciliación o gestión sanitaria. En el lado contrario, el 26% piensa que en España se tiende a coger bajas laborales con demasiada facilidad, mientras que el 23% considera que la mayoría de las bajas laborales están justificadas por problemas reales de salud o por condiciones laborales. Sin embargo, el 53% considera que existe cierto abuso y picaresca en el uso de las bajas laborales, una percepción que se acentúa entre los millennials, entre los que ese porcentaje alcanza el 56.

En este punto, 3 de cada 4 españoles consideran que las empresas pueden desempeñar un papel clave en la reducción del absentismo laboral y el 45% cree que empresas, trabajadores y administraciones deben implicarse por igual en su reducción.

En la presentación del informe, en la que participaron también Ana Zamora (Vitaance) y Gisele García (MasDdos), se insiste en que la sociedad española no sabe realmente qué es el absentismo, y eso dificulta la solución del problema. Hace falta, por tanto, una labor de concienciación y de pedagogía. También, un trabajo de prevención, de gestión de la salud y del clima laboral, para detectar el problema de un empleado descontento o estresado cuanto antes. Se vincula el absentismo a un presencialismo mal entendido, cuando no se trata de estar por estar sino porque es necesario para hacer el trabajo, y se subraya que analizar el ambiente laboral en la empresa es clave. Finalmente, se pide empatía: "somos seres humanos, no máquinas".

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