El 24% de las empresas de Castilla-La Mancha presenta un riesgo máximo o elevado de impago, lo que supone una mejora de un punto con respecto a hace un año, pero un deterioro de tres puntos frente a los niveles previos a la pandemia.

Los datos de diciembre muestran que la disolución de empresas registró un aumento del 21% respecto al mismo mes del ejercicio anterior. En el conjunto del año, no registra cambios.