19 May
19May

Cryptopocket, compañía española registrada como VASP ((Virtual Asset Service Provider) en el Banco deEspaña y especializada en canje de criptoactivos y, en especial, de stablecoins, cumple sus compromisos financieros con los inversores que apostaron por la compañía desde el principio. La empresa abona los primeros rendimientos correspondientes al préstamo participativo de 327.000€ suscrito en septiembre de 2023 a través de la plataforma de financiación participativa (PFP) Adventurees (ahora, Alius Capital). 

"En un mercado donde la confianza se demuestra con ejecución y solvencia, este pago se convierte en una señal clara de madurez, disciplina financiera y capacidad real de crecimiento. En un sector donde la confianza se gana con hechos y no con promesas, pagar a tiempo no es un gesto menor: es una prueba de ejecución. Cryptopocket demuestra que no solo está construyendo infraestructura para la nueva economía digital, sino también una compañía capaz de generar negocio, ordenar su crecimiento y honrar sus compromisos", subrayan en la firma.

El préstamo participativo, estructurado conforme al artículo 20 del Real Decreto-Ley 7/1996, contempla un interés variable del 8% TIN condicionado a la generación de beneficios netos, con liquidación trimestral sobre el principal. La activación de la remuneración refleja que la compañía ha alcanzado los resultados necesarios para generar retorno a quienes la acompañaron desde el inicio.

"Cumplir con los inversores que confiaron en nosotros en 2023 es una señal de lo que estamos construyendo: una compañía seria, regulada y con capacidad real de ejecución. Hemos pasado de validar una idea a procesar más de 31 millones€ en 2025, y ahora esa evolución empieza a traducirse en retorno", explica Vicente Romero, Cofundador y COO de Cryptopocket.

El proceso de abono de intereses se ha estructurado a través de Alius Capital, aportando una capa adicional de orden, trazabilidad y profesionalización en la relación con los inversores. Para Cryptopocket, este punto es relevante porque la confianza no depende solo de anunciar resultados: también depende de ejecutarlos con rigor. Este enfoque refuerza el mismo principio sobre el que se está construyendo la compañía: operar con estándares propios de una infraestructura financiera regulada, incluso en sus compromisos corporativos. El  pago del bono convertible no se plantea como una gestión administrativa más, sino como una demostración práctica de disciplina operativa.

El préstamo participativo contempla su conversión en capital de la sociedad al vencimiento, en noviembre de 2026. Esto significa que los inversores que apostaron por Cryptopocket cuando era poco más que una idea, están en camino de convertirse en accionistas de una compañía que hoy procesa decenas de millones€ al año y opera bajo regulación europea.

Cryptopocket está en pleno proceso de obtención de la licencia MiCA, el marco regulatorio europeo para proveedores de servicios de criptoactivos, y una vez obtenida iniciará una ronda de financiación de 2 millones€ para acelerar su expansión, escalar tecnología, cumplimiento y desarrollo comercial.

"Los inversores de 2023 apostaron cuando todavía no existía la tracción actual. Hoy encuentran una compañía con volumen, ingresos, infraestructura y una hoja de ruta regulatoria clara. La conversión del préstamo en acciones alinea su confianza inicial con la siguiente fase de crecimiento", destaca Fran Romero, Cofundador y CEO de Cryptopocket.

La compañía cerró 2025 con 31 millones€ en volumen de transacciones procesadas, 679.000 de ingresos anuales y 8.500 usuarios registrados. En el primer trimestre de 2026, el volumen ya supera los 19 millones, con un crecimiento acelerado en el segmento institucional.

Simultáneamente, la compañía avanza en su hoja de ruta regulatoria: proceso MiCA en curso, licencia de Entidad de Pago prevista para el cuarto trimestre de 2026, y expansión a Canadá, EEUU y Asia en el horizonte.

Comentarios
* No se publicará la dirección de correo electrónico en el sitio web.