"Cuando el mercado se aleja de su tendencia estructural y lo hace sin el respaldo de la economía real, cualquier decepción puede tener un impacto mayor de lo habitual. La tendencia puede continuar, pero lo hará sobre una base cada vez más inestable.", avisa el analista Pablo Gil.

El exceso de liquidez alimenta subidas generalizadas en acciones, inmuebles o criptomonedas sin trasladarse con igual fuerza a la economía real.

El responsable de política económica y miembro del Consejo de Gobierno del BCE, el finlandés Olli Rehn, declaró que las turbulencias del Lunes Negro en los mercados bursátiles globales fueron una “reacción exagerada”.