Miguel Ángel Valero
¿Qué tipo de empresa vale en Bolsa más que los mayores gigantes farmacéuticos juntos, invierte cientos de millones en el sector sanitario y, sin embargo, no quiere ser considerada explícitamente una compañía del ámbito de la salud? La respuesta: Nvidia. Silenciosamente se ha convertido en un actor importante en el sector sanitario. Conocida principalmente como líder en la fabricación de chips de alto rendimiento, Nvidia ha surgido como un proveedor tecnológico clave para aplicaciones de IA en el sector sanitario.
Este cambio se está volviendo cada vez más visible. Recientemente, Nvidia se asoció con el gigante farmacéutico estadounidense Eli Lilly para invertir 1.000 millones$ en un nuevo laboratorio de investigación en California. El laboratorio se centrará en entrenar sistemas de IA para aplicaciones en el sector biotecnológico, consolidando aún más el papel de Nvidia en la revolución del sector sanitario a través de la IA.
Esto demuestra que la IA no solo se ha establecido firmemente en el sector sanitario, sino que la industria también está a la vanguardia en la aplicación de esta tecnología del futuro. En EEUU, por ejemplo, el número de aplicaciones de IA en el sector sanitario está creciendo a un ritmo tres veces mayor que el de la economía en general. Esta rápida adopción subraya, en nuestra opinión, el potencial de la IA para revolucionar la prestación y gestión de la atención sanitaria.
Desde una perspectiva de sostenibilidad, las oportunidades que ofrece la tecnología para abordar un problema urgente asociado con los desarrollos demográficos, particularmente en los países industrializados, son evidentes. "Estamos convencidos de que innovaciones como la IA serán cruciales para contrarrestar la inminente explosión de los costos sanitarios", señala un análisis de Swisscanto.
El vínculo entre el aumento de la longevidad y el incremento de los costos sanitarios es innegable. Actualmente, los gastos sanitarios en los países de la OCDE representan entre el 8% y el 18% del PIB. Con los baby boomers más ancianos entrando ahora en sus 80 años, se espera que estos costos sigan aumentando. Al mismo tiempo, la disminución de las tasas de natalidad y la inmigración insuficiente están llevando a una reducción de la fuerza laboral, lo que agrava el desafío de financiar los sistemas de salud.
A medida que las personas envejecen, aumenta la prevalencia de enfermedades crónicas y condiciones relacionadas con la edad, lo que impulsa aún más los costos sanitarios. Paradójicamente, los avances en la atención médica han extendido la esperanza de vida, pero la duración de la vida saludable – el período de vida en buena salud – no ha seguido el mismo ritmo. Esta brecha subraya la necesidad urgente de soluciones innovadoras para mejorar la eficiencia y la asequibilidad de la atención sanitaria.
La necesidad de actuar es clara, y muchos expertos ven en la IA una herramienta crucial para abordar los desafíos económicos y sociales que plantean los crecientes costos sanitarios. El norteamericano Paragon Health Institute destacó en un estudio, ya en julio de 2024, el potencial de la IA para reducir significativamente los gastos sanitarios. Según las estimaciones del gobierno de EEUU, los costos sanitarios podrían representar el 20,3% del PIB para 2033, subrayando la urgencia de aprovechar la IA para mitigar esta tendencia.
Si bien la IA aún no es una "solución mágica" definitiva para la crisis de los costos sanitarios, sus aplicaciones prácticas muestran un inmenso potencial para generar ganancias de eficiencia. Desde una perspectiva de inversión, estos avances son particularmente emocionantes. Como parte de la estrategia de inversión Swisscanto Healthy Longevity, la eficiencia sanitaria ha sido identificada como un área clave de enfoque, con la IA sirviendo como un motor central de posibles retornos futuros. El enfoque está en las siguientes áreas de aplicación:

Infojobs: el 63% de los profesionales usa herramientas de IA
El IV Informe sobre Inteligencia Artificial, elaborado por Infojobs, muestra que el 63% de los profesionales utiliza herramientas de IA en su trabajo en 2026, frente al 52% en 2025 y el 50% en 2024. “La inteligencia artificial ha pasado de ser una tecnología emergente a integrarse progresivamente en los procesos de trabajo habituales. Más allá del incremento en su utilización, los datos reflejan una mayor identificación y conciencia de uso de esta herramienta por parte de los profesionales, lo que apunta a una adopción cada vez más consolidada en el entorno laboral y a un cambio de paradigma”, subraya Mónica Pérez, directora de Comunicación y Estudios de InfoJobs.
El porcentaje de profesionales que afirma no conocer herramientas de IA desciende del 48% en 2025 al 28% en 2026, lo que supone una reducción de 20 puntos en un año. Al mismo tiempo, tanto los que declaran un uso habitual como ocasional crecen en 5 puntos respecto a la consulta anterior, y sube en 7 entre quienes reconocen un uso muy ocasional. Todo ello consolida una tendencia de mayor exposición y contacto con este tipo de soluciones en el entorno laboral.
Por segmentos de edad, el uso declarado es más elevado entre los menores de 35 años, donde alcanza el 63%, frente al 47% entre quienes superan esa edad. Esta brecha generacional refleja una mayor integración entre los perfiles más jóvenes, aunque el crecimiento del uso se observa en ambos grupos.
Entre quienes utilizan herramientas de IA, el chatbot o las herramientas de procesamiento de lenguaje natural, como ChatGPT, se sitúan como la principal solución utilizada, con un 52% en 2026, frente al 44% en 2025 y el 37% en 2024. La traducción automática desciende del 58% en 2025 al 51% en 2026, mientras que los asistentes de voz pasan del 24% al 20%. Por su parte, las herramientas vinculadas al diseño alcanzan el 17% y las relacionadas con desarrollo y programación el 16%.
En 2026, el 51% de los profesionales se clasifica como usuario activo, es decir, declara utilizar IA y efectivamente la utiliza, frente al 34% en 2025. Este avance consolida un cambio significativo en el perfil de adopción, ya que el usuario activo pasa a convertirse en el grupo mayoritario. En paralelo, el porcentaje de usuario pasivo, que utiliza herramientas, pero no las identifica inicialmente como inteligencia artificial, se reduce del 18% al 12%, mientras que el no usuario pasa del 48% al 37%, lo que refleja una disminución progresiva del desconocimiento o la desconexión respecto a estas tecnologías.
Esta evolución sugiere una transición desde un uso más instrumental o poco consciente hacia una integración más estructurada y reconocida de la IA en los procesos de trabajo habituales. El usuario activo entre alcanza el 61% entre quienes teletrabajan, así como entre quienes perciben ingresos superiores a 2.000 euros mensuales. En conjunto, los datos apuntan a que la adopción más intensiva de estas herramientas se concentra en entornos con mayor exposición a dinámicas digitales y tecnológicas, aunque el crecimiento del usuario activo se observa de forma transversal en el conjunto de la población ocupada.
El 39% de los profesionales considera que se producirán algunos despidos, aunque la IA no sustituirá al trabajo especializado, porcentaje superior al 30% registrado en 2025. Por su parte, el 23% cree que habrá un alto índice de despidos y sustitución de gran parte del trabajo humano, mientras que otro 23% considera que la fuerza laboral no es fácilmente sustituible. El 15% afirma no tener una opinión formada al respecto.
La percepción varía en función del grado de exposición a estas tecnologías. Entre los usuarios de IA, el 46% considera más probable el escenario de despidos esporádicos frente al 26% entre los no usuarios, que muestran una mayor dispersión en sus respuestas. Esta diferencia sugiere que quienes ya utilizan estas herramientas tienden a anticipar transformaciones en determinadas tareas o funciones, aunque sin prever una sustitución generalizada del empleo.
Lucanet: la IA ofrece mayor visión estratégica y decisiones más rápidas
Según una investigación de Lucanet, proveedor mundial de soluciones de software para la dirección financiera (CFO) de las empresas, la adopción de la IA ofrece una mayor visión estratégica y la capacidad de tomar decisiones más rápidas; una mejora en la automatización y eficiencia; y nuevas oportunidades de crecimiento y escalabilidad.
En la economía de la IA las expectativas sobre el rol del director financiero y de la oficina del CFO han aumentado. Si antes se asociaba al financiero con las hojas de cálculo para el mero control de costes y presentación de gráficas, hoy los avances de la inteligencia artificial convierten al CFO en una pieza clave de la estrategia corporativa y la toma de decisiones.
Precisamente, para el 32 % de los CFO, una de las principales barreras hacia ese cambio de rol es la falta de automatización. El 43% sigue citando "el exceso de trabajo manual" como uno de sus principales retos. De ahí que el 74% tenga previsto invertir en gestión e integración de datos, y el 54% de los que tienen proyectos previstos los llevarán a cabo en los próximos 12 meses.
“Los CFO que adoptan la IA con estructura, gobernanza y un propósito hacen algo más que ganar en eficiencia: sientan las bases de una función financiera más rápida, más inteligente y mejor equipada para el futuro. Ello requiere una base de datos sólida, una responsabilidad clara, la integración con los sistemas existentes y el compromiso de desarrollar las habilidades de las personas que se ocultan tras esos números”, explica César Serrano, Senior Solution Engineer de Lucanet.
La digitalización de las organizaciones y la integración de datos permite a los CFO eliminar tareas manuales repetitivas y tener una visión integral de toda la organización en tiempo real con una función más estratégica. Por eso, el 68% de los CFO no cree que la IA vaya a reemplazar sus funciones y la ven más como un aliado.
El análisis de Lucanet recomienda a los CFO fijar cinco prioridades esenciales:
Game Strategies enseña a usar bien la IA
La inteligencia artificial generativa se ha colado en el trabajo cotidiano mucho más rápido de lo que las empresas han podido regularla. Según la Guía del Mercado Laboral 2025 de Hays, el 52% de los profesionales en España ya utiliza herramientas de IA generativa en su día a día, frente al 34% del año anterior. Y el 51% de las compañías ya fomenta activamente su uso.
El crecimiento es tan acelerado que la conversación ya no es “si se usa”, sino cómo se usa. El gran problema es que, en esa adopción masiva, muchos profesionales no son plenamente conscientes del valor, y del riesgo, de lo que comparten con estas herramientas: textos de propuestas, incidencias internas, información comercial, datos de clientes, fragmentos de contratos, procesos, código, credenciales o documentación sensible.
“La IA se está usando muchísimo, pero la conciencia sobre el dato no crece al mismo ritmo. El riesgo no es la herramienta, sino elhábito de copiar y pegar información interna sin pensar qué pasa con ese contenido después”, comenta Ibrahim Jabary, CEO de Game Strategies, empresa española de aprendizaje corporativo a través de videojuegos y simuladores.
Innowear es un serious game que sensibiliza sobre el uso de la IA en el trabajo. La historia sitúa al jugador en el equipo de Marketing de una empresa textil que utiliza herramientas de IA para impulsar su creatividad y lograr una colaboración estratégica. El curso incluye lecciones prácticas, simulaciones interactivas con feedback, y mecánicas de progreso como rankings y badges, con una duración flexible de 45 a 60 minutos. El juego trabaja un punto clave para las empresas: la intervención humana, el criterio y los principios éticos del uso responsable (precisamente lo que marca la diferencia entre productividad y riesgo cuando entran en juego datos sensibles.
La otra experiencia formativa es Technocity, que se centra en la IA Act europea y en las implicaciones corporativas de la IA. Ayuda a que los profesionales entiendan por qué el “copiar/pegar” información interna en una IA no es un detalle operativo, sino un asunto de gobernanza, cumplimiento y cultura del dato.
“Innowear enseña a usar la IA con criterio en tareas reales. En cambio, Technocity ayuda a entender el marco y por qué la empresa necesita reglas claras. Juntos convierten ‘la IA’ en competencia, y el ‘dato’ en responsabilidad compartida”, enfatiza Jabary.
“La pregunta no es si tu empresa usa IA. La pregunta es si tu empresa sabe usarla sin regalar datos. La concienciación es el primer cinturón de seguridad”, concluye el directivo.