La estabilidad es una de las principales razones por las cuales los millonarios optan por invertir en propiedades: no sólo se trata de obtener rendimientos, sino también de proteger su capital frente a las fluctuaciones del mercado.

Desde los conjugados de anticuerpos y fármacos para el tratamiento del cáncer, los asistentes digitales, la arquitectura de computación neuromórfica, hasta las carreteras piezoeléctricas, los sensores cuánticos de próxima generación o el hidrógeno blanco y dorado.