27 Jan
27Jan

Miguel Ángel Valero

La sociedad considera mayor a las personas que ya no cumplirán los 67 años. Pero los sénior (los mayores de 55 años según su DNI) catalogan como tal a los que superan los 74 años. Independientemente de su edad cronológica, se sienten al menos 5 años más jóvenes (o menos viejos), según el VI Barómetro del Consumidor Sénior, elaborado por el Centro de Investigación Ageingnomics de Fundación Mapfre, en colaboración con Google.

Pese a representar el 34% de la población española, más de 16,7 millones de personas, a que su consumo privado medio supera al del conjunto de la población, la edad, al parecer, no perdona. El 20% de los sénior ha sentido alguna vez discriminación por motivos de edad. El porcentaje se dispara hasta el 60% en el trabajo/mercado laboral, baja al 38% en cuanto al acceso a servicios financieros o aseguradores, y al 32% para trámites con las Administraciones Públicas.

Aunque esa percepción no ha cambiado prácticamente nada en 6 ediciones del Barómetro, Juan Fernández Palacios, director del Centro, matiza que "aunque a veces es difícil ser optimista, vemos señales positivas, las empresas tienen más conciencia del talento sénior, pero no siempre se refleja en la realidad".

Lo curioso es que el sénior, a pesar de todos los pesares, se siente feliz en el 79% de los casos. El 59% se siente tranquilo respecto a su situación económica, y el 74% cree que será igual o mejor. El 70% no cree que necesitará ayuda económica extra para mantener su calidad de vida. El 51% logra ahorrar cada mes, para hacer frente a imprevistos (58% en los menores de 65 años), por tranquilidad ( 40%), afrontar situaciones de dependencia o mala salud (49% de los mayores de 65 años).

En el 60% de los casos, muchos hogares cuentan con dos o más ingresos; el 96% tiene seguros contratados; el 25%, un plan de pensiones. El 52% ayuda económicamente a su familia. Solo el 15% cuenta con algo tipo de ayuda en el hogar, y al 41% le gustaría tenerla.

El 85% son propietarios de su vivienda, y solo el 16% tiene cargas hipotecarias. Pero el 79% no la tiene adaptada para una posible situación de dependencia. Al 36% les gustaría sacar mayor beneficio económico de su hogar (+2 que en 2024), pero sin dejar de vivir en ella. Por eso en dos años la hipoteca inversa gana 5 puntos, hasta el 15%, mientras pierde 2 la nuda propiedad y 4 la vivienda inversa. el 33% de los sénior está abierto al ‘coliving’ (residencia comunitaria en la que cada persona es independiente).

Los sénior  priorizan el gasto en alimentación (95%, +6 puntos sobre 2024), vivienda (61%, -22) y ocio (30%, +7), ámbitos que consideran esenciales para mantener su calidad de vida. Se trata de un colectivo activo y vital, que cuida su salud, mantiene una vida social, valora el ocio y concede importancia a la vida afectiva y sexual como parte de su bienestar. 

La mayoría son activos digitales, realizan asiduamente actividades online, acceden a medios de comunicación digitales, banca online, plataformas de contenidos audiovisuales o redes sociales con gran frecuencia. Además, un 44% utiliza inteligencia artificial y un 46% paga con el móvil, y la mayoría reconoce que no les supone ningún freno la tecnología, ni el mayor equipamiento de los vehículos de cara a su conducción. Tampoco están dispuestos a dejar de conducir, al menos hasta cumplir los 70 años

En relación a su vida laboral, los mayores de 55 años en activo no están dispuestos a reducir su jornada si eso supone una disminución de su salario (53%). Además, el 30% optaría por combinar trabajo y pensión llegada su edad de jubilación. Para Juan Fernández Palacios queda clara la necesidad de facilitar y flexibilizar trabajo y jubilación.

Por otro lado, las comunidades más deseadas para vivir tras la jubilación son Andalucía, Cataluña y Comunidad Valenciana, principalmente por el clima y el entorno rural (56%), la tranquilidad y ritmo de vida (37%) y la proximidad a familiares o amigos (29%).  

El 75% cuida su alimentación, el 57% realiza actividad física y el 53% se hace chequeos preventivos y evita el consumo de alcohol y tabaco, hábitos que aumentan con la edad. Además, acuden con baja frecuencia al médico: el 81% visita centros sanitarios menos de una vez al mes. Por otro lado, el 71% de los mayores de 55 años tiene pareja estable y, de los que no la tienen, casi 8 de cada 10 reconoce que no está interesado en entablar una relación sentimental con alguien. Con respecto a las relaciones íntimas, el 85% de los sénior con pareja indica que está enamorado; el 67% admite que el sexo es importante para tener una buena calidad de vida; y más de la mitad (52%) señala estar satisfecho con su vida sexual. 

El informe también destaca que los sénior son sociables, el 53% sale o participa en actividades para conocer gente en alguna ocasión, y analiza, por primera vez, la convivencia que tienen con las mascotas. En este sentido, señala que, aunque solo un 33% convive con algún animal de compañía, el 91% de ellos reconoce que les ayuda a sentirse acompañados y el 85% que les anima en momentos de tristeza o soledad.

En la presentación del Barómetro han participado Elvira Vega, directora general de Fundación Mapfre; Juan Fernández Palacios, director del Centro de Investigación Ageingnomics; Iñaki Ortega, codirector del informe y profesor y consejero asesor del Centro de Investigación Ageingnomics; y Daniel Martínez-Ligero, Industry Manager de Seguros de Google España.

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