El consejero delegado del Banco Sabadell, Marc Armengol, se ha fijado el objetivo de una entidad “aún más enfocada al cliente”. Durante su intervención en el 21 IESE Banking, Armengol subraya que el propósito es que “cualquier cliente encuentre en Banco Sabadell al mejor compañero de camino posible”, con el fin último de “ser más rentables y seguir siendo muy atractivos para nuestros accionistas”.
El banco está en un “excelente momento” gracias al proceso de transformación de los últimos años, que le ha permitido dar un salto en digitalización, rentabilidad, valor en bolsa y capacidad de remunerar a los accionistas. Tras casi 25 años formando parte de la entidad, Armengol ha indicado que su meta ahora es “contribuir a hacer de Banco Sabadell un proyecto aún más sólido y de futuro, y llevarlo al siguiente nivel, sin volantazos”.
“El foco es claro: cumplir con los objetivos comprometidos, mejorando la rentabilidad y generando capital de forma sostenida, para crear cada vez más valor y ofrecer una remuneración atractiva a los accionistas”, ha subrayado. “Mi mensaje es claro y rotundo desde el minuto cero: vamos a cumplir nuestros objetivos y nuestros compromisos”, ha reiterado.
Su objetivo es que el Banco Sabadell se reafirme como entidad “líder en banca de relación, con el mejor servicio al cliente y la mejor propuesta de valor”. En banca minorista, la entidad seguirá modernizando su modelo para competir “de tú a tú con todos los ‘players’, manteniendo nuestro elemento diferencial, la cercanía de nuestras oficinas y gestores”. “Vamos a ser un banco aún más enfocado al cliente, con una calidad de servicio aún mayor, una organización más sencilla y más ágil, un mayor apalancamiento en la tecnología y los datos, y con el elemento diferencial de nuestro equipo. La relación cercana y honesta es el sello propio de Banco Sabadell y lo vamos a preservar y potenciar”, ha subrayado.
También ha mostrado su “clara confianza” en alcanzar los objetivos fijados en el plan estratégico 2025-2027, en cuya elaboración ha participado como CEO de TSB. Se trata de unas metas ambiciosas pero factibles, como demostró la positiva acogida que el mercado deparó a los resultados del banco del primer trimestre del año. Los objetivos confirmados incluyen alcanzar una rentabilidad del 16% en 2027 y retribuir con otros 2.500 millones€ a los accionistas con los resultados de 2026 y 2027, tras los 1.450 millones de 2025. A ello se suman los 50 céntimos por acción que el banco abonará este viernes29 de mayo a sus accionistas como dividendo extraordinario tras la venta de su filial británica TSB. Este pago supone el reparto de otros 2.500 millones, para alcanzar una suma total de 6.450 millonesentre 2025 y 2027.
Como es habitual, se ha producido un ajuste técnico y automático del precio de las acciones de Banco Sabadell para reflejar que quienes compren títulos a partir de hoy ya no tienen derecho a cobrar el dividendo extraordinario. El consejero delegado, Marc Armengol, ha recordado que ese ajuste “no es una pérdida de valor, ya que el menor precio de la acción pasa al bolsillo de los accionistas”. Así, esos 50 céntimos por acción pasan a estar desembolsados en lugar de estar implícitos en el precio de los títulos.
La acción del banco tiene un elevado potencial de revalorización, como demuestra que su rentabilidad anual estimada para los accionistas supere el 8% y sea la mayor entre los bancos domésticos comparables, así como que el PER del banco sea inferior a 8 veces, frente al de más de 10 veces de los comparables.