La distribución por tamaños empresariales muestra una gran atomización que explica en parte su debilidad financiera: el 82% del sector está compuesto por microempresas y apenas el 2% alcanza el tamaño de gran empresa.

El mayor deterioro del riesgo de crédito se registra en Málaga (58% de las empresas en nivel máximo o elevado de impago) seguida de Alicante (50%) y Murcia (42%).

La plataforma Wypo recomienda adelantar la solicitud de hipotecas al verano para aprovechar la combinación de tipos de interés ajustados, una mayor competencia entre entidades financieras y un mercado inmobiliario activo.

El 45% de las operaciones comerciales de la construcción en España se pagan fuera de plazo.

La proporción de deudores en vigilancia especial ha crecido más en las zonas afectadas entre los trabajadores autónomos, debido a los posibles daños ocasionados por la riada sobre los negocios familiares, como principal fuente de ingresos.

En 2012, tras la crisis financiera internacional, se llegó al máximo histórico del 58% de compañías que contaban con ese control de la cartera de clientes.

El 51% del crédito comercial que los proveedores conceden a sus clientes a la hora de cobrar sus productos y servicios en el mercado español se cobra con retraso. Además, un 7% resulta impagado.

El 52% de las empresas españolas sufre el impacto negativo de la morosidad en su cuenta de resultados y el 8,1% afirma que corre el riesgo de cerrar por el impacto de los impagados, según Crédito y Caución e Iberinform.

España se sitúa, así, como el país con menor porcentaje de ciudadanos que se han visto en la obligación de no abonar algún recibo en el último año, y muy por debajo de la media europea (25%).

El 61% de las compañías españolas renuncian a la reclamación de intereses de demora si el cliente se retrasa en el pago de sus facturas. Y solo el 1% exige el tipo legal del 12,25%.

La mayor parte del aumento de la morosidad minorista se produjo en España, donde la ratio es también la más alta de la muestra de la Autoridad Bancaria Europea y la más alta del país en años, con un 3,87%.

Solo el 13% de las empresas inicia sus acciones de recobro al vencimiento de las facturas, según el Estudio de Gestión del Riesgo de Crédito.