La startup española está especializada en la digitalización de la devolución del IVA. La portuguesa desarrolla en los agentes IA una capa de autorización humana.
Es una regtech que simplifica la complejidad para que los bancos puedan aceptar dinero cripto de forma segura, automatizando verificaciones, garantizando el cumplimiento normativo y reduciendo fricciones para una incorporación más rápida.