Mapfre encabeza el ranking de gestoras con mayor patrimonio en planes de pensiones simplificados para autónomos, con casi 85 millones de euros, según el último informe de Inverco. Además, es la segunda entidad con mayor número de partícipes en este segmento de negocio, con cerca de 9.700 autónomos o pequeños empresarios que han optado por ahorrar para su jubilación a través de los planes de pensiones simplificados de la compañía.
En España hay más de 3,3 millones de autónomos, un colectivo que cuenta, en general, con pensiones públicas de jubilación más reducidas (ya que sus bases de cotización suelen ser también inferiores). De hecho, el importe medio de las pensiones de jubilación de un autónomo apenas supera los 1.000€, frente a los 1.300 que cobra como media un jubilado que haya cotizado en el régimen general.
Por esta razón, contar con un plan privado que les ayude a complementar esos ingresos en el momento del retiro laboral es una opción interesante, con un gran recorrido todavía, ya que es aún bastante minoritaria.
Los planes de pensiones de empleo simplificado son productos diseñados específicamente para facilitar el ahorro de los autónomos de cara a la jubilación. Permiten aportaciones de hasta 5.750€ anuales, frente a los 1.500 de los planes individuales, con incentivos fiscales en su totalidad. Cuentan con gastos también inferiores, lo que permite mejorar su rentabilidad y pueden rescatarse en situaciones especiales, como invalidez, fallecimiento, dependencia o enfermedad grave.
Las inversiones de los planes de pensiones de empleo simplificados se gestionan siguiendo el modelo de “ciclo de vida”, se van adaptando, teniendo en cuenta el perfil de riesgo, las circunstancias personales de cada autónomo, la edad y el tiempo que les falta para jubilarse. De este modo, se reduce la exposición a los activos más volátiles a medida que se acerca la edad de jubilación (es decir, más cerca de la jubilación, menos renta variable), preservando de esta forma la seguridad de las inversiones.