Miguel Ángel Valero
El Grupo Santander obtuvo un beneficio ordinario de 11.176 millones€ en los nueve primeros meses de 2026, un 16% más gracias a una fuerte actividad de clientes y a los avances en la ejecución de ONE Transformation, que está generando mejoras de eficiencia y mayores ingresos. El beneficio atribuido alcanzó los 12.405 millones, un 20% más, e incluye una plusvalía neta de 1.895 millones tras completarse la venta de Santander Bank Polska en enero, parcialmente compensada por cargos por valor de 666 millones, incluidos los costes de integración de TSB y Webster.
Pese a estos resultados, la cotización del Santander bajó hasta el 4%, castigada por unas provisiones por riesgo de crédito superiores a lo esperado (3.490 millones en el el tercer trimestre, cuando el consenso del mercado estimaba 3.360 millones), ya que evidencian mayores expectativas de deterioro de las condiciones macroeconómicas. Las dotaciones por insolvencias crecen el 13%, pero sin Argentina es el 6%, la misma tasa que el crédito.
Los analistas también hablan de un margen de intereses "algo débil" (apenas crece el 2% trimestral excluidas las operaciones corporativas, lo mismo que el crédito) y destacan la presión en el coste del riesgo en Brasil, donde el margen de intereses cae el 5% por la menor demanda de crédito y por el estrechamiento de los diferenciales con clientes.
“Creo que los mercados hoy tienen un enfoque más hacia lo negativo que hacia lo positivo. Vamos a estar, como siempre dijimos, por encima de los 15.000 millones de beneficio este año y vamos a tener el capital por arriba del 12,8% de CET1, por encima de lo que nosotros habíamos indicado y dentro del margen del que habíamos hablado”, responde el consejero delegado del grupo Santander, Héctor Grisi, en la presentación online de los resultados.
Sobre Brasil, Grisi asegura que el grupo mantiene sus planes pese a la victoria de Lula en las elecciones del pasado domingo 25 de octubre, aunque los tipos de interés no bajarán tal y como esperaban. Asegura que la hipótesis bajo la que el banco elaboró su último plan estratégico en febrero fue el de que continuaría el actual presidente de Brasil.
No hay cambios respecto a la OPA de su filial en Brasil, que todavía está en marcha. "Esperamos que la situación se normalice", subraya el CEO del Santander, que reconoce que "hemos reducido a la mitad la sensibilidad a los tipos de interés en este mercado". Más allá de su estrategia con los tipos, el Santander lleva ya tiempo reordenando su negocio en Brasil, limitando la concesión de préstamos personales y tarjetas de crédito, otorgando financiación a empresas de manera selectiva y poniendo el foco en captar clientes con nóminas.
Sobre Argentina, "la situación parecía normalizarse, pero los tipos de interés se quedaron muy arriba por la falta de pesos en el mercado. Eso hace que se complique el riesgo". La estrategia es "cerrar un poco el crédito en diversos segmentos y crecer donde vemos mejoría, como la parte expuesta a la exportación".
En EEUU, donde hay elecciones de medio mandato, el Santander 'blinda' su cartera de deuda, aunque asegura que no ve riesgo en una economía "muy fuerte" y con buenas perspectiva.
El director financiero, José García Cantera, relativiza la situación en Francia descartando una crisis de deuda a pesar de las grandes subidas en las rentabilidades de sus bonos: "La situación tiene muy poco que ver con la crisis de 2008, y Francia tiene capacidad para afrontar su situación fiscal perfectamente, no nos preocupa más allá de la volatilidad".
El Santander capta 17 millones de nuevos clientes (8 millones procedentes de TSB y de Webster). La rentabilidad ya está en el 16%, con una mejora de 1,1 puntos. El beneficio por acción (BPA) contable creció un 25% y el valor contable tangible (TNAV) más el dividendo en efectivo por acción aumentó un 11%.
El crédito y los recursos de clientes (depósitos más fondos de inversión)aumentaron ambos un 16% en euros constantes, apoyados en una sólida actividad comercial en todos los negocios globales y en la incorporación de TSB y Webster. Sin estas adquisiciones, el crédito aumentó un 6% y los recursos de clientes un 8% (depósitos +6%). El crecimiento del crédito estuvo impulsado por las hipotecas en Retail, la financiación de automóviles en Openbank y un crecimiento de doble dígito en CIB y Wealth, con foco en el uso eficiente del capital.
Los ingresos aumentaron un 8%, hasta 46.807 millones. El margen de intereses creció un 10% (+7% sin M&A), hasta 34.614 millones, y los ingresos por comisiones aumentaron un 9% (también +9% sin M&A), hasta 10.349 millones, reflejo de una mayor actividad y vinculación de los clientes, y el crecimiento de volúmenes en todos los negocios globales .En torno al 95% de los ingresos del grupo están vinculados a la actividad de los clientes.
Los costes totales cayeron un 1% sin TSB ni Webster (-2% en euros constantes), reflejo de las continuas mejoras de eficiencia derivadas de ONE Transformation, el programa del grupo para avanzar hacia un modelo operativo común con plataformas globales compartidas. El margen neto aumentó un 14%, hasta 26.882 millones, y la ratio de eficiencia mejoró en 2,8 puntos, hasta el 42,6%, gracias a una reducción estructural de los costes y unos mayores ingresos.
El grupo siguió desplegando la inteligencia artificial (IA) a escala en todas sus actividades, lo que generó 194 millones€ de valor de negocio(más ingresos y menores costes y dotaciones) durante el año, gracias a un mejor servicio al cliente, una mayor productividad y el crecimiento comercial.
La calidad crediticia se mantuvo sólida, con un coste del riesgo del 1,16%, respaldado por una gestión prudente del riesgo, una exposición diversificada y unos bajos niveles de desempleo en los mercados en los que opera el banco. La ratio de morosidad mejoró hasta el 2,9% desde el trimestre anterior (-3 puntos básicos, pb), con una ratio de cobertura del 64%.
La ratio de capital CET1 se situó en el 12,7%. Sin el impacto de -147 pb derivado de la adquisición de Webster, la ratio aumentó 14 pb en el trimestre, con 19 pb de generación orgánica neta de capital. El Santander va camino de alcanzar su objetivo de CET1 para cierre de año, de situarse entre el 12,8% y el 13%.
En septiembre, el consejo aprobó un dividendo en efectivo a cuenta de 12,7 céntimos de euro por acción con cargo a los resultados de 2026, un 10% superior al equivalente de 2025, que se abonará el 2 de noviembre. En agosto, el banco lanzó un programa de recompra de acciones de hasta aproximadamente 1.800 millones con cargo a los resultados del primer semestre de 2026. La remuneración total al accionista con cargo a los resultados del primer semestre de 2026 ascenderá a 3.660 millones, un 8% más que un año antes y equivalente a alrededor del 50% del beneficio ordinario del primer semestre. Con ese programa, Santander habrá completado unos 9.000 millones de su plan de distribuir al menos 10.000 millones mediante recompras de acciones con cargo a los resultados de 2025 y 2026, y al exceso de capital
El Santander reitera todos sus objetivos para 2026, que excluyen el impacto de las operaciones de M&A realizadas en 2025 y en este año: crecimiento de los ingresos de un dígito medio; una reducción de los costes en euros constantes; un beneficio superior a los 14.101 millones registrados en 2025; y una ratio CET1 de entre el 12,8% y el 13%. Se espera que el crecimiento de los ingresos siga respaldado por la actividad de clientes, con un crecimiento de los ingresos netos por comisiones superior al del margen de intereses. La disciplina de costes y ONE Transformation seguirán impulsando un apalancamiento operativo positivo.
El grupo también reitera el plan a tres años presentado en su Investor Day de febrero: para 2028, tiene como objetivo alcanzar una rentabilidad superior al 20%, un beneficio superior a 20.000 millones y más de 210 millones de clientes.