La prevalencia de la soledad no deseada es casi cinco veces superior entre las personas que tienen problemas de salud mental (49,1%) que entre las que no los padecen (11%), que el 32,4% de la población sufre aislamiento involuntario o trastornos relacionados con la salud mental y que un 11,8% de la ciudadanía convive con los dos problemas a la vez.