15 Oct
15Oct

El tejido productivo español demuestra una notable capacidad de resiliencia, ya que un 40,9% de las pymes espera aumentar su facturación durante este año, según el III Informe de Pymes y Autónomos de España de la aseguradora Hiscox. La evolución histórica refleja la consolidación de esta tendencia, al tratarse de una cifra muy superior a los niveles registrados en 2022 (34,7%), 2023 (31,7%) y 2024(32,5%), y en línea con el repunte anotado en 2025 (42,8%). El 37,1% de losnegocios proyecta mantener sus ingresos estables.

Los márgenes marcan récord de la serie histórica y el empleo se estabiliza. En lo relativo al beneficio y margen comercial, las previsiones de los empresarios también confirman una tendencia ascendente. El 36,5% de las pymes confía en mejorar sus resultados económicos en 2026, marcando el valor más alto de la serie tras el 27,6% de2022, el 27,9% de 2023, el 25,7% de 2024 y el 34,3% de 2025. Por su parte, un 36,3% estima que sus márgenes se mantendrán sin cambios, frente a un 15,5% que prevé un deterioro moderado y un 9,4% que anticipa una contracción acusada. En paralelo, la gestión del capital humano refleja un comportamiento de alta prudencia. El 66,7% de las empresas mantendrá sus plantillas estables, mientras que sólo un 15,6%proyecta crear nuevos puestos de trabajo.

“Las pymes españolas están demostrando una solvencia notable para defender su actividad e impulsar la rentabilidad en un entorno tan exigente como el actual. Pese a la prudencia que domina la contratación, la estabilidad de los ingresos y el empuje de la industria y las empresas más jóvenes confirman la solidez de nuestro tejido empresarial”, afirma Javier González Gugel, director general de Hiscox Iberia.

El informe evidencia que las expectativas están estrechamente ligadas al volumen de negocio y la escala de la organización. Las empresas con una facturación superior a los 2 millones€ muestran mayor confianza en el ejercicio: un 50,4% proyecta incrementos en las ventas, un 47,9% en beneficios y un 23,2% en contrataciones. En contraste, entre los negocios que facturan menos de 2 millones, estos porcentajes se reducen al 39,3% en facturación, 34,6% en margen y 14,3% en empleo.

Al analizar la estructura laboral, las pymes de entre 10 y 249 trabajadores se sitúan como el principal motor de actividad: un 64,6% espera elevar sus ingresos, un 47,6% sus márgenes y un 33,6% espera ampliar su equipo. En las microempresas (de 1 a 9 empleados), el optimismo en ingresos alcanza el 47,7% y en beneficios el 45%, pero la disposición a crear empleo cae al 11,8%. Entre los profesionales sin asalariados, un 34,4% anticipa un aumento de ventas, un 29,7% de margen y un 17% espera incorporar personal.

Por sectores de actividad, la industria se sitúa como el segmento más optimista del tejido productivo. El 53,8% de los negocios industriales proyecta un incremento de la facturación y el 56,7% confía en elevar sus beneficios, acompañando este empuje con un 23,9% de estimación de empleo. En el sector comercio, el optimismo en ventas se sitúa en el 43,6%, en beneficios en el 38,8% y en contratación en el 13,3%. Por su parte, la categoría de otros servicios registra un 34,1% de expectativas positivas en ingresos, un 27,1% en márgenes y un 14,2% en crecimiento de plantilla.

Atendiendo a la antigüedad del negocio, las empresas de reciente creación (menos de 5 años) muestran un mayor empuje que las consolidadas. Prácticamente la mitad de las pymes jóvenes (49,8%) confía en aumentar sus ventas, un 41,2% en mejorar márgenes y un 20,3% en contratar personal. En las organizaciones de más de 5 años de trayectoria, estos valores se sitúan en el 38,9% para la facturación, el 35,4% para los beneficios, y el 14,6% para el empleo.

Comentarios
* No se publicará la dirección de correo electrónico en el sitio web.