07 May
07May

El último informe oficial de la Comisión Europea sobre los reembolsos sanitarios transfronterizos muestra que España es la segunda mayor beneficiaria neta del sistema, con un saldo positivo de 135 millones€ en 2025. Trata más pacientes extranjeros que cualquier otro país (454.000 casos). Y, al mismo tiempo, deja sin tarjeta sanitaria europea al 88% de sus propios ciudadanos, según un análisis de HelloSafe.

La Tarjeta Sanitaria Europea (TSE) cubre la atención imprevista recibida durante una estancia temporal en otro país de la Unión. Sobre el papel, es un derecho universal. En la práctica, es un mercado de 1.500 millones€ entre seguridades sociales, con ganadores netos y perdedores crónicos. España figura entre los primeros.

Hay 291 millones de TSE en los 32 Estados cubiertos, con 1.500 millones€ reembolsados en 2025 entre las respectivas Seguridad Social de cada país; 2,6 millones solicitudes de reembolso tramitadas entre Estados. El 48% de los europeos tienen la TSE, lo que implica que uno de cada dos viaja sale sin cobertura.

El superávit español responde a tres desequilibrios estructurales que se acumulan. La recuperación post-Covid ha amplificado lo que ya existía:

  • Turismo masivo como motor de ingresos: España recibe unos 85 millones de turistas europeos al año. Incluso un pequeño porcentaje que necesita atención médica genera 454.000 reclamaciones TSE. Ese volumen es récord europeo. Ningún otro país se acerca: Bélgica, la segunda, registra 374.000 casos.
  • Tarifas hospitalarias competitivas: La tarifa media de atención en España es de 400€ por caso. Alemania cobra 560€, los Países Bajos 904€, Austria 659€. Alto volumen multiplicado por una tarifa razonable da como resultado 182 millones€ en ingresos anuales. España es el hospital asequible de Europa.
  • Gran comunidad de expatriados europeos: Más de 800.000 británicos, 400.000 alemanes y 200.000 franceses residen en España. Los jubilados son los mayores consumidores de asistencia sanitaria. Su presencia estable genera una demanda constante a lo largo de todo el año, no solo en temporada alta.

Tres tendencias reforzarán el saldo positivo de España: 

  • El envejecimiento de la población europea aumenta la demanda de cuidados intensivos durante los viajes. 
  • La jubilación anticipada dispara el número de residentes europeos en España. 
  • Y el turismo de larga estancia sigue creciendo. 

Sobre estas bases, el superávit podría superar  los 160 millones€ en 2030, según el informe de HelloSafe.

En 2019, España registraba +112 millones€ de saldo neto, su máximo histórico hasta entonces. Luego llegó el Covid: el saldo cayó a +40 millones€ en 2020. La recuperación desde 2021 ha sido más intensa que antes de la pandemia. El saldo de 2025 (+135 millones€) es el mejor de España en el sistema TSE/EHIC. La caída de 2020 fue brusca pero temporal. La recuperación desde 2021 no ha sido un simple rebote: refleja una reconfiguración estructural de los flujos turísticos europeos que favorece a España:

  • Turismo post-Covid concentrado en el sur: Desde 2021, los viajeros europeos han priorizado destinos cálidos. España, con sus costas mediterráneas y canarias, ha captado una porción mayor del turismo europeo que antes de la pandemia. Más turistas, más casos TSE.
  • Residentes europeos: flujo creciente. El número de jubilados europeos instalados en España ha aumentado cada año desde 2021. Cada nuevo residente aporta al menos una consulta médica anual al sistema público español, reembolsada por su país de origen a través de la TSE.
  • Tarifas hospitalarias estables: Mientras los costes hospitalarios en Austria, Países Bajos o Alemania han subido por encima de la inflación, España ha mantenido tarifas públicas contenidas. El diferencial de precio con el norte de Europa se ha ampliado: España recibe más casos y cobra menos por cada uno, pero el volumen compensa.

Solo el 11,7% de los españoles tiene la TSE. El 88% de los turistas españoles en Europa viaja sin la tarjeta que garantiza la cobertura de urgencias. Esto tiene un coste real: cuando un ciudadano español necesita atención en el extranjero sin poder presentar la tarjeta, paga de su bolsillo y luego solicita el reembolso, un proceso más lento y más costoso para todos.

España recibe 182 millones de otros Estados europeos, por atender a 454.000 pacientes extranjeros. Récord europeo en volumen. Y paga 47 millones€ por los cuidados de sus ciudadanos en el extranjero. Lal ratio recibido/pagado es de 3,87. Por cada euro que sale, entran casi 4. ¿Por qué la cobertura es tan baja?Alemania cubre al 100% de sus ciudadanos de forma automática: la tarjeta sanitaria nacional incluye la TSE. Italia hace lo mismo. España aún exige una solicitud explícita a través del sitio web del INSS. La barrera administrativa basta para disuadir al 88% de los potenciales beneficiarios. El coste medio de una reclamación española en el extranjero es de 520€. Sin TSE, el paciente paga primero y reclama después: el proceso de reembolso tardía multiplica los trámites y eleva el coste administrativo total. Además, muchos no reclaman nunca.

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