Las insolvencias empresariales bajan un 6% en 2025 en España pero se mantienen un 40% por encima de los niveles prepandemia, según el ultimo informe de Solunion, la compañía de seguros de Crédito y de Caución y de servicios asociados a la gestión del riesgo comercial.
En el conjunto de España, en 2025 se registraron 5.577 insolvencias empresariales, un 63% menos que en 2024, impactado por el descenso en procedimientos especiales de microempresas (-45%) y mantenido por el leve aumento de las insolvencias estándar (+2%).
El acumulado del año es inferior a 2024 y 2022, cuando se produjeron fuertes incrementos de insolvencias de +18% y +20%, respectivamente. Esta tendencia se ha comportado igual en los últimos tres trimestres del año, con descensos de dos dígitos, aunque el resultado final del año se ha mostrado más moderado debido al incremento del primer trimestre de 2025, que fue de un +22%.
En 2025, el total de procedimientos especiales fue de 608, un 45% menos que en 2024, primer año completo en el uso de esta nueva herramienta concursal. De estos procedimientos especiales, un 37% pertenecen a empresas del sector servicios, con un total de 227 concursos, y un 21% a empresas del comercio minorista. En 2025, el mayor peso de concursos en empresas corresponde a las insolvencias estándar, con un incremento de +2%.
Si analizamos los datos de evolución a 12 meses, observamos que el promedio anual se modera a partir del segundo trimestre de 2025, aunque el ritmo anual sigue siendo superior a los años pre pandemia y se ubica en un nivel promedio alto dentro de los últimos 15 años.
La reducción es especialmente significativa en varias comunidades autónomas como País Vasco, Andalucía o la Comunidad Valenciana. Frente a esta tendencia, Cataluña se desmarca del conjunto nacional. En 2025 se contabilizaron 1.605 insolvencias empresariales en la región, lo que supone el 29% del total nacional y un incremento del 9% interanual, encadenando dos años consecutivos al alza.
El aumento se concentra en sectores como papel, transporte y comercio minorista y afecta principalmente a micro y pequeñas empresas, en un contexto de presión de costes y consumo todavía débil.
Se registra un aumento destacado en el sector textil (+31%), acompañado del incremento en la siniestralidad en ambos subsectores: textil manufacturas y comercialización textil.
También, un incremento en el uso de los planes de reestructuración de deuda, particularmente para grandes empresas, con 300 planes en 2025 (+18% respecto a 2024).
