Fundación Mutua Madrileña ha entregado sus XXIII Ayudas a la Investigación Médica, dotadas con 2,3 millones€, a 21 proyectos que se llevarán a cabo en hospitales de toda España. A través de estas ayudas, la fundación ya ha destinado cerca de 75 millones€ a la investigación médica de calidad que se lleva a cabo en España.
El acto de entrega de las Ayudas ha tenido lugar en la sede de Mutua en Madrid y ha contado con la intervención del presidente del Grupo Mutua y de Fundación Mutua Madrileña, Ignacio Garralda, y del presidente del Comité Científico de Fundación Mutua Madrileña, el doctor Rafael Matesanz. Ambos han estado acompañados del doctor Julio Zarco, director gerente del Hospital Universitario Infantil Niño Jesús, de Madrid, y presidente de Fundación Humans para la promoción de la humanización de la asistencia sanitaria.
Los 21 nuevos proyectos se desarrollarán en las áreas de los trasplantes, salud mental infanto-juvenil, enfermedades raras infantiles, lesiones graves traumatológicas y la oncología -centrada este año en el cáncer de mama-. Adicionalmente, se apoyará económicamente un estudio en cáncer de mama liderado por especialistas del cuadro médico de Adeslas.
Dos de los 21 estudios serán colaborativos, en ellos participarán equipos de al menos cuatro comunidades autónomas. Uno de ellos es el proyecto Riscatea, que reunirá a investigadores de ocho centros españoles para estudiar adolescentes y adultos jóvenes con trastornos del espectro autista (TEA), con especial atención al análisis de los factores que pueden influir en el riesgo de suicidio. El estudio estará coordinado desde el Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago de Compostela (IDIS), por la investigadora Montse Fernández. Tras el análisis detallado de aspectos clínicos y genéticos de un grupo de 800 participantes de entre 12 y 30 años, Riscatea desarrollará modelos predictivos mediante aprendizaje automático a partir de factores neurocognitivos, psicosociales y genéticos asociados al riesgo suicida en personas con TEA, que puedan ayudar a los profesionales sanitarios en la evaluación del riesgo.
El otro proyecto colaborativo implicará a las nueve unidades de trasplante pulmonar existentes en España, de ocho comunidades autónomas y estará liderado desde el Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid por el neumólogo Rodrigo Alonso Moralejo. El proyecto analizará el impacto del acortamiento telomérico en la evolución del trasplante de pulmón. Los telómeros son los extremos de los cromosomas y su longitud está directamente relacionada con el envejecimiento y muerte celular. Los telómeros cortos están presentes en enfermedades respiratorias de pacientes que requieren un trasplante, como la fibrosis pulmonar, la EPOC y otras enfermedades crónicas. En este proyecto se determinará el impacto de este acortamiento en la evolución del trasplante pulmonar. El acortamiento se medirá tanto en el paciente como en el tejido del órgano trasplantado y permitirá explicar episodios de mala evolución en el postoperatorio inmediato, y en la evolución a largo plazo y supervivencia del paciente.
Otros proyectos de investigación que reciben ayudas buscan prolongar el tiempo de conservación del órgano en frío y mejorar la logística del trasplante pulmonar; la generación de tolerancia inmunológica mediante el trasplante dual: renal y hematopoyético; o la generación de piel autóloga programable para la regeneración de heridas.
En oncología, los proyectos se centran este año en cáncer de mama. Uno de ellos validará terapias dirigidas frente a la proteína AXL en cáncer de mama, identificada como posible factor de resistencia a los tratamientos del cáncer de mama HER2+ y cuya inhibición farmacológica podría revertir la situación y aumentar la respuesta a la terapia; mientras que otros dos estudios se centran en mejorar el diagnóstico del cáncer de mama postparto. Y se financiará un estudio de médicos del cuadro de Adeslas.
En enfermedades raras, los proyectos financiados se dirigen a patologías dispares, pero dos de ellos utilizan la tecnología multiómica para mejorar los diagnósticos de distintas patologías.
En el campo de la traumatología, los estudios clínicos versarán desde el desarrollo de una plataforma de fisioterapia para pacientes frágiles con fractura de cadera con feedback en tiempo real hasta la aplicación de la inteligencia artificial (IA) para el cribado de osteoporosis y la predicción del riesgo de fracturas en mayores o el análisis de la microbiota intestinal como predictor de la infección protésica articular.
La Fundación Mutua también ayuda a otros tres proyectos, que combinan la intervención digital, con la genética, para aclarar las causas de los suicidios.
En esta edición, en total, la fundación apoyará el trabajo de equipos de investigación de 25 centros de 12 comunidades autónomas diferentes.
Los proyectos de investigación han sido seleccionados por el comité científico de la fundación, que preside el doctor Rafael Matesanz, y del que forman parte los doctores Ana Lluch, Enriqueta Ochoa, Miguel Caínzos, Antonio Torres y Fernando Marco.
Ignacio Garralda recuerda que Fundación Mutua Madrileña “mantiene desde hace 23 años su apoyo a la investigación de excelencia, pero también está impulsando una visión cada vez más integral de la salud, en la que la ciencia, la atención médica y la humanización de los cuidados formen parte de una misma realidad”.
En 2023 inició una línea de humanización de espacios en hospitales públicos a la que ya ha destinado más de un millón€.
El doctor Zarco puso el énfasis en la importancia de la humanización “como un elemento terapéutico trasversal que engloba actitudes, procesos, experiencia del paciente y las infraestructuras", y aplaude "los principios humanísticos que inspiran instituciones como Fundación Mutua que pone el centro de su interés en las personas”.
La doctora Alba Segarra, del Hospital San Pau, de Barcelona, que lidera uno de los proyectos beneficiarios de este año en enfermedades raras pediátricas, intervino en nombre de todos los investigadores que reciben las ayudas.