Miguel Ángel Valero
El 67% de los comercios asegura que el hurto aumenta en las cajas de autopago (que el 46% de éstos tienen), en comparación con las atendidas por empleados. De hecho, el un 46% afirma invertir recursos adicionales para prevenir el hurto en estas zonas. Pese a ello, el 67% de los comercios tiene intención de ampliar estos sistemas, en los que el cliente hace todo el proceso de compra y de pago
El 48% de los hurto son realizados por multirreincidentes (tienen tres o más denuncias por este motivo al año), y el 46%, por bandas organizadas que operan con fines lucrativos y suponen un gran problema para la seguridad de los establecimientos. Según los especialistas en hurtos de Checkpoint Systems, estos criminales detectan las oportunidades de hacer negocio y hurtan diferentes productos de alto valor para posteriormente revenderlos en mercados paralelos.
Además, el 79% de los establecimientos denuncian que la agresividad verbal o física de los infractores hacia el personal de tienda se ha incrementado, y además un 78% advierte que cada vez es más difícil encontrar personal de seguridad, en gran medida, por esta escalada de la agresividad.
La llamada pérdida desconocida (hurtos, errores administrativos y fraude de proveedores) supuso el pasado año pérdidas de 2.932 millones€ a los comercios españoles, un 4% más que el año anterior, y el 1,1% del total de su facturación, según el Barómetro del Hurto en la Distribución Comercial, un trabajo de campo realizado por NIQ a lo largo de 2026, con la colaboración de Checkpoint Systems y la Asociación de Empresas del Gran Consumo, AECOC.
Según el Barómetro, el 81% de la pérdida desconocida está directamente relacionada con los hurtos (los hurtos externos suponen el 63% del total, mientras que el 18% corresponden al hurto interno). Los errores administrativos representan un 13% y el 6% lo ocasiona el fraude de proveedores.
Los hurtos de productos son una conducta delictiva a la que se enfrentan a diario desde los pequeños comercios hasta las grandes superficies de distribución. Estas pérdidas económicas directas tienen un gran impacto sobre la rentabilidad y competitividad de las empresas, ya que les resta capacidad de inversión y de generación de empleo. Además, según reconocen más de la mitad de las empresas encuestadas (54%) los hurtos externos se han incrementado en el último año.
En comparación con los últimos años, la pérdida desconocida repunta y repite su nivel más elevado. Tras representar el 0,9% de la facturación en 2022 y reducirse hasta el 0,74% en 2023, este año vuelve a situarse en los máximos históricos registrados esta década: en el 1,1% de la facturación. Esta evolución refleja un nuevo aumento del impacto económico de la pérdida desconocida sobre el sector.
Por edades, los menores de 30 años son los autores más frecuentes al protagonizar el 52% de los hurtos (un 39% corresponde al grupo de 18 a 30 años y un 13% a los menores de edad). Por su parte, los adultos entre los 31 y los 50 años copan el 32% de los casos; mientras que los mayores de 50 concentran el 15%.
El estudio revela cuáles son los artículos más cotizados por los ladrones por categorías:
La totalidad de los expertos encuestados dispone de cámaras de vigilancia, alarma de seguridad y sistemas antihurto como antenas o etiquetas en sus tiendas. El 75% cuenta con vigilantes de seguridad y el mismo porcentaje utiliza alertas por sensores de movimiento. Además, un 79% de los comercios cuenta con arañas (alarmas rígidas), collarines y cajas de policarbonato para asegurar individualmente los productos; y un 46% aprovecha la tecnología RFID con una función antihurto.
El fraude online, en reclamaciones y devoluciones
En el caso del fraude a los comercios online, se concentra, no en el pago, sino en las reclamaciones y devoluciones. El 47% de los clientes 'pícaros' aseguran no haber recibido el producto, cuando en realidad sí lo tiene; el 37% lo devuelve dañado, el 11% entrega un producto distinto al comprado, y el 5% envía la caja vacía; el 26% abona la compra con tarjetas falsas o robadas; y el 5% usa comprobantes de pago falsos o realiza transferencias y bizum que se cancelan de inmediato.
Carlos Cruz, director comercial de Checkpoint Systems en España, destaca que “el incremento del hurto y la creciente violencia asociada a estos delitos plantean un reto cada vez mayor para el retail. La respuesta debe pasar por una estrategia de seguridad integral y complementaria, que combine las medidas de protección consolidadas con tecnologías capaces de aportar información, mejorar la visibilidad del inventario y anticiparse a posibles incidentes. La tecnología debe ayudarnos a ser más preventivos y eficientes, pero siempre con una prioridad clara: proteger a las personas”.
Alejandro López, responsable de prevención de la pérdida de AECOC: “Los datos muestran que el hurto comercial exige una respuesta integral. La prevención, la formación y la inversión tecnológica deben avanzar junto con herramientas legales eficaces frente a la multirreincidencia. El objetivo es reducir el impacto económico y operativo del hurto, que afecta especialmente a las empresas de menor tamaño, y reforzar la seguridad en los establecimientos”.
