El comercio debe ser capaz de realizar transaccionales intercambiables, dar la opción de iniciar la compra en un canal y finalizar en otro. Es muy importante contar con políticas de devolución y cambios unificadas y simples, de manera que los clientes no perciban diferencias según el canal utilizado.

"Vemos una especial fortaleza en el gasto en alimentación, la única categoría en la que los consumidores están empezando a optar por productos de mayor calidad”, subraya Natalia Lechmanova, Chief Economist para Europa del Instituto Económico de Mastercard.