13 Apr
13Apr

Miguel Ángel Valero

En la Jornada de Buen Gobierno Corporativo del Instituto de Actuarios de España (IAE), su presidente, Fernando Ariza, destaca que estos profesionales ya no se limitan a influir en decisiones técnicas, sino que están asumiendo posiciones clave en las aseguradoras, como director general o consejero delegado. En esa línea, hizo referencia a un reportaje publicado por Dinero Seguro: ¿Quieres ser CEO? Hazte actuario.

Además de destacar lo que está suponiendo Solvencia II para la relevancia de este profesional en el organigrama de la aseguradora, Fernando Ariza adelanta lo que, unas horas después se va a presentar en la jornada, "un programa exclusivo para actuarios que quieran entrar en los consejos de administración". Porque “el sistema de gobierno de las entidades aseguradoras necesita integrar más actuarios para fortalecerlo", argumenta. El presidente del IAE y director general de Mutualidad, insiste en “la idoneidad del actuario para ejercer estas funciones también en empresas no financieras por sus capacidades estratégicas, financieras y de gestión de riesgos empresariales”, con la irrefutable y aplastante lógica de que “quien mejor conoce el riesgo, también está llamado a liderarlo”.

Consejos y directivos más profesionales

Por si hubiera alguna duda al respecto, la subdirectora general de Autorizaciones, Conductas de Mercado y Distribución de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP), Eva Lidón, las despejó todas: "la profesionalización de los consejos de administración de las aseguradoras es una prioridad del supervisor".

Esto significa que Seguros coloca el foco en la honorabilidad comercial y profesional, la trayectoria personal de respeto a las leyes y a las normas más allá del mero cumplimiento (o del clásico 'cumplo y miento'), no solo de los consejeros, sino también de los directores generales o asimilados, de los responsables de Cumplimiento, Auditoría Interna y Función Actuarial. Sobre todo, velará que exista una evaluación continua de esa aptitud individual en función de los riesgos asumidos por la entidad. Y de que sus conocimientos sobre seguros, mercados financieros, estrategia y modelos de negocio, gobernanza y riesgos, análisis financiero y actuarial, marco regulatorio y normativa, digitalización, tecnología, ciberseguridad, riesgos emergentes (como los climáticos), sostenibilidad, se actualicen periódicamente.

Además, el supervisor se fijará en la aptitud colectiva: el conjunto del consejo debe cubrir todas las competencias necesarias. Y velará para que exista diversidad de género, formación y experiencia, generacional, internacional, para una mejora toma de decisiones, una mayor capacidad de identificación de riesgos y un fortalecimiento de la reputación corporativa.

La DGSFP potenciará la supervisión continuada, con inspecciones, más escrutinio y requerimientos de información y análisis de la documentación sobre cómo las aseguradoras están avanzando en la profesionalización de sus consejos de administración y de sus órganos de dirección y funciones clave 

Un animado debate entre María Dolores Pescador, actuaria, presidenta de Logalty y consejera independiente de VidaCaixa y Telefónica Seguros; y José Gabriel Puche, vicepresidente del IAE y consejero independiente de Ibercaja Vida y de Unión Alcoyana, reitera que los actuarios están especialmente bien situados y formados para asumir responsabilidades en las aseguradoras, tanto en la dirección ejecutiva como en los consejo de administración, por su visión integral y estratégica del riesgo y de la sostenibilidad empresarial, su capacidad analítica y multidisciplinar (un cóctel de economía, derecho y estadística).

El actuario actúa como un “puente entre la técnica y el consejo”, facilitando no solo la toma de decisiones estratégicas informadas, aunque sean "difíciles", sino tambiñén para "explicarlas de la forma más sencilla".

Diploma Ejecutivo en Buen Gobierno

Eva Turanzo, directora general del Instituto de Gobernanza Empresarial, presenta el Diploma Ejecutivo en Buen Gobierno, diseñado conjuntamente con el IAE, precisamente para "elevar el rol del actuario de experto en datos a estratega de riesgos". Se trata de una formación dirigida específicamente a actuarios colegiados que quieran lograr las competencias necesarias para ejercer como consejeros.

Ese Diploma parte del concepto del actuario como "guardián de la solvencia" que aporta su visión integral y multidisciplinar para aplicar a la estrategia el "apetito del riesgo" por el consejo de administración, y utiliza esa formación para cuestionar proyecciones de gestión excesivamente optimistas y para entender el negocio desde todos los ángulos, además de "interpretar las señales de un entorno cada vez más confuso y desafiante".

El programa de formación facilita la planificación de la carrera profesional del actuario, poniendo el foco en los aspectos que aportan más valor a las empresas. Son 26 horas presenciales (dos jornadas completas más 6 sesiones de 2 horas) entre septiembre y noviembre, para un grupo de 12 a 24r colegiados del IAE.

El mensaje es rotundo: "el rigor técnico es tu base, el buen gobierno, tu techo, lleva tu carrera hasta la decisión final"

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