Suponen "tecnologías que, cuando se implementan de forma eficaz, pueden mejorar el acceso de los pacientes a la atención sanitaria y potenciar la rentabilidad financiera de las organizaciones sanitarias".

Las 10 empresas más grandes del S&P 500 representan aproximadamente el 39% de la capitalización bursátil total del índice, muy por encima del máximo del 27% alcanzado durante la burbuja tecnológica de 1999-2000. Pero su capacidad de generación de beneficios es mucho mayor.