Miguel Ángel Valero
Baltasar Garzón no oculta, todo lo contrario, sus intenciones en La democracia amenazada. Cuando el fascismo ataca la convivencia (Planeta, 398 páginas, con prólogo de Eugenio Raúl Zaffaroni, exjuez de la Corte Suprema argentina y de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, y colofón del presidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva): "Es un libro de combate que emerge de las tripas, que pretende ser una llamada de atención, un puñetazo en el estómago, un grito desgarrado ante tanta mentira, cobardía, pasividad e indiferencia".
Que sea un "libro de combate" no le resta un ápice de interés y de verdad. Tampoco que sea la pareja de Dolores Delgado, fiscal general del Estado y víctima de la misma campaña de acoso y derribo que sufrió su sucesor, Álvaro García Ortiz. Simplemente ejerce de juez y parte.
Lo que quita valor a lo que dice. Por ejemplo, la cita del Democracy and Education del filósofo y pedagogo John Dewey: "la democracia tiene que nacer de nuevo en cada generación y la educación es su comadrona". O del Espectros de Marx, del filósofo franco-argelino Jacques Derrida: "Habitar el presente es asumir la responsabilidad de articular el pasado con el porvenir, reuniendo generaciones en el acto mismo de la herencia. La herencia nunca es algo dado, es una tarea".
O las reflexiones del defenestrado juez de Jaén sobre la cultura del olvido, tan promovida durante la Transición, y que describe como "una narrativa política que identifica la búsqueda de justicia con la amenaza a la convivencia" y que se transforma en impunidad. "Solo cuando se asume que el silencio también es una forma de violencia, se comprende la urgencia de revertirlo", argumenta.
Garzón insiste en que "la memoria y la verdad son inseparables de la justicia", sin ellas "la democracia queda incompleta". Por eso "la justicia pendiente no es solo un problema del pasado: es un desafío presente para la democracia española".
Muy bien traída la frase de Georges Bernanos en La libertad, ¿para qué?: "El primer signo de la corrupción en una sociedad que todavía está viva es que el fin justifica los medios". Y la de Nicolás Maquiavelo en Discursos sobre la primera década de Tito Livio cuando resalta "la facilidad con la que los hombres se corrompen y se vuelven perversos, aunque originalmente fueran buenos y bien educados".
Pero sobre todo la cita de El mundo de ayer de Stefan Zweig: "Nada es más peligroso que la indiferencia". Y otra de Martin Luther King: "No me duelen los actos de la gente mala. Me duele la indiferencia de la gente buena".
Muy oportunas son las reflexiones de Garzón sobre la inmigración y sobre el creciente éxito de las políticas contra los migrantes. De nuevo, el recurso a las citas: Hannah Arendt, Jürgen Habermas, Amartya Sen ("La diversidad cultural puede enriquecer una sociedad cuando existe libertad para elegir y razonar sobre las propias identidades", en Identidad y violencia), Martha Nussbaum ("debemos reconocer que somos ante todo ciudadanos del mundo y solo después ciudadanos de una nación particular", en El cultivo de la humanidad; "la educación debe formar ciudadanos capaces de ver a los otros como seres humanos completos y no como meros miembros de un grupo", en Los límites del patriotismo).
Como lo es la advertencia de Primo Levi en Los hundidos y los salvados: "Ha sucedido, y por consiguiente puede volver a suceder".
En esta obra Baltasar Garzón no se deja nada en el tintero: las conspiraciones para acabar con los dos últimos fiscales generales del Estado (Dolores Delgado, Álvaro García Ortiz), los crecientes casos de lawfare, las investigaciones de crímenes del franquismo, la corrupción, el racismo , el auge de las ultraderechas, la ola contra los migrantes, la desinformación, Trump, el regreso del totalitarismo y los ataques al Derecho internacional.
En las páginas 342 a 344 ofrece un listado de amenazas más graves para la democracia, aunque reconoce que "si tuviera que elegir una, sería la desinformación". En las páginas 391-92, las acciones para impedir el efectivo despliegue de la Ley de Memoria DemocráticA
Y en las páginas 381 a 388, una útil cronología de la inhabilitación de Álvaro García Ortiz.
También incorpora en los anexos la propuesta de Dolores Delgado para un Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal (páginas 376-380), la del Gobierno para el acceso a la carrera judicial (389-90), y el proyecto de Ley de Transparencia e Integridad de las Actividades de los Grupos de Interés (393-98).