Las líneas eléctricas, los gasoductos y las redes ferroviarias se enfrentan a necesidades de inspección crecientes debido a la convergencia del cambio climático, el endurecimiento de las normativas y los riesgos de seguridad; a nivel mundial, existen más de 80 millones de kilómetros de infraestructuras lineales que requieren inversiones multimillonarias cada año.