Aunque el ritmo de crecimiento muestra signos de estabilización, mantiene una dinámica favorable, sustentada en la continuidad del aumento de los precios y en el buen comportamiento del mercado hipotecario.
El Índice Registral de Actividad Inmobiliaria (IRAI) registra una disminución del 2% en el segundo trimestre. La variación anual es del 0,8% por el aumento de los precios de la vivienda y la actividad mercantil.