18 Jun
18Jun

Miguel Ángel Valero

Frente a los que interpretan la primera comparecencia de Kevin Warsh al frente de la Fed como una subida de tipos antes de final de año, los expertos del Deutsche Bank vaticinan que bajará los tipos al 3%-3,25% a mediados de 2027. Rosa Duce, Chief Investment Officer en España, descarta una subida de tipos porque "el shock inflacionista va a ser temporal2.

Llama la atención que no se critique el nuevo rumbo de la Fed (supresión de las orientaciones prospectivas y reducción de las comparecencias ante los medios tras cada reunión de la Fed): "Warsh defiende que un banco central debe sorprender al mercado, tendremos que acostumbrarnos todos. Lo importante es que demuestre que es independiente de verdad frente a Trump".

En cambio, el BCE volverá a subir los tipos otros 25 puntos básicos (pb) en septiembre, para tratar de controlar la inflación. Lo mismo hará Japón.

Sobre la inteligencia artificial (IA), Alejandro Vidal, Head Investment Manager de Deutsche Bank España, descarta una 'burbuja' y que exista una situación como la de las punto.com: "Las valoraciones de las empresas son altas, no negamos que puedan generar volatilidad e incluso correcciones, pero son compañías con capacidad de hacer inversiones y de monetizarlas, obtienen beneficios. El hecho de que entren jugadores tan fuertes en el mercado no hace más que, a corto plazo, generar grandes movimientos de flujos y de liquidez. La IA, y las tecnologías emergentes van a ser las grandes catalizadoras del crecimiento, van a tener un impacto tremendo en la forma en la que las empresas trabajan, en su productividad". Además, la IA beneficia a otros muchos sectores, como infraestructuras, automoción, domótica, industria de componentes existen otros sectores beneficiados, como la automoción por su electrificación, la domótica, o la industria de los componentes.

Sobre el petróleo, los expertos del Deutsche Bank lo ven a 82$ dentro de un año, pero matizan que habrá mucha volatilidad, "puede caer por debajo de los 80$ en algunos momentos", según Rosa Duce. Descartan que vuelva a los precios previos a los ataques de Israel y EEUU a Irán. El escenario más probable, con el riesgo de que se pueda romper el acuerdo entre Irán y EEUU antes de los 60 días fijados, es una apertura paulatina del estrecho de Ormuz, una recuperación escalonada de los suministros del petróleo y del gas, que después del verano haya más oferta del crudo por parte de la OPEP y de Emiratos, con una prima de riesgo geopolítica que se mantendrá. "En el momento en el que la economía se acelere, es muy difícil ver precios por debajo de los 80$", subraya. 

Revisión a la baja del crecimiento mundial, y al alza el de España

En este contexto, el Deutsche Bank ha actualizado sus previsiones para 2026, rebajando el crecimiento de la Eurozona a un 0,9%, debido a los crecientes costes de la energía a consecuencia del conflicto en Oriente Medio, que ya comenzaron a lastrar la actividad y el consumo privado. Al mismo tiempo, ha mejorado las perspectivas sobre España, que crecerá un 2,6% en 2026, muy por delante de Italia (0,8%), Francia (0,8%) y Alemania (0,7%).

Para Rosa Duce, “los motivos por los que España se comporta mejor que sus vecinos europeos tienen que ver con un mix energético en el que las renovables tienen un peso creciente y su modelo de crecimiento más vinculado al sector servicios, menos afectado por los mayores costes de la energía si se compara con la industria. De ahí quesea precisamente Alemania donde más se hayan revisado a la baja las expectativas de crecimiento". Pero deja muy claro que, aunque la economía española vaya bien, "los problemas estructurales, como un mercado inmobiliario con claro déficit de oferta, la ausencia de mejoras en la productividad, una educación alejada de las demandas laborales, persisten".

La inflación en Europa se mantendrá alta en la segunda parte del año. A medida que los mayores costes de la energía se trasladen a los precios, el IPC europeo podría superar el 4,0% durante el verano, lo que se traducirá en una media del 3,1% en 2026 antes de disminuir al 2,5% en 2027 (lo que obligará al BCE a subir tipos en junio del año que viene). 

En EEUU, los mayores costes energéticos y un consumo más débil se compensan por la continuidad del apoyo fiscal y la solidez de la inversión en IA, que sigue siendo motor estructural de su crecimiento. Se espera que el crecimiento del PIB se mantenga sólido en el 2%tanto en 2026 como en 2027, y que la inflación permanezca por encima del objetivo, en el 3,2% y el 2,3%, respectivamente, lo que facilitará a la Fed bajar tipos "a mediados" de 2027.

La tendencia alista de la Bolsa se mantendrá

A pesar del shock geopolítico y energético, los mercados de renta variable global han mostrado resiliencia con un rápido rebote tras la corrección inicial. Esta tendencia al alza, apoyada en la fortaleza de los beneficios empresariales, especialmente en tecnología y temáticas vinculadas a la IA, se mantendrá, en especial en EEUU. Los menores precios energéticos y un dólar más débil pueden proporcionar un apoyo a corto plazo para las acciones emergentes. Las Bolsas europeas también podrían mostrar recuperación una vez se reduzcan las dudas sobre el conflicto, ya que cotizan con grandes descuentos sobre EEUU y aumentan las expectativas de beneficios en 2027 y 2028.

Recomienda renta variable de EEUU y países emergentes por la mayor fortaleza de los beneficios y la demanda de componentes tecnológicos. Además, "las tecnológicas están impulsando beneficios en Asia" y los beneficios están creciendo "por la mayor monetización de estas inversiones en EEUU". Con la traducción en beneficios de la inversión en tecnología, "las expectativas no han dejado más que crecer, y se extiende a los proveedores de productos y de componentes", explica Vidal. Los precios ayudan al sector energético y al de materiales; las subidas de tipos, al sector financiero. En cambio, consumo y producción industrial se ven perjudicados por los mayores costes.

Aporta un dato: en 2021 las mayores empresas por capitalización eran General Electric, Microsoft, Exxon, Citi y Walmart. Solo una tecnológica. En 2026 son Nvidia, Alphabet, Apple, Microsoft, y Amazon. "La Bolsa no hace más que reflejar la dinámica de la economía mundial, con la tecnología y la IA como catalizadores estructurales", subraya.

La renta fija de calidad ofrece también oportunidades, aunque con diferenciales ajustados que requieren mayor selectividad. Según Alejandro Vidal, “es probable que los rendimientos del Treasury de EEUU y del Bund alemán bajen, pues han sobrerreaccionado ante posibles subidas de tipos. Por su parte, el crédito Investment-Grade (IG) en dólares y en euros ofrece rentabilidades atractivas y una fuerte demanda, especialmente por las entradas de dinero hacia emisiones ligadas a IA y a una reasignación estructural hacia la renta fija. Mientras, desde Deutsche Bank consideramos que los bonos High-yield (HY) ofrecen un carry atractivo, pero los diferenciales son históricamente bajos, por lo que es importante ser selectivo. El carry es también el motor de los bonos asiáticos y emergentes”.

Recomienda más exposición a bonos del Tesoro, fundamentalmente en Europa, frente a los corporativos,

El oro renovará su potencial alcista hasta los 5.400$/onza a finales de junio de 2027. La diversificación de las posiciones en bonos del Tesoro de EEUU, especialmente por parte de bancos centrales y grandes inversores institucionales, además de los aumentos de la deuda pública mundial, la demanda de inversores privados en China o la debilidad del dólar reforzarán aún más su papel como activo estratégico.

En divisas, las de países autosuficientes energéticamente (como Noruega) se ven beneficiadas; las de Asia son las más perjudicadas. El dólar se ve impulsado por las subidas de los precios energéticos, pero pierde peso en las reservas mundiales, sobre todo de los bancos centrales, que optan por dar más protagonismo al oro.

El Deutsche Bank mantiene una visión constructiva sobre los mercados privados. Las infraestructuras, que suelen englobar servicios esenciales, tienden a mantener un carácter resiliente. En Private Equity, determinadas firmas con valoraciones atractivas, especialmente en algunas áreas del mid-market europeo, podrían tener potencial de revalorización. Por su parte, los hedge funds podrán ofrecer protección a la baja durante episodios de volatilidad del mercado.

añadió.ESTRATEGIA DE INVERSIÓNEn su cartera, la entidad ha subido su posición en renta variable de Estados Unidos y países emergentes por la mayor fortaleza de los beneficios y la demanda de componentes tecnológicos. Además, "las tecnológicas están impulsando beneficios en Asia" y los beneficios están creciendo "por la mayor monetización de estas inversiones en Estados Unidos".Con la traslación de la inversión en tecnología, "las expectativas no han dejado más que crecer", expresó Vidal. De esta manera, el sector de la tecnología "se está llevando el crecimiento de beneficios por proveedores de productos y de componentes".Otros sectores que también están experimentando un buen momento es el energético por el encarecimiento de la energé, el ámbito de los materiales y el financiero, que se benefician de las subidas de los tipos de interés. En cambio, el consumo y la producción industrial sufren más por el impacto del conflicto.También han incrementado su exposición en bonos del Tesoro, fundamentalmente en Europa. Vidal ha especificado que la firma no ha dejado de lado los bonos de las empresas, pero la situación actual no indica las tres subidas de los tipos de interés que el mercado ha descontado y esperan que la inflación descienda.En el terreno de las divisas, Deutsche Bank ha subrayado que las monedas más independientes del ciclo energético, como el real brasileño o la corona noruega, "se han visto premiadas". Respecto al dólar, la entidad subraya que ha sido premiado respecto al oro por sus precios, aunque se ha frenado la dolarización de los países emergentes a favor del oro.

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