Los mayores de 55 años "son ahorradores, consumidores activos, sostienen redes familiares mediante transferencias intergeneracionales y constituyen un pilar fundamental de estabilidad financiera y patrimonial”.

El 28% de los que tienen entre 55 y 65 años se ha sentido discriminado por su edad, lo que evidencia que el edadismo comienza cuando todavía están en activo. Son más de 250.000. El porcentaje baja al 14% entre los mayores de 65 años. En total, más de 400.000 sénior de la Comunidad de Madrid sufren edadismo, pero menos que la media nacional.