13 May
13May

BME ha dado la bienvenida a TSK, la segunda empresa que se une a la Bolsa española en 2026. La admisión a negociación de la compañía se ha celebrado con un Toque de Campana en la Bolsa de Madrid, en el que Juan Flames, CEO de BME, ha acompañado a Sabino García Vallina, presidente de TSK; Joaquín García Rico, CEO, y Beatriz García Rico, vicepresidenta ejecutiva.

La compañía, que ha comenzado a cotizar con el código “TSK”, ha debutado con un precio de 5,05€ por acción, lo que implica una valoración de 582 millones, que podría llegar a 605 millones si se ejecuta el green shoe recogido en el folleto.  

Para Joaquín García Rico, Consejero Delegado de TSK, “hoy se inicia una nueva etapa en los 40 años de trayectoria de TSK. La gran sobresuscripción registrada en nuestra Oferta Pública de Suscripción de Acciones muestra el éxito de la operación y, sobre todo la confianza por parte de los inversores en nuestro proyecto. Es todo un reconocimiento a nuestro modelo de negocio, y a la capacidad y dedicación de las más de 1.500 personas que conforman TSK.”

TSK es una compañía global con 40 años de trayectoria y experiencia en más de 50 países que ofrece soluciones tecnológicas estratégicas para la transición energética, descarbonización industrial, digitalización, y manejo y transporte de minerales críticos. Estas soluciones reducen costes, incrementan la productividad, ahorran energía, disminuyen el impacto medioambiental y mejoran las condiciones de trabajo.
Actualmente, las ventas de TSK superan los 1.000 millones€. Cuenta con una plantilla de más de 1.500 empleados, en su mayoría ingenieros altamente cualificados.

"Estamos encantados de celebrar con este Toque de Campana la incorporación de TSK a la Bolsa y deseamos la mejor de las suertes a la compañía en esta nueva etapa como cotizada. Con su incorporación, TSK lanza el mensaje claro de que las ventajas de cotizar en Bolsa, como la reputación, el acceso a financiación recurrente y la mayor visibilidad entre inversores nacionales e internacionales se mantienen incluso en contextos de incertidumbre geopolítica”, ha destacado Juan Flames, CEO de BME.
Con TSK son ya seis las compañías que se han unido a los mercados de BME, tras las cuatro empresas que se han sumado desde enero a los mercados de crecimiento de BME y la incorporación de Arteche a la Bolsa en febrero, procedente de BME Growth. 

La segunda salida a Bolsa en España de 2026 protagoniza el mejor debut en el parqué desde hace cinco años: +4,95%, hasta los 5,3€. Y llegó a subir un 16%. La compañía cuenta así con un valor de mercado de 611 millones€. La demanda de los inversores ha sido de cuatro veces el importe colocado —a 5,05€ por título, el máximo de la banda orientativa—, y una buena parte de los institucionales se han quedado sin acciones. La compañía tiene la posibilidad de ampliar el tamaño de la operación con 22,5 millones de euros adicionales si se ejecuta el green shoe.

El consejero delegado de TSK, Joaquín García Rico, cree que "la salida a Bolsa es un paso natural”, destaca que "estamos en sectores con una alta demanda en los próximos años, como la transición energética, la descarbonización, los minerales críticos, las infraestructuras eléctricas y los centros de datos", además de ser una empresa diversificada, tanto por regiones como por tecnología, lo que "nos permite protegernos de los ciclos y de las tensiones geopolíticas que puedan surgir”.

El presidente y fundador de TSK, Sabino García Vallina, asegura en su discurso que seguirá siendo una “compañía familiar al tiempo que una cotizada" y que "la entrada de nuevos inversores no cambia nuestro rumbo estratégico, lo refuerza”.

El director de Estrategia y Desarrollo Corporativo, Rafael del Castillo, resalta que "la distribución se ha efectuado de tal manera que ningún accionista cuente con más del 3%, de forma que la inversión máxima ha sido de 18 millones€ por inversor”. Un centenar de inversores han acudido a la colocación. Entre ellos, Amundi, la mayor gestora de activos de Europa, que tiene una alianza con el Banco Sabadell; Amundsen, especializada en activos industriales y transición energética; DNB Asset Management, la división de gestión de activos del principal grupo financiero de Noruega; la gestora británica Janus Henderson y la gestora Waterside AM.

Los coordinadores de la transacción son el Santander y CaixaBank, con Banca March, que además es el asesor financiero de la compañía, JB Capital y Alantra. Hogan Lovells y J&A Garrigues se encargan de los asuntos legales. 

TSK seguirá reinvirtiendo sus beneficios en el desarrollo del negocio, de manera que en los próximos tres años no repartirá dividendos. La familia García Vallina, que contaba con el 84% del capital, baja al 60% 

La empresa espera generar más de 4.000 millones€ en ingresos entre 2025 y 2028. La cartera de proyectos ya firmados alcanza los 1.300 millones, y tiene acuerdos preferentes suscritos con clientes energéticos e industriales globales por valor aproximado de 3.700 millones. En 2025 ganó 32 millones, el 64% más.

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