El análisis aprecia problemas de competencia en las condiciones comerciales en particulares, pymes y autónomos, un incremento de la exclusión financiera en zonas rurales, la reducción de crédito a pymes, y el empeoramiento de condiciones en medios de pagos y cajeros automáticos.

Su consejero delegado, Onur Genç, avisa que el impuesto a la banca afectará a la capacidad de financiación de las pymes.