En España la digitalización se percibe como un cambio de paradigma que ofrece oportunidades a todo el sector agrario.

El resultado consolidado neto en el primer semestre asciende a 174,1 millones, un 191,7% más, tras haber destinado 220,9 millones a provisiones y deterioro de activos.

La gestora reafirma en su Carta Semestral su convicción en el potencial de medianas y pequeñas cotizadas con crecimientos consistentes de negocio y beneficios que “todavía no han experimentado una verdadera recuperación”,

España se consolida como la cuarta economía agroalimentaria de la Unión Europea, aportando el 12,2% del VAB comunitario del sector, y es también el cuarto país más exportador de productos agroalimentarios de la UE, con una cuota de mercado del 9,9%.

Mantiene su modelo de gestión prudente y destina 109,4 millones de su cuenta de resultados a provisiones, saneamientos y deterioro de activos financieros y no financieros, pese a tener una de las morosidades más bajas del sistema.