03 Nov
03Nov

Mapfre Global Risks ha firmado un acuerdo de colaboración con Macquarie Asset Management, una de las mayores gestoras de activos de infraestructuras del mundo, con el objetivo de generar nuevas oportunidades de negocio en el segmento de los grandes riesgos corporativos en Latinoamérica. En virtud de este acuerdo, Macquarie identificará y presentará potenciales clientes a Mapfre Global Risks, incluidas compañías de su cartera de participadas. 

La alianza supone un nuevo paso en la relación entre ambas compañías y abre la puerta a una colaboración más estrecha en la gestión y transferencia de riesgos vinculados a infraestructuras y otros activos estratégicos en la región. También  permitirá a Mapfre Global Risks reforzar su posicionamiento como aseguradora de referencia para la cartera de activos de Macquarie en Latinoamérica.

El acuerdo fue suscrito por Álvaro Núñez, Chief Strategy and Business Development Officer de Mapfre Global Risks, y James Jackson, Managing Director de Macquarie Asset Management, y formalizado en un encuentro en la sede regional de Macquarie para las Américas, en Nueva York.

Mapfre y Macquarie mantienen una sólida relación desde 2021, cuando establecieron una alianza de inversión institucional centrada en activos alternativos, especialmente en infraestructuras e inmobiliario europeo.

El seguro en América Latina crecerá el 6,8% este año y el 7,6% en 2027

Precisamente, Mapfre Economics ha elaborado el informe El mercado asegurador latinoamericano en 2025, publicado por Fundación Mapfre. La economía de América Latina y el Caribe creció un 2,5% en 2025, manteniendo un ritmo muy similar al del año anterior y confirmando la persistencia de un patrón de crecimiento moderado en la región. La demanda interna continuó siendo uno de los principales soportes de la actividad económica, favorecida por la moderación de la inflación y por el inicio o continuidad de los procesos de normalización monetaria en varios países. 

El crecimiento regional siguió condicionado por restricciones estructurales, elevados niveles de endeudamiento público, limitaciones fiscales y un entorno internacional complejo. A ello se añadió una evolución desigual entre países, con economías, como Brasil, manteniendo un crecimiento resiliente, y otras, como México, mostrando una desaceleración significativa vinculada a la incertidumbre sobre el comercio exterior, la inversión y el sector manufacturero asociado a la economía de EEUU. 

En este contexto, el mercado asegurador latinoamericano alcanzó un volumen de primas de 218.345 millones$, lo que supone un crecimiento del 1,5%, claramente inferior al registrado en 2024, que fue del 5,8%. Esta desaceleración se debió principalmente al desempeño del segmento de Vida, cuyas primas retrocedieron un 2,6%, mientras que el segmento de los seguros de No Vida mantuvo una evolución favorable, con un aumento del 4,6%. 

A pesar del contexto de crecimiento económico moderado, la mayor parte de los mercados aseguradores latinoamericanos registró crecimientos reales de primas durante 2025. Destacaron especialmente los casos de Venezuela, República Dominicana, El Salvador, Chile y Nicaragua, mientras que algunos otros mercados, como Brasil, Argentina, Bolivia y Uruguay, experimentaron retrocesos reales. México, Colombia y Perú, por su parte, mantuvieron una evolución positiva y continuaron contribuyendo al crecimiento agregado del mercado regional. 

En comparación con el mercado asegurador mundial, la participación de América Latina volvió a reducirse ligeramente en 2025, situándose en el 2,57% de las primas globales, frente al 2,73% del año anterior. Aunque esta participación sigue siendo reducida en relación con el peso económico y demográfico de la región, la industria aseguradora latinoamericana mantiene un amplio potencial de desarrollo y expansión en el largo plazo.  

El comportamiento agregado del mercado estuvo condicionado de forma determinante por la evolución del segmento de los seguros de Vida en Brasil, que se vio afectado por cambios regulatorios relevantes, unidos a una política monetaria fuertemente restrictiva en este país por el repunte de la inflación, mientras que el segmento de No Vida continuó actuando como principal motor del crecimiento regional. 

El resultado neto agregado del mercado asegurador latinoamericano alcanzó los 15.322 millones$, lo que supone un incremento del 5,5%. A pesar del retroceso registrado en las primas del segmento de Vida, la rentabilidad del sector continuó mostrando fortaleza, apoyada especialmente en la mejora de los resultados del mercado brasileño, que aportó 7.119 millones, seguido de México (con 3.747 millones). El resultado neto del ejercicio fue positivo en la práctica totalidad de los mercados de la región, siendo Argentina la única excepción al registrar pérdidas netas. En términos relativos, la rentabilidad sobre fondos propios (ROE) también permaneció en niveles elevados, destacando los mercados aseguradores de Brasil (con un ROE del 30,0%), Guatemala (25,4%), Paraguay (25,1%), Honduras (21,7%) y México (21,2%).

En 2025, el índice de penetración del seguro (primas/PIB) promedio en América Latina se situó en el 3,1% del PIB, ligeramente por debajo del nivel observado el año anterior. Este retroceso marginal obedeció fundamentalmente a la caída de la penetración en el segmento de Vida, parcialmente compensada por una mejora del indicador en el segmento de No Vida. Puerto Rico continuó encabezando la región en términos de penetración y densidad (primas per cápita), alcanzando niveles de 19,0% y 7.425 dólares, respectivamente. Por debajo de Puerto Rico, Chile (con una penetración del 4,8%), Uruguay (3,4%) y Colombia (3,3%) fueron los mercados que presentaron los mayores índices de penetración de la región, situándose por encima de la media latinoamericana.

La densidad aseguradora alcanzó los 343$ por habitante, representando un crecimiento del 0,8% respecto al año anterior. Este avance estuvo impulsado por el segmento de No Vida, mientras que la densidad correspondiente a los seguros de Vida mostró un retroceso. Con todo, en un análisis de medio plazo, el gasto per cápita en seguros continúa mostrando una tendencia creciente en la región. 

Por su parte, el índice de profundización (la relación entre las primas de los seguros de Vida respecto de las primas totales) se redujo hasta el 41,7%, reflejando la menor aportación relativa del negocio de Vida al crecimiento del sector durante 2025. No obstante, desde una perspectiva de medio plazo (2011-2025), el índice muestra una ligera mejoría, pasando de un 40,4% a un 41,7%. 

La actualización de la estimación de la Brecha de Protección del Seguro (BPS) para América Latina, en 2025, alcanzó los 334 millardos$, un 5,1% superior a la calculada para el año anterior. El 66,1% de dicha brecha proviene del segmento de los seguros de Vida, mientras que el 33,9% restante se deriva del segmento de No Vida. De esta forma, el mercado potencial de seguros de la región asciende a 552,3 millardos$, equivalente a 2,5 veces el tamaño actual del mercado. En un horizonte de diez años, durante el período 2015-2025, las primas de seguros a nivel regional crecieron a una tasa anual promedio del 4,2% impulsadas por aumentos del 3,9% en el segmento de Vida y del 4,4% en el de No Vida. Sin embargo, ese crecimiento continúa siendo insuficiente para cerrar plenamente la brecha de aseguramiento determinada en 2025 a lo largo de la próxima década, especialmente en el segmento de Vida, ya que se requerirían crecimientos medios anuales cercanos al 9,7% para el mercado total, del 13,1% para Vida y del 6,6% para No Vida. 

Tras los crecimientos registrados en 2025, se estima que el volumen de primas de América Latina aumente en torno al 6,8% en 2026, y al 7,6% en 2027. No obstante, el comportamiento seguirá siendo heterogéneo entre subregiones: Sudamérica podría registrar crecimientos próximos al 7,2% en 2026, y al 7%, en 2027, mientras que México, Centroamérica y el Caribe, integradas en la subregión de Norteamérica, mantendrían una evolución positiva con tasas cercanas al 6,1% en 2026, y al 8,2% en 2027. 

Estas previsiones reflejan la capacidad de crecimiento de la actividad aseguradora latinoamericana en un entorno caracterizado por una inflación más contenida, unos tipos de interés todavía favorables para la actividad financiera y una gradual recuperación de los mercados aseguradores de la región. 

El crecimiento esperado estaría apoyado tanto por la recuperación gradual de los mercados sudamericanos, como por la continuidad del crecimiento de la subregión de Norteamérica. No obstante, estructuralmente, la evolución seguirá condicionada por factores macroeconómicos, como la inflación, el precio de las materias primas, los tipos de cambio y las condiciones financieras internacionales, que continuarán influyendo sobre el crecimiento real de las primas y, muy significativamente, sobre su valoración en dólares. 

Comentarios
* No se publicará la dirección de correo electrónico en el sitio web.