10Jan

El World Economic Forum, Cloudera, EcoVadis y Luis Canelo desvelan cómo evolucionará la inteligencia artificial en 2026.

Miguel Ángel Valero

China planea aprobar la importación de chips H200 de Nvidia tan pronto como este trimestre. Sin embargo, restringirá el uso del chip al ejército, agencias gubernamentales sensibles, infraestructura crítica y empresas estatales por motivos de seguridad.

Tras el bloqueo inicial del gobierno estadounidense, Nvidia obtuvo en agosto autorización para vender el chip H20 –menos avanzado que el H200– a China con un recargo del 15%, pero la operación fracasó cuando Pekín instó a sus empresas a evitar proveedores estadounidenses y optar por soluciones locales. 

A principios de diciembre de 2025, EEUU autorizó a Nvidia la venta de la gama de chips H200 en China, imponiendo un arancel del 25% por cada envío y limitando las ventas a clientes previamente aprobados.

Ahora, ambas partes han cedido y, empresas privadas como Alibaba y ByteDance ya han comunicado su interés a Nvidia de adquirir el chip. El H200 de Nvidia es más potente que cualquier chip al que China pueda acceder legalmente, situándose al menos una generación por delante de los diseños de empresas chinas como Huawei, Cambricon Technologies y Moore Threads Technology. Tanto el H20 como el H200 pertenecen a la familia de procesadores Hopper, mientras que la línea más avanzada, Blackwell, se comercializa únicamente en EEUU y pronto será reemplazada por la nueva generación Rubin.

Wold Economic Forum: la IA exige anticipación

Estos movimientos demuestran que la nueva economía no se navega reaccionando, sino anticipándose en un entorno de alta incertidumbre, geopolítica fragmentada y tecnologías que avanzan más rápido que las estructuras de decisión tradicionales. En este contexto, muchas de las premisas que guiaron la estrategia empresarial durante décadas han dejado de ser fiables.

Precisamente, un informe del World Economic Forum pone el foco en dos fuerzas que marcarán los próximos años: la comercialización de la inteligencia artificial y las tecnologías emergentes, y la fragmentación geoeconómica. Su interacción define no solo los riesgos, sino también las oportunidades. De la combinación entre geopolítica y adopción tecnológica emergen cuatro posibles futuros para la economía global en 2030:

  • 1. Orden digitalizado: Estabilidad geopolítica y rápida adopción tecnológica impulsan el crecimiento, pero aumentan las tensiones internas por disrupciones laborales y riesgos de mal uso de la tecnología.
  • 2. Estabilidad cauta: La normalización geopolítica reduce la volatilidad, pero la tecnología no logra generar el impacto esperado en productividad, salarios y empleo. El crecimiento se mantiene débil.
  • 3. Supervivencia basada en la tecnología: Alta adopción tecnológica en un mundo geopolíticamente volátil. Las empresas se apoyan en la digitalización para compensar disrupciones, generando oportunidades… y nuevos riesgos sistémicos.
  • 4. Esferas geo tecnológicas: Aumento del aislamiento, comercio restringido entre aliados y desilusión tecnológica. Los precios de los activos caen y el crecimiento se estanca, mientras resurgen estrategias de relocalización con escasez de talento.

Navegar la nueva economía exige algo más que capacidad de adaptación. Exige anticipación. La ventaja competitiva no estará en predecir un único futuro, sino en estar preparado para varios. Convertir la incertidumbre en anticipación ya no es una opción: es una capacidad estratégica clave.

El analista Pablo Gil subraya en The Trader que 2025 no ha sido un año más en el ciclo económico. Ha marcado el inicio de una ruptura profunda con el orden geopolítico y económico que ha regido el mundo desde el final de la Guerra Fría. Un punto de inflexión que muchos aún no quieren ver… pero que ya está aquí: "Estamos entrando en un nuevo orden global donde los países ya no cooperan, se protegen. Esto no va de anticipar un colapso ni de caer en el catastrofismo. Va de entender que entramos en una etapa más dura, más competitiva y mucho más incierta, donde lo que funcionaba antes ya no sirve. Ni en política, ni en economía, ni en inversión", subraya.

Cloudera: la IA entra en la Era de la Convergencia

Cloudera, la compañía que impulsa la IA a través de los datos en cualquier entorno, anuncia que la “Era de la Convergencia” será la nueva etapa de la inteligencia artificial tras un 2025 en el que los cambios en el sector tecnológico no han dejado de suceder, marcados por el desarrollo de agentes de IA cada vez más autónomos.

"En 2026, la adopción de la inteligencia artificial seguirá creciendo a un ritmo constante, a pesar de las predicciones de desaceleración del mercado", vaticina Manasi Vartak, Chief AI Officer de Cloudera. “Cuando las empresas superen la fase de experimentación y encuentren el retorno de inversión medible más adecuado para sus proyectos, seguirán demandado tanto IA generativa como IA agéntica", añade.

En este punto, el desafío más importante será conectar los agentes de IA con los datos y el contexto corporativo, un requisito indispensable para que estos sistemas sean verdaderamente útiles. Muchas organizaciones ya han demostrado sus capacidades agénticas, pero ahora deben probar que estos sistemas están listos para la producción, y que pueden superar las barreras relacionadas con el acceso a los datos, la gobernanza, la seguridad y los permisos.

Al mismo tiempo, la definición de 'IA Responsable' seguirá evolucionando. A medida que los sistemas de IA se vuelven cada vez más complejos, la IA Responsable deberá abordar no solo el sesgo y la igualdad de los modelos, sino también la rendición de cuentas de extremo a extremo, abarcando el manejo de datos y el comportamiento del sistema. Las empresas que adopten la IA agéntica deberán implementar marcos de gobernanza más estrictos con nuevas características como registros de agentes, observabilidad y control de versiones de flujos de trabajo agénticos completos.

Aunque los modelos públicos seguirán dominando en 2026, veremos cómo aumenta la adaptación específica a cada empresa.

Se espera que sea el primer año de convergencia real: el inicio de una nueva etapa en la que se difuminan las fronteras entre la nube y los centros de datos. Tras varias décadas en las que primero se priorizaba el control del on-premise y luego la flexibilidad de la nube, ahora entramos en una realidad donde ambos coexisten sin problemas gracias a las plataformas de gestión unificadas. Las cargas de trabajo se ejecutarán donde tenga más sentido, teniendo en cuenta la seguridad, el cumplimiento y la eficiencia, en lugar de priorizar la ubicación.

Para Sergio Gago, CTO global de Cloudera, “la verdadera ventaja competitiva no provendrá de quien tiene un modelo más grande, sino de quien haga un uso más inteligente y eficiente de los recursos. En la Era de la Convergencia, la IA se tiene que gestionar como una parte más de la fuerza laboral. No es necesario elegir bandos (nube versus on-premise o humano versus máquina), sino unificarlos bajo la misma arquitectura compartida, eficiente y de confianza. También se redefinirá el concepto de rendimiento: a medida que las demandas de IA y de capacidad de cómputo se disparan, las empresas posicionarán la eficiencia energética como un KPI principal y no como una consideración secundaria".

"La IA se convertirá en un factor diferencial para el sector retail en 2026. Los expertos estiman que podría generar entre 240.000 millones y 390.000 millones$ en valor para toda la industria. El 91 % afirma estar invirtiendo en IA y los primeros en adoptarla están obteniendo retornos dela inversión seis veces más rápido” afirma Neelabh Pant, directora global de AI for retail enCloudera. Los minoristas que están obteniendo el mayor retorno de su IA son aquellos que toman el control de sus datos y los conectan con todo su negocio. Esto implica vincularlo todo en tiempo real, desde los escaparates y las interacciones con los clientes, hasta los historiales de pedidos y el inventario del almacén, sin importar dónde se guarde esa información.

Cuando los sistemas de datos funcionan conjuntamente, los comercios pueden ver una imagen completa de sus operaciones y clientes. Este enfoque conectado conduce directamente a mejores experiencias para el cliente, como una mayor personalización, compras más fluidas y personalización acorde a las necesidades de los compradores.

A medida que los datos sean más fáciles de usar, Gartner predice que el 75 % de las nuevas conexiones de datos pronto serán creadas por empleados no técnicos, es decir, aquellos fuera de los departamentos de TI e ingeniería. Los minoristas que empoderen a sus equipos con plataformas sencillas y de autoservicio tomarán decisiones más rápidas y colaborarán de forma más efectiva. Aquellos que mantengan los datos encerrados en el departamento de TI corren el riesgo de perder la velocidad y la agilidad necesarias para seguir siendo competitivos.

EcoVadis: convergencia entre sostenibilidad y gestión del riesgo

“Las empresas están entrando en una fase en la que la sostenibilidad y la gestión del riesgo convergen,” señala Enrique Marroquín, VP Service Engagement de EcoVadis, empresa proveedora de calificaciones de sostenibilidad. “En 2026 veremos un uso más amplio de datos primarios, de la inteligencia artificial y de los sistemas integrados que permitirán a las organizaciones responder con mayor eficacia a un entorno regulatorio y tecnológico en rápida transformación”, subraya.

EcoVadis identifica cinco tendencias clave que influirán de forma significativa en las estrategias de sostenibilidad empresarial durante 2026:

  • 1. La IA transforma la gestión ASG. La inteligencia artificial pasará a desempeñar un papel más activo en la supervisión de datos ASG, en los cambios regulatorios y en las señales de riesgo. Las empresas podrán automatizar parte de los informes exigidos por normativas como la CSRD o la CSDDD y gestionar información compleja con mayor rapidez. Para aprovechar este avance será clave contar con marcos de gobernanza que garanticen la calidad, la trazabilidad y la fiabilidad de los sistemas de IA. 
  • 2. Datos reales para medir y reducir emisiones. Cada vez más empresas necesitarán datos precisos y verificados sobre las emisiones de sus productos y proveedores, en lugar de estimaciones generales. Esta información, obtenida directamente de la cadena de valor, empezará a ser un requisito habitual para cumplir con la regulación y tomar decisiones estratégicas. Contar con datos reales permitirá diseñar planes de descarbonización más creíbles y comparar mejor el impacto climático de distintas opciones de compra. 
  • 3. Cumplimiento normativo y nuevas formas de gestionar el riesgo. El aumento de leyes de diligencia debida globales hará que el cumplimiento deje de ser una tarea anual y pase a ser una actividad continua. La resiliencia empresarial se entenderá como la capacidad de anticiparse a riesgos como tensiones geopolíticas, ciberataques o impactos físicos del clima. Para lograrlo, más empresas adoptarán tecnologías como el mapeo avanzado con IA, los gemelos digitales o sistemas de trazabilidad basados en blockchain, que permiten seguir con más detalle lo que ocurre en la cadena de valor y detectar posibles vulnerabilidades con mayor antelación.
  • 4. Más colaboración con la cadena de suministro para impulsar la sostenibilidad. La función de compras se orientará cada vez más a la creación de valor a largo plazo y no solo al ahorro. Más empresas tendrán en cuenta el coste total de propiedad, que incluye riesgos operativos y posibles futuros costes asociados al carbono, lo que hará que las opciones sostenibles resulten más competitivas. Al mismo tiempo, crecerán las iniciativas conjuntas con proveedores en ámbitos como la economía circular, la recuperación de materiales o el desarrollo de productos más sostenibles. Este tipo de colaboración reforzará la innovación y contribuirá a mejorar la competitividad y la resiliencia de las compañías.
  • 5. Un solo sistema para toda la información empresarial. Crecerá la necesidad de reunir en un mismo lugar la información financiera, legal, operativa y ASG que las empresas manejan sobre su cadena de valor. Este modelo evitará inconsistencias entre departamentos y permitirá crear informes más sólidos y trazables. Contar con una única plataforma de datos facilitará el cumplimiento de las nuevas normativas y hará más eficientes los procesos internos. 

“Estas tendencias reflejan la convergencia entre sostenibilidad, gestión del riesgo e innovación tecnológica. Las organizaciones que refuercen su arquitectura de datos, integren métricas verificadas y adopten herramientas de monitorización continua podrán adaptarse con mayor agilidad al nuevo entorno regulatorio y mejorar la resiliencia de su cadena de valor”, insiste Marroquín.

La IA práctica, llega el 'vibe coding'

Hasta ahora, la programación y la automatización de procesos eran terreno exclusivo de informáticos. Sin embargo, 2026 marca un punto de inflexión con la llegada del 'Vibe Coding' (programación por intuición), una tendencia que permite a cualquier persona sin conocimientos técnicos crear sus propias aplicaciones y automatizaciones usando IA y lenguaje natural.  En un contexto donde más del 20% de las empresas españolas ya integran IA, el verdadero reto no es la tecnología, sino la mentalidad. 

"Existe un error de concepto: la gente cree que la IA viene a quitarnos el trabajo. La realidad es que la IA viene a quitarnos la parte robótica del trabajo. Nadie estudió una carrera para pasar 4 horas al día copiando datos de un Excel a un email", explica Luis Canelo, empresario tecnológico y fundador del 'Programa de 0 a la Élite: Automatización con IA'. 

La propuesta de Canelo rompe con la formación tradicional académica. A través de su metodología, enseña tanto a directivos como a empleados a utilizar herramientas visuales como Make y Agentes de IA para delegar tareas repetitivas.  "Cuando entiendes que puedes conectar tu correo, tu calendario y tu CRM sin escribir código, todo cambia. Tareas en las que antes perdías 4 horas diarias ahora se hacen solas sin que tú intervengas", señala Canelo. "Es la era en la que la IA por fin hace el trabajo que deberían hacer los ordenadores (administrativo, repetitivo), liberando a las personas para que hagan el trabajo importante: pensar, crear y vender". 

La diferencia competitiva en 2026 no la marcará solo el título universitario, sino la capacidad de apalancarse en la IA para ser más productivo.  "Hay mucho 'turista de cursos' que se queda en la teoría y cree que por saber usar ChatGPT ya sabe de IA. Nosotros vamos a la práctica radical: enseñamos a construir sistemas que funcionan mientras tú vives", concluye Luis Canelo.

06Jan

La paradoja que sufre el presidente de EEUU es evidente: quiere liderar el futuro con la inteligencia artificial mientras dinamita el único camino que permite alcanzarlo a tiempo, las energías renovables.

Miguel Ángel Valero

Desde que volvió a la Casa Blanca, Donald Trump insiste en que quiere convertir a EEUU en la superpotencia absoluta de la inteligencia artificial (IA). Para Trump, la IA es un asunto de seguridad nacional y un motor económico capaz de redefinir el futuro del país. Por eso está acelerando la construcción de centros de datos a una velocidad nunca vista. Pero, al mismo tiempo, su administración está levantando muros contra las energías renovables, atacando la solar y la eólica con la misma intensidad con la que defiende el gas, el carbón y la nuclear.

El problema es que ambas cosas no pueden coexistir. El sueño de dominar la IA requiere cantidades gigantescas de electricidad (más que cualquier tecnología anterior), y los datos muestran que la forma más rápida, más barata y escalable de producir toda esa energía no es el gas ni la nuclear, sino precisamente las renovables a las que Trump desprecia. La paradoja es evidente: quiere liderar el futuro mientras dinamita el único camino que permite alcanzarlo a tiempo.

El crecimiento del consumo eléctrico es brutal. El despliegue masivo de modelos de IA, la expansión de los grandes centros de datos y la electrificación industrial están empujando la demanda a niveles que equivalen a alimentar cientos de millones de nuevos hogares en apenas una década. Y la respuesta del sector energético es unánime: si EEUU quiere tener suficiente electricidad entre 2025 y 2035, necesita construir solares, eólicas y baterías a un ritmo acelerado. Ninguna otra tecnología llega a tiempo. Ni el gas, que sufre escasez de turbinas y retrasos de suministro. Ni la nuclear, cuyos pequeños reactores modulares, no estarán disponibles hasta finales de la década, como mínimo. Ni el carbón, totalmente fuera de mercado por coste y tiempos de construcción. 

El gráfico aportado por el analista Pablo Gil en The Trader muestra la previsión de capacidad añadida acumulada necesaria durante la próxima década.

Sin embargo, casi todos los proyectos renovables de gran escala están siendo bloqueados, ralentizados o revisados por la administración Trump, que ha convertido la política energética en una guerra ideológica. Mientras tanto, en la trastienda, las grandes tecnológicas están haciendo lo contrario: Meta, Amazon, Google y Microsoft están firmando contratos masivos para asegurar energía limpia durante los próximos años, porque saben que sin ella sus centros de datos no podrán funcionar. Solo en el primer semestre de 2025 contrataron 9,6 gigavatios de energía renovable, suficientes para abastecer a más de siete millones de hogares.

La contradicción es total: Trump promete liderar la revolución tecnológica, pero sus decisiones energéticas están poniendo en riesgo la única vía realista para sostenerla. Defender el gas y la nuclear le permite alimentar el discurso político, pero no la infraestructura necesaria para que la IA sea viable. Y mientras la Casa Blanca se dedica a denunciar la “agenda verde” de su antecesor, Joe Biden, el propio mercado le recuerda que la física, los costes y los plazos no entienden de ideología: la electricidad limpia no es una opción estética, es un requisito técnico.

La ironía es que para cumplir la ambición de “Make America Great Again” en el terreno de la IA, Trump tendrá que apoyarse exactamente en aquello que más crítica: las renovables. "La política puede desafiar la coherencia, pero la tecnología no perdona. Y en esta carrera, negar la realidad energética es una forma muy eficiente de garantizar la derrota", advierte Pablo Gil.

24Dec

El reto ahora es separar innovación de euforia y crecimiento futuro de flujos de caja presentes. Porque la IA cambiará el mundo, sí, pero no todos los que apuesten fuerte llegarán vivos al final del camino.

Miguel Ángel Valero

Aumento vertiginoso de la inversión, rápida innovación y creciente volatilidad. Son las razones de por qué la inteligencia artificial (IA) está redefiniendo ganadores y perdedores, y de cómo "la selección activa podría ser clave en lo que creemos que podría ser un auge, no una burbuja", subraya un análisis de DWS.

La IA sigue siendo un potente motor para los mercados. Pero en 2025, la adopción exponencial, la innovación y el aumento de las inversiones no solo lograron captar el interés inversor, sino que también introdujeron una mayor volatilidad. "Nuestro objetivo para el S&P 500 de 7.500 puntos para finales de 2026 se basa en la expectativa de que habrá un crecimiento de dos dígitos en los beneficios, con la IA desempeñando un papel clave, especialmente en el caso de las acciones estadounidenses", explican en la gestora ligada al grupo Deutsche Bank. 

Pero la verdadera prueba de fuego para la sostenibilidad de estos modelos de negocio aún está por venir. Hiperescaladores como Microsoft, Alphabet, Meta y Amazon han revisado repetidamente al alza sus planes de inversión en capital y pueden permitírselo, gracias a su sólida generación histórica de flujo de caja. Su gasto en capital como porcentaje del flujo de caja operativo sigue estando en rangos manejables. Sin embargo, estas inversiones están transformando a los gigantes tecnológicos de innovadores con pocos activos a proveedores de infraestructura intensiva en capital, lo que plantea importantes preguntas sobre cómo los valorarán los mercados en el futuro.

La esperanza sigue pasando por que los grandes modelos de lenguaje y los centros de datos proporcionen una infraestructura similar que pueda impulsar años de productividad, como lo hicieron en el pasado los ferrocarriles o las redes de fibra óptica. Pero el riesgo de exceso de capacidad, activos varados y estrés financiero es real, especialmente si la demanda no sigue el ritmo o si las restricciones energéticas son más duras de lo esperado. Los inversores deben sopesar tanto las promesas como los peligros de esta nueva era.

Los fabricantes de hardware y los proveedores de centros de datos fueron los primeros ganadores de la IA, y "creemos que algunos de ellos, como los proveedores de chips asiáticos o las empresas europeas y estadounidenses que están construyendo infraestructuras eléctricas, podrían mantener una posición sólida. También buscamos empresas que apliquen la IA a problemas del mundo real en la industria, la sanidad y la educación", remarcan los expertos de DWS.

En este universo de inversión en IA cada vez más amplio, la necesidad de una selección activa y táctica podría ser aún más importante. Cuando la innovación acorta los ciclos de los productos y la volatilidad sigue siendo alta, las estrategias de compra y mantenimiento pueden parecer cada vez más arriesgadas.

El camino a seguir está lejos de estar claro. La IA está planteando muchas preguntas sin resolver. ¿Se convertirá la demanda energética en el principal obstáculo para la expansión de la IA? ¿Podrá China superar a Occidente con electricidad más barata, regulaciones más laxas y una fuerza de trabajo de ingeniería masiva? ¿Se convertirá la concentración del mercado estadounidense en un puñado de gigantes tecnológicos en una prueba de fortaleza o una vulnerabilidad? ¿Y son los grandes modelos lingüísticos actuales la última palabra o solo un paso hacia algo todavía más transformador? 

Medir las verdaderas ganancias de productividad de la IA también sigue siendo un desafío, ya que los avances que acaparan los titulares suelen tardar tiempo en convertirse en modelos de negocio. Algunas innovaciones tendrán éxito. Otras nunca llegarán a ser fundamentales o serán superadas y quedarán obsoletas. La incertidumbre es lo único seguro.

¿Es la IA una burbuja o un auge? Para los analistas de DWS, podría ser un auge, pero con algunos excesos. Las comparaciones con la era puntocom son tentadoras, pero imperfectas. Las ganancias actuales probablemente estén más impulsadas por los beneficios que por las valoraciones. Los beneficios, las inversiones y las innovaciones son reales, y la creciente selectividad del mercado puede ser una señal de madurez. 

"Se espera que el tren de la IA mantenga su rápido ritmo, y la mejor manera de disfrutar del viaje parece ser mantener la curiosidad, cuestionar regularmente nuestras propias convicciones sobre la IA y seguir bien diversificados", concluyen en DWS.

The Trader: No todos llegarán al final del camino

Por su parte, el analista Pablo Gil aporta sus reflexiones sobre la IA en The Trader. Larry Ellison, cofundador de Oracle, uno de los veteranos más influyentes y polémicos de Silicon Valley, lleva casi cinco décadas dejando su huella en la industria tecnológica. A sus 81 años, lejos de retirarse, ha decidido protagonizar el mayor salto estratégico de su carrera: convertir a Oracle en un pilar central de la revolución de la inteligencia artificial.

Lo que empezó con un mensaje en LinkedIn terminó convirtiéndose en el mayor contrato de computación en la nube jamás firmado: OpenAI se compromete a gastar 300.000 millones$ en servidores de Oracle. El proyecto, bautizado como Stargate, exige construir algunos de los centros de datos más grandes del mundo y situó a Ellison en el epicentro del boom de la IA.

La reacción inicial fue eufórica. Oracle sumó 250.000 millones$ en capitalización, Ellison llegó a encabezar la lista de multimillonarios y el mercado asumió que, en IA, ningún riesgo era demasiado grande. Pero esa narrativa ha empezado a agrietarse. La construcción de los megacentros está disparando costes, alargando plazos y llevando el flujo de caja de Oracle a niveles negativos no vistos desde los años 90. El suministro eléctrico se ha convertido en un cuello de botella y la empresa depende en exceso de un único cliente: OpenAI, que pierde miles de millones al año y cuyos ingresos aún no justifican semejante infraestructura. 

Microsoft (socio histórico de OpenAI) rechazó un acuerdo similar al considerar que dedicar centros multigigavatio a un solo cliente era una apuesta demasiado arriesgada. Oracle, en cambio, la asumió sin dudar.

Las señales de alerta ya están en los mercados: sus “credit default swaps”, seguros contra impagos de deuda, se han disparado y sus acciones han corregido casi un 50% en pocos meses. Oracle ha pasado de símbolo del entusiasmo por la IA a termómetro del miedo creciente a un posible exceso.

La compañía se ha convertido así en el barómetro del momento. Su apuesta puede ser histórica si la IA cumple las expectativas transformadoras que promete. Pero si la adopción avanza más lenta de lo previsto, podría quedar atrapada con infraestructuras gigantescas, carísimas y difíciles de rentabilizar.

El tiempo dirá si, tal y como Ellison piensa, “la IA es el mejor negocio en la historia de la humanidad”, o si estamos ante el preludio del pinchazo de la mayor burbuja tecnológica de nuestra era. 

"Creo firmemente en la IA como revolución, pero también sé que los mercados suelen adelantarse demasiado a la economía real. Oracle no es el problema; es el síntoma. El reto ahora es separar innovación de euforia y crecimiento futuro de flujos de caja presentes. Porque la IA cambiará el mundo, sí, pero no todos los que apuesten fuerte llegarán vivos al final del camino", advierte este experto.

15Dec

Los datos de empleo de octubre y noviembre, la inflación de noviembre en EEUU, y las reuniones del BCE, Banco de Inglaterra y Banco de Japón centran la atención de los mercados.

Miguel Ángel Valero

El pasado miércoles 10 de diciembre la Reserva Federal rebajó los tipos de interés en 25 puntos básicos (pb) a niveles de 3,5%-3,75%m, en una reunión que mostró la creciente división existente en el FOMC (9 votos a favor, tres en contra, de los que uno defendía una bajada de 50 pb y los otros dos, dejarlos como estaban).

Tras el cierre de gobierno más prolongado de la historia de EEUU, el martes 16 se conocerán los datos de creación de puestos de trabajo tanto de octubre como de noviembre. Respecto al paro, no se podrá publicar el dato de octubre, sólo el de noviembre. Se espera el mantenimiento de un escenario con baja contratación, pero donde los despidos siguen contenidos; una creación de empleo modesta, en torno a los 50.000 nuevos empleos mensuales, y una tasa de paro que repunta ligeramente, pero manteniéndose en niveles históricamente bajos (se espera un 4,5% frente al promedio del 5,7% del último cuarto de siglo). 

En cuanto a la inflación, el jueves 18 se conocerán los datos de noviembre. Se espera un ligero repunte, que situaría la inflación por encima del +3% interanual. Al alza empujarían efectos base de los precios de la gasolina, mientras que en la partida de bienes tendremos efectos contrapuestos: los aranceles tensionaran los precios, pero noviembre es un mes de habituales descuentos de cara a las compras navideñas, lo que habitualmente pone un techo en la inflación. 

Pero debido al cierre del gobierno y el “inusual” choque entre una inflación al alza y un empleo a la baja, los próximos datos macroeconómicos deben ser interpretados con cautela, avisa el presidente de la Fed, Jerome Powell.

En Europa, el jueves 18 se reúnen el BCE y el Banco de Inglaterra, dentro de una creciente divergencia en las decisiones de política monetaria. En el caso del BCE, no se espera ningún cambio en los tipos oficiales manteniéndose la facilidad de depósito en el 2%, extendiendo así la pausa –tras cuatro bajadas en la primera mitad de 2025, el BCE lleva sin cambios en los tipos desde junio–, dado que con una inflación contenida y en niveles cercanos al 2%, no habría motivos para cambios en el corto plazo. En este contexto, lo más relevante será la rueda de prensa posterior y la actualización de las previsiones macroeconómicas. En las últimas jornadas, miembros del BCE como Isabel Schnabel (representante de Alemania) llegaron a abrir la puerta a posibles subidas de tipos, lo que contrasta con previos comunicados de la propia presidenta Lagarde que mostraba un tono más acomodaticio. 

En el cuadro de previsiones macroeconómicas, tras el buen dato de actividad del tercer trimestre, puede producirse una revisión al alza de las previsiones de crecimiento del PIB este año, pero no se esperan grandes cambios sobre las expectativas de inflación.

Respecto al Banco de Inglaterra, el mercado de futuros apunta a un nuevo recorte de los tipos (con una probabilidad asignada del 90%), que sería de 25 pb y situaría el precio del dinero en el 3,75%. Como en la Fed, existe una creciente división: en noviembre la decisión de no alterar el nivel de tipos se adoptó por un escaso margen (5-4 fue el resultado de la votación).

Japón cierra la temporada de reuniones de bancos centrales de 2025. Con una inflación que en promedio en los tres últimos años ha aumentado a ritmos promedio del +3%, algo no visto en japón desde los 90 y con los precios de importación (sobre todo alimentos y energía) empujados al alza por la continua depreciación de su moneda, se espera que el Banco de Japón realice un movimiento a contracorriente de las demás grandes autoridades monetarias, efectuando en diciembre una subida de los tipos oficiales –la anterior fue en enero– hasta situarlos en el 0,75%, tasas que no se veían desde hace 30 años.

Más allá de esta decisión, adelantada por Dinero Seguro el domingo 14 de diciembre, será importante la rueda de prensa posterior, en la que previsiblemente el presidente del Banco de Japón tratará de evitar señalar cuál puede ser el próximo movimiento en los tipos, dado que, por una parte, la inflación está elevada, pero por otra los mayores aranceles han causado una contracción del PIB de más del -2% trimestral anualizado en el tercer trimestre de este año.

Además, debatirá la gestión de su enorme balance (supone 105% del PIB del país). Entre sus activos, se encuentran ETF y J-REITS (que se estima que tienen un valor contable de 37 billones¥, pero un valor de mercado que superaría los 83 billones) sobre los que se decidió en septiembre ir rebajando sus participaciones a un ritmo de 330.000 millones¥ anuales (medidos en términos contables y equivalentes a cerca de 1.800 M€). Un ritmo muy pausado y que conllevaría más de un siglo para deshacer todas las posiciones adquiridas en Bolsa los últimos años.

Swisscanto: los CIO apuntan al oro y a las acciones de IA

La primera edición de la Encuesta CIO de Swisscanto Asset Management International destaca cómo sólo el 8% de los directores de Inversiones (Chief Investment Officers, CIO) de las instituciones financieras suizas esperan una disminución del precio del oro en los próximos seis meses, a pesar de que se ha duplicado en los últimos dos años. Ninguno ha infra ponderado el oro en sus carteras, y nadie espera que el precio caiga por debajo de los 3.500$ por onza. Por el contrario, casi un tercio de los CIO anticipa otro fuerte aumento del precio por encima de los 4.500$. "Este alto nivel de optimismo podría indicar cierta euforia, lo que también podría servir como una señal de advertencia potencial", avisan en Swisscanto.

Un panorama similar surge para los fondos inmobiliarios suizos cotizados: a pesar de las altas primas (superiores al 35% sobre el valor neto de los activos, NAV), casi el 90% de los CIO espera un rendimiento moderado, del 0% al 6%. Solo el 10% de los CIO anticipa una caída de los precios. 

Los bonos suizos son considerados un refugio seguro, y con razón. A diferencia de otros países, Suiza enfrenta pocos problemas de deuda e inflación, y los bonos corporativos suizos también son de alta calidad. Sin embargo, precisamente por esta razón, el índice ahora ofrece solo bajas expectativas de rendimiento, que los CIO encuestados consideran poco atractivas: el 82% ha infra ponderado los bonos en francos suizos (CHF) en su asignación táctica de activos actual. Esto está en línea con la expectativa de que los rendimientos de los bonos del gobierno suizo no volverán a ser negativos. Solo el 10% de los CIO espera un retorno a rendimientos negativos (como se observó entre 2015 y 2021).

Los bonos gubernamentales globales también están siendo evitados. Solo el 6% de los ha sobre ponderado, mientras que el 63% los ha infra ponderado en su asignación. 

El 45% no considera la situación actual de la IA como una burbuja. Al mismo tiempo, casi la mitad de los CIO espera que ocurra un colapso entre 2027 y 2030. Y solo el 9% espera que tal escenario ocurra ya en 2026. Si bien la mayoría de los CIO reconocen riesgos potenciales en el sector de la IA, esperan que estos riesgos se materialicen a medio plazo. Tanto el índice S&P 500 como el índice MSCI de Mercados Emergentes tienen una exposición significativa a empresas del sector de la IA. A pesar del riesgo de pérdidas a medio plazo, los CIO están invirtiendo fuertemente en esta tecnología. 

Los participantes clasificaron las regiones de renta variable Mercados Emergentes y EEUU como las más atractivas, seguidas por las acciones suizas. Europa y Japón se ubicaron en los últimos lugares del ranking. anto el índice S&P 500 de EE. UU. como el índice MSCI de Mercados Emergentes tienen una exposición significativa a empresas del sector de la IA. A pesar del riesgo de pérdidas a medio plazo mencionado anteriormente, los CIO están invirtiendo fuertemente en esta tecnología. 

Para las acciones suizas no hay un consenso claro: el 51% las califica como neutrales, mientras que el 9% las infra pondera y el 41% las sobre pondera. 

Un resultado interesante surge en las estrategias de inversión: a pesar del débil rendimiento en 2025, el factor "calidad" sigue siendo un foco para los CIO. Al mismo tiempo, el factor "crecimiento" es significativamente más popular que el "valor". Las small caps, que han tenido un rendimiento inferior en comparación con las large caps, también son vistas como menos atractivas.

El 64% de los CIO considera al franco suizo como la moneda más atractiva, a pesar de su apreciación significativa este año. Esto subraya su papel como "refugio seguro". Entre las monedas extranjeras, el dólar canadiense y la libra esterlina son consideradas poco atractivas, mientras que el euro es actualmente la moneda extranjera más valorada. Aunque la preferencia por el franco suizo típicamente sugeriría que los riesgos de divisas extranjeras deberían cubrirse, solo el 14% tiene la intención de aumentar la cobertura de divisas. Una posible razón de esto podrían ser los todavía altos costos de cobertura, que pueden alcanzar hasta el 3% en el caso del dólar.

Oro, acciones e inmuebles tienen una demanda significativamente mayor que los bonos. Sin embargo, el optimismo unánime en torno al oro podría servir como una señal de advertencia para posibles correcciones de precios. En general, el sentimiento entre los CIO es optimista, pero no excesivamente eufórico. Para la primera mitad de 2026, esperan rendimientos positivos en los mercados financieros, acompañados de un franco suizo aún fuerte. 

UBS: La renta variable estadounidense aún tiene margen para seguir subiendo

Las acciones estadounidenses cayeron un 1,1% el viernes tras los últimos resultados trimestrales de Broadcom, alejándose del nuevo máximo histórico alcanzado a comienzos de semana. No obstante, pese a este retroceso coyuntural, UBS deja muy claro que "mantenemos la visión de que la renta variable estadounidense puede seguir avanzando tanto a corto plazo como de cara a 2026, prevemos que el S&P500 alcance los 7.300 puntos en junio del próximo año y los 7.700 puntos a finales de 2026" por tres motivos:

  • Una captación de valor más amplia en torno a la IA debería favorecer una mayor diversificación del liderazgo en los mercados de renta variable.
  • Se espera que el crecimiento de los beneficios siga siendo sólido.
  • El ciclo de recortes de la Fed aún tiene recorrido.

Mark Haefele, Chief Investment Officer en UBS Global Wealth Management, afirma: “Creemos que los inversores deberían posicionarse para beneficiarse del rally esperado en la renta variable durante el próximo año, aumentando su exposición a tecnología, salud, utilities y banca, especialmente aquellos con una asignación insuficiente al mercado estadounidense”.

Ebury

La Reserva Federal no cumplió con las expectativas de un recorte 'hawkish'. Además de reiniciar la flexibilización cuantitativa, las comunicaciones hicieron hincapié en la debilidad del mercado laboral y no en la inflación, que sigue estando muy por encima del objetivo. Los mercados están prestando atención a la divergencia de posiciones entre la Fed y otros bancos centrales como el BCE, que ha terminado de recortar tipos y cuyo próximo movimiento probablemente sea al alza; en consecuencia, el dólar se vendió de forma generalizada la semana pasada. La única excepción fue el yen japonés, que sigue lastrado por los temores de expansión fiscal y la lentitud del Banco de Japón a la hora de subir los tipos. 

Los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidenses a largo plazo no se beneficiaron de la postura dovish de la Fed y terminaron la semana significativamente al alza, incluso con el dólar cayendo simultáneamente. Esto pone de relieve la difícil tarea que tiene por delante la Fed. 

Las reuniones de los bancos centrales de esta semana deberían poner de manifiesto la creciente divergencia en las políticas monetarias de las principales áreas económicas. Mientras que la Fed sigue recortando los tipos, a pesar del elevado nivel de la inflación, se espera que el Banco de Japón los suba el viernes. Por su parte, el BCE mantendrá los tipos y el Banco de Inglaterra los recortará el jueves. 

La semana está repleta de publicaciones económicas importantes procedentes de EEUU, como el informe del mercado laboral correspondiente al mes de noviembre (que se publicará el martes) y el de inflación del mismo mes (que se dará a conocer el jueves). 

"En medio del torbellino de datos y decisiones de política monetaria, prestaremos mucha atención a los rendimientos de los bonos soberanos a largo plazo de todo el mundo, ya que la paciencia del mercado parece estar agotándose con respecto a las políticas inflacionistas", subraya el Análisis del Mercado de Divisas de Ebury.

  • EUR Los últimos comentarios de algunos miembros del BCE, en particular los de Isabel Schnabel, reafirman nuestra opinión de que el ciclo de recortes de tipos del banco central ha llegado a su fin y de que el siguiente paso probablemente será una subida de tipos y no una bajada. Aunque es pronto para que el Consejo de Gobierno plantee explícitamente esta posibilidad, creemos que el tono de la reunión del jueves será optimista con respecto a las perspectivas de crecimiento: Lagarde confirmó la semana pasada que las previsiones se revisarían al alza. Creemos que los índices PMI de esta semana respaldarán un comunicado potencialmente hawkish del BCE, ya que confirmarán que la economía sigue mostrando una resiliencia sorprendente. En consecuencia, la brecha de los rendimientos de los bonos soberanos a corto plazo a ambos lados del Atlántico se está reduciendo rápidamente. Esto, junto con la irrupción de los activos de la zona euro como alternativa al dólar estadounidense, debería seguir favoreciendo a la moneda única a medio plazo. 
  • USD La incertidumbre que rodea a la situación de la economía estadounidense debería disiparse en gran medida esta semana. Se espera que el informe sobre el empleo no agrícola del martes muestre un mercado laboral que sigue generando puestos de trabajo, lo que contrasta con los comentarios pesimistas de Powell en la reunión de la Reserva Federal de la semana pasada. El informe del IPC de noviembre abarcará dos meses de subidas de precios, ya que, por primera vez en la historia, los datos de octubre no se publicaron. Aunque no se esperan avances en la reducción de la inflación estadounidense, la dispersión de las predicciones es inusualmente amplia debido a la incertidumbre. A finales de semana, deberíamos tener una idea mucho más clara de los avances de la Fed respecto a sus objetivos de inflación y pleno empleo de cara a 2026. 
  • GBP Esta semana será crucial para la libra esterlina. La reunión del Banco de Inglaterra del jueves estará precedida del informe sobre el mercado laboral de octubre, que se publicará el martes; de los PMI preliminares de actividad empresarial de diciembre, que también se publicarán el martes, y del informe sobre la inflación de noviembre, que se publicará el miércoles. Se espera que la estanflación, que está dificultando la labor del Banco de Inglaterra, persista; es decir, un mercado laboral que sigue destruyendo puestos de trabajo y una inflación obstinadamente alta, y muy por encima del objetivo del banco central. Seguimos esperando otra reducción de tipos hasta el 3,75 % el jueves, pero no está claro cuándo, o incluso si, el Banco de Inglaterra podrá continuar con su ciclo de recortes de tipos, a menos que la inflación comience a bajar de forma contundente. Es probable que la votación sobre los tipos de esta semana vuelva a estar muy reñida, lo que pondrá de manifiesto la creciente disparidad de opiniones entre los miembros del comité. También esperamos que Bailey y compañía reiteren que cualquier recorte futuro será "gradual y prudente" y que no lo den por garantizado.



12Dec

El rally navideño continúa, con el índice global alcanzando nuevos máximos, aunque esta vez con una participación más amplia que trasciende el sector tecnológico.

Miguel Ángel Valero

Las Bolsas globales avanzan tras la reunión de la Fed, marcada por un tono menos restrictivo, aunque los repuntes no son homogéneos. Por un lado, crecen las dudas en torno a la inteligencia artificial tras los resultados de Oracle y Broadcom, que no han logrado convencer a los mercados, lo que ha provocado que el sector tecnológico quede rezagado esta semana. Las inquietudes sobre la capacidad de inversión de Oracle, debido a su elevado nivel de endeudamiento, se han sumado a unos datos de Broadcom que han resultado decepcionantes, especialmente por las previsiones de pedidos anunciadas por su CEO: en torno a 73.000 millones$, una cifra inferior a la estimada por los analistas.

Mientras tanto, OpenAI sigue atrayendo capital y explorando nuevas vías para monetizar la inteligencia artificial generativa. En esta ocasión, Disney ha comprometido una inversión de 1.000 millones$ en la compañía y ha licenciado sus franquicias para que Sora, la IA de generación de vídeos de OpenAI, pueda utilizarlas en la creación de contenido que se ofrecerá en Disney+

La carrera por rentabilizar la IA continúa y, pese a las incertidumbres, los ambiciosos planes de inversión se mantienen firmes.

Por otro lado, los sectores más rezagados y las pequeñas empresas americanas celebran esta semana el giro menos restrictivo de la Fed con avances significativos del +3% para el Russell 2000. Tras una primera mitad de año complicada, la segunda parte, marcada por la reducción de tipos y la llegada de estímulos fiscales en 2026, ha permitido al Russell 2000 acumular ganancias del +20%, frente al +11% del S&P 500. Esta tendencia diferencial debería mantenerse, en un contexto donde la economía estadounidense parece haber superado el impacto más severo de los aranceles y encara 2026 con mayor optimismo.

Por su parte, el Ibex ha tocado, aunque sea momentáneamente, los 17.000 puntos por vez primera en su centenaria historia. Cerrará 2025 con una subida de más del 46%, la más alta de la historia del índice creado en 1992 y que en 1993 registró un incremento del 54%, todavía no superado. 

El rally navideño continúa, con el índice global alcanzando nuevos máximos, aunque esta vez con una participación más amplia que trasciende el sector tecnológico.

DWS

Pero no es oro todo lo que reluce, ni todo el monte es orégano. Un gráfico de DWS ilustra los cambios anuales en dos indicadores de beneficios fundamentales en EEUU. El primero es el beneficio operativo de las empresas del S&P 500. El segundo es el beneficio total de las empresas, según los datos macroeconómicos nacionales después de impuestos, excluyendo los ajustes por valoración y depreciación. Durante décadas, ambas series evolucionaron prácticamente al unísono, lo que refleja la estrecha relación entre el mercado bursátil y la economía real. Sin embargo, desde la pandemia, esta estrecha correlación parece haberse roto. Los beneficios operativos del S&P 500 han fluctuado mucho más durante aproximadamente un año y han sido dinámicos, mientras que los beneficios económicos generales parecen estar quedando rezagados.

"Vemos razones claras para esta división. Unas pocas grandes empresas tecnológicas están impulsando las ganancias en el S&P 500, respaldadas por economías de escala y enormes inversiones en inteligencia artificial (IA). Por el contrario, los datos macroeconómicos sobre ganancias reflejan la amplia base corporativa de la economía estadounidense y, por lo tanto, muchas empresas más pequeñas y sensibles a los tipos de interés que están sufriendo el aumento de los costes financieros y los costes laborales unitarios", señalan los expertos de la gestora.

Otro factor se refiere a las recompras de acciones, que respaldan a los grandes actores del índice sin que los beneficios macroeconómicos aumenten en la misma medida. En resumen, los beneficios del S&P reflejan la fortaleza de unas pocas empresas extremadamente grandes y competitivas, mientras que los beneficios empresariales generales reflejan la “empresa estadounidense media” en un momento de crecimiento sólido, pero no elevado.

Según Johannes Müller, director de investigación de DWS, esta evolución refleja un “renacimiento de la K”. Durante la pandemia, la idea de la K se popularizó entre los economistas para ilustrar que una parte de la economía prácticamente no se vio afectada e incluso prosperó, mientras que la otra parte tuvo que hacer frente a considerables dificultades, al igual que con la letra K, una línea subió y la otra bajó. 

Históricamente, el mercado bursátil estadounidense ha tendido a evolucionar en paralelo a la economía. Por ejemplo, existe una correlación entre los puestos de trabajo de nueva creación y el S&P 500. “Sin embargo, desde finales de 2022, el mercado laboral ha mostrado signos de debilitamiento, mientras que el S&P 500 ha seguido subiendo, más de un 75%”, afirma Müller. En su opinión, se trata de una “clásica formación en forma de K”. En esta ocasión, ha sido provocada por la euforia en torno a la IA tras el lanzamiento de ChatGPT, combinada con enormes inversiones en centros de datos. Pero aún está por ver si estos elevados gastos se verán justificados por el aumento de la productividad en un futuro próximo.

También se puede observar una evolución en forma de K dentro del ecosistema de la IA: mientras que las empresas del universo Google han experimentado recientemente fuertes ganancias, algunas partes del ecosistema OpenAI han registrado pérdidas en sus precios. Esto se debe a que están surgiendo nuevos modelos y el liderazgo del mercado es volátil. Para el mercado de valores, esto puede sugerir que las estrategias de compra y mantenimiento de acciones de empresas individuales centradas en la IA pueden implicar un riesgo significativo. De cara al futuro, un factor clave puede ser qué empresas pueden utilizar la IA para obtener beneficios cuantificables y cuáles se quedan en el camino.

El gráfico ilustra cómo están divergiendo las trayectorias de los beneficios. La lógica K no solo se aplica a la economía y al mercado bursátil, sino también a la evolución de los beneficios. "Sigue siendo esencial la selección, la diversificación y la reevaluación constante de las hipótesis. Sin pruebas de que los billones invertidos en IA estén aumentando la productividad macroeconómica, un mercado que ya depende en gran medida de las ganancias de un pequeño número de empresas se volverá aún más vulnerable", avisan en DWS

Robeco: el entusiasmo por la IA aporta un impulso real al crédito

El entusiasmo por la inteligencia artificial está aportando un impulso real al crédito, aunque los cambios en los factores técnicos y los diferenciales ajustados hacen que sea esencial un enfoque reflexivo, señala la última Perspectiva de Robeco, con tres mensajes:

  • El contexto fundamental parece ser favorable para los activos de riesgo, incluido el crédito.
  • Los factores técnicos han sido excepcionalmente sólidos, pero esto está cambiando.
  • Las valoraciones de los diferenciales siguen estando lejos de ser atractivas y ofrecen un margen de protección limitado.

2025 será recordado como un período amable pero caótico para los inversores. Los principales mercados de renta variable han obtenido ganancias de dos dígitos, los mercados de crédito disfrutan de retornos positivos por exceso y los entusiastas del oro han sido generosamente recompensados. Sin embargo, los tenedores de bonos gubernamentales europeos a largo plazo, quienes apostaron al alza del dólar, el petróleo y, más recientemente, los alcistas de las criptomonedas pueden sentirse algo diferentes.

Los mercados financieros parecen haber estado nerviosos por “algo” durante todo 2025. Pero preocupaciones previas, como los aranceles, los déficits insostenibles y la geopolítica, en cierta medida han pasado a un segundo plano por ahora, solo para ser reemplazadas por nuevas inquietudes: el auge de la inteligencia artificial (IA) y las “cucarachas” del crédito privado. 

"Sospechamos que estos temas dominarán la conversación en el futuro próximo. Creemos que el resto debe considerarse en estado de pausa, no extintos", advierten sus analistas.

Dadas las valoraciones estrechas de partida, la resiliencia del crédito este año ha sido particularmente impresionante frente a tanto ruido. Un factor de apoyo ha sido, sin duda, la relajación generalizada de la política monetaria global en los últimos doce meses. Esto continuará, pero el rumbo que tome la Fed en particular, será un punto clave para los mercados.

UBS: propósitos para construir carteras sólidas

Mark Haefele, Chief Investment Officer de UBS Global Wealth Management, comparte cinco propósitos de Año Nuevo que, en su opinión, pueden ayudar a los inversores a aislar el ruido y construir carteras sólidas de cara al futuro:

  • Hacer balance: revisar el plan financiero
  • Pasar a la acción: poner el efectivo a trabajar
  • Reforzar la resiliencia: fortalecer el núcleo de la cartera
  • Dormir mejor por la noche: cubrir los riesgos de mercado
  • Aprovechar el momento: buscar oportunidades tácticas

“A las puertas de un nuevo año, creemos que los inversores deberían centrarse en estrategias que les permitan construir carteras sólidas para el futuro. Éste es un buen momento para revisar los planes financieros y poner el efectivo a trabajar”, apunta.

“Es posible construir un núcleo sólido logrando la combinación adecuada entre acciones, bonos y activos alternativos, además de reequilibrar la cartera de forma periódica. Las estrategias de cobertura pueden ayudar a gestionar los riesgos”, añade.

En materia de asignación de activos, afirma: “Otorgamos una calificación de Attractive a la renta variable global y vemos oportunidades de crecimiento en la IA, Energía y recursos y Longevidad. También favorecemos los bonos de calidad y las materias primas, incluido el oro”.

09Dec

La ampliación de la brecha entre las compañías que sepan subirse a la ola de la innovación y las que no, favorecerá a la gestión activa. Porque será más necesaria para encontrar oportunidades en un contexto en el que la IA provocará mayores pérdidas en el empleo, según el gestor de Banor Mistral.

Miguel Ángel Valero

Angelo Meda, gestor de Banor Mistral, fondo de renta variable europea integrado en Banor SICAV, cree que 2026 será un año para la selección de valores. Porque la inteligencia artificial (IA) será el factor clave que impulsará tanto a los ganadores, las compañías que sepan aportar herramientas de IA a sus empleados y gobernarlas, como perdedores, aquellas que no lo sepan llevar a cabo. Y la selección de valores será clave, porque la brecha entre ambos perfiles de compañías se ampliará el próximo año.

Esta ampliación de la brecha entre las compañías que sepan subirse a la ola de la innovación y las que no, favorecerá a la gestión activa. Porque será más necesaria para encontrar oportunidades en un contexto en el que la IA provocará mayores pérdidas en el empleo, según el gestor de Banor Mistral.

De hecho, el factor IA ya está provocando que grandes compañías tecnológicas en Estados Unidos se vayan sucediendo como los motores del comportamiento positivo del S&P 500 durante siete meses consecutivos. Es el caso de Alphabet, que sucede a Microsoft en este rol, y así sucesivamente.

Angelo Meda indica que el S&P 500 ha cerrado noviembre en positivo por séptimo mes consecutivo gracias al empuje de Alphabet, una de las grandes compañías tecnológicas norteamericanas. Alphabet, la empresa que está detrás de Google, YouTube y Waymo, lideró el comportamiento alcista en el grupo de las grandes tecnológicas en Estados Unidos, gracias a sus éxitos en IA. Tanto en el lado del hardware, con las ventas de sus TPU, Tensor Processing Units, y la competición con las GPU de Nvidia, como en el del software, porque el Gemini 3.0 ha ido ganando cuota de mercado frente a ChatGPT.

Esta tendencia la define el gestor de Banor Mistral como un “relevo”, ya que en  los últimos meses se ha producido un traspaso entre los gigantes tecnológicos en su rol de impulsores del mercado bursátil: “Primero fue Microsoft gracias al éxito en ChatGPT, a través de OpenAI;  después,  Nvidia por los elevados pedidos de chips de IA, y ahora Alphabet, junto con otras compañías como Amazon y Apple, que muestran signos de recuperación”.

Concentración de retornos

Sin embargo, están apareciendo señales que alertan de algunas fragilidades en las temáticas que han impulsado los índices recientemente. El índice “equal weight” (equiponderado) se ha mantenido plano en los últimos tres meses, mientras que el índice ponderado por capitalización de mercado, en el que las grandes compañías tecnológicas tienen un mayor peso, ha subido más de 5 puntos en el mismo plazo.

Esto supone que se está produciendo una fuerte concentración de los retornos. Porque aparecen fragilidades en las temáticas que han impulsado los índices en los últimos tiempos, tales, como la computación cuántica, los criptoactivos y los mercados privados.

Según Angelo Meda, “se libra una feroz batalla entre bears (bajistas), y bulls (alcistas), mucho más fuerte de lo que parece”. El lado de los bulls se apoya en argumentos como las inversiones en IA que impulsan la productividad, el gasto fiscal en EEUU que beneficia a los consumidores, los programas de recompra que apoyan los precios de las acciones, y el efecto riqueza por el aumento de los precios de viviendas y acciones que impulsa el consumo entre los más acomodados. 

Por su parte, los bears, aducen factores técnicos como la fuerte posición de los inversores minoristas, un mercado centrado en muy pocas temáticas, las valoraciones poco atractivas, y los riesgos de una economía en forma de “K”, en la que algunos segmentos suben con fuerza, mientras que otros caen bruscamente. Un escenario que podría llevar a importantes pérdidas en el empleo, indica el gestor de Banor Mistral.

Qué puede pasar en los mercados bursátiles en 2026

Angelo Meda señala que los mercados de renta variable se preparan para el empujón final, el rally navideño habitual, pero que 2026 se presenta lleno de incertidumbres. En el próximo año, las tendencias en los mercados serán menos claras. En 2025, bastaba con comprar acciones expuestas a la temáticas de moda, la defensa y bancos en Europa, los centros de datos y la IA en EEUU. Sin embargo, en 2026 se premiará más la selección de valores, con el fin de “identificar los verdaderos beneficiarios del desarrollo de la IA y los perdedores”.

Será crucial para el inversor “comprobar si se necesitan nuevas inversiones y si están justificadas por los retornos”. Las empresas no solamente deberán proporcionar herramientas de IA a los empleados, también tendrán que gobernarlas. 

2026 será un año en el que se conocerá finalmente, el impacto de los aranceles en el consumo, así como el impacto de la innovación por la IA en el empleo y la eficiencia de las empresas, a medida que se vaya conociendo la evolución de los márgenes.

"Aparecerán los primeros resultados de la narrativa de 2025. Las reacciones probablemente serán extremas: quienes se beneficien y surfeen la ola de innovación serán recompensados más de lo que merecen, mientras que quienes muestren debilidad sufrirán importantes penalizaciones en su cotización en Bolsa”, vaticina el gestor de Banor Mistral.

La  divergencia entre ganadores y perdedores se ampliará aún más, y crecerá el temor a un mayor efecto neto negativo de esta divergencia respecto a etapas anteriores. Porque la creación de empleo vinculada a la IA parece más limitada que en otras fases anteriores.  Un contexto que supondrá que 2026, “será el año clave para la gestión activa. Una gestión que permitirá a los inversores navegar en un mercado cada vez más concentrado, aprovechando las oportunidades disponibles”, concluye Angelo Meda.

Banca March: deuda soberana bajo presión

En Europa, los mercados de deuda soberana están pendientes de la aprobación de la Ley de Financiación de la Seguridad Social francesa para el próximo ejercicio. La tramitación exitosa de esta ley es clave para que continúen las negociaciones presupuestarias en un Parlamento fragmentado con mayorías muy ajustadas. Alemania votará próximamente la aprobación de contratos de defensa por valor de 52.000 millones, tras la aprobación de los presupuestos para 2026 a finales de noviembre. A este mayor gasto se suman las declaraciones de Schnabel, miembro del Comité Ejecutivo del BCE, que mantiene un tono restrictivo en política monetaria, incluso señalando que considera más probable una subida de tipos en 2026 que una bajada.

Las presiones sobre la parte larga de la curva soberana continuarán en las próximas semanas. "A pesar del reciente movimiento, consideramos que los precios actuales siguen sin ser atractivos. En nuestro caso, preferimos posicionarnos en duraciones intermedias y capturar principalmente la prima de crédito. Bajo nuestro punto de vista, las oscilaciones inesperadas en la parte larga de la curva continuarán ante el incremento de emisiones soberanas para sostener los elevados déficits públicos, lo que vemos como un escenario interesante que podría generar oportunidades tácticas en caso de exageración en los movimientos", apuntan los analistas de Banca March. 

Por otro lado, mejora la confianza de los inversores en la zona euro, con el índice Sentix subiendo en diciembre hasta -6,2 desde el -7,4 previo y ligeramente por encima del -6,3 previsto. A pesar de este repunte la confianza se mantiene todavía por debajo de los niveles de octubre y no ha revertido completamente la caída de noviembre. En Alemania la industria da señales de reactivación en el tramo final del año. Siguiendo la estela de otros indicadores conocidos la semana pasada, como fueron los pedidos a fábrica, la producción industrial superó las expectativas al crecer en octubre un +1,8% mensual desde el +1,1% anterior y con ello, la actividad abandona el terreno de caída en términos interanuales. El crecimiento frente al mismo periodo del año pasado escaló hasta +0,8% muy por encima del -1,4% del mes previo y en su mayor incremento desde julio. Por sectores lideró la actividad en maquinaria y electrónica, mientras que la industria automovilística siguió en contracción (-1,3% mensual).

HSBC: invertidos, pero selectivos

Con el inicio de 2026, HSBC Asset Management (HSBC AM) considera que se producirá un “intercambio de roles” en los mercados de inversión globales, en el que el desempeño estará cada vez más impulsado por los fundamentos, como el crecimiento de los beneficios, en lugar del sentimiento. "Aunque nuestro escenario central no anticipa una recesión, creemos que la economía global está experimentando un 'acercamiento' de las tasas de crecimiento entre las principales economías desarrolladas', señalan sus analistas. Esto refleja un cambio respecto a la dinámica “en forma de K” de años anteriores, en la que el excepcionalismo de EEUU dominaba el desempeño global. 

La inversión en tecnología seguirá contribuyendo de manera significativa al PIB estadounidense, sumando aproximadamente un 0,5%, mientras que el apoyo de las políticas de Europa y China, combinado con la demanda global más amplia, debería acercar las tasas de crecimiento entre regiones. Al mismo tiempo, Asia, el Golfo, India, Indonesia y los mercados frontera continúan liderando el crecimiento del PIB mundial. Estos mercados mantienen una fortaleza estructural y podrían estar mejor posicionados para rendir en un año en el que las condiciones financieras son favorables, la incertidumbre política disminuye y las interrupciones del comercio global parecen menos graves de lo anticipado.

También puede continuar una “ampliación” de los retornos del mercado en medio de la convergencia de beneficios y del PIB a nivel global, con el interés de los inversores en los mercados emergentes respaldado por la posibilidad de una mayor debilidad del dólar y la exposición al floreciente sector tecnológico de Asia. Los marcos políticos sólidos y creíbles han significado una mayor resiliencia macroeconómica y menor volatilidad de los activos de los mercados emergentes. Mientras tanto, las propiedades de cobertura de los bonos gubernamentales de los mercados desarrollados probablemente se verán debilitadas por la elevada deuda y la inflación persistente, lo que hace que los sustitutos de los bonos sean fundamentales. Esto implica que los inversores deben“diversificar los activos que ya actúan como diversificadores”.

Joseph Little, Global Chief Strategist en HSBC AM, afirma: “El riesgo y el retorno esperados no son estáticos ni fijos; dependen de cómo evoluciona el entorno económico y de cómo los mercados valoran dicho entorno. En 2026, prevemos un crecimiento global más sincronizado, menor ruido político y un entorno que permitirá intercambios de roles en varias clases de activos.”

Una de las ideas centrales del Outlook 2026 de la gestora del HSBC es el concepto de “Intercambio de roles”, que se refiere a cómo varias suposiciones de inversión de larga data están cambiando. Identifica tres cambios principales:

  • 1. Replantear la supremacía de los activos estadounidenses. Durante décadas, las acciones, los bonos y el dólar estadounidense han ocupado un lugar destacado en las carteras globales. No creemos que esto suponga el fin del excepcionalismo estadounidense, pero los inversores están claramente reevaluando sus posiciones. La creciente incertidumbre fiscal, las mayores primas por plazo y el papel desproporcionado de las acciones tecnológicas de gran capitalización generan preocupación sobre la diversificación, el riesgo de valoración y la estabilidad del retorno a largo plazo. Los inversores internacionales, en particular, están reconsiderando cuánto de su exposición al dólar estadounidense desean cubrir.
  • 2. Cambios en el comportamiento de la renta fija. La inflación persistente en EEUU, Reino Unido y Australia, donde “el 3 % es el nuevo 2 %”, junto con la expectativa de recortes moderados de los tipos de interés, ha endurecido muchas curvas de rendimiento y limita la capacidad de los bonos gubernamentales tradicionales para ofrecer una protección fiable frente a caídas. El reciente aumento de las primas de riesgo de los bonos refleja preocupaciones sobre la dinámica fiscal y los cambios estructurales tras la pandemia. Como resultado, los inversores recurren cada vez más al crédito de grado de inversión como cobertura sustituta, algo que identificamos como un cambio notable respecto a los ciclos anteriores. Xavier Baraton, Global Chief Investment Officer en HSBC AM, afirma que “el entorno económico actual está más equilibrado entre las fuerzas monetarias y fiscales. Los inversores se han dado cuenta de que los bonos gubernamentales de larga duración pueden no comportarse como el activo defensivo que antes eran, y esto está provocando un cambio significativo en la forma en que se construyen las carteras.”
  • 3. Las inversiones alternativas asumen un nuevo papel defensivo. Históricamente, los Treasuries y los Gilts han dominado la construcción de carteras defensivas. Sin embargo, en un entorno donde los tipos se mantienen altos por más tiempo y los bonos gubernamentales ofrecen menos protección, las estrategias alternativas, incluidos los hedge funds, la infraestructura y el crédito privado, se utilizan cada vez más para diversificar el riesgo. Los hedge funds, en particular, están recuperando importancia; los patrones históricos muestran que, en contextos similares al actual, caracterizados por cambios globales, variabilidad de la inflación y complejidad en las políticas, estas condiciones favorecen determinadas estrategias de hedge funds.

"Esperamos que el desempeño del mercado se amplíe de manera significativa en 2026. Con las empresas tecnológicas de gran capitalización representando cerca del 70% de los beneficios corporativos de EEUU en 2025, el riesgo de concentración ha aumentado de forma notable. La ampliación también implica que el auge de la inversión en IA podría trasladarse a otros sectores, como utilities, construcción, sanidad y materiales básicos, y se debería observar una mejora en el desempeño de algunos de estos sectores. Además, consideramos que los inversores deben adoptar un enfoque "más holístico" sobre los activos y las estrategias para reforzar la resiliencia de la cartera, especialmente en un contexto macroeconómico altamente complejo. A esto es a lo que hemos denominado “diversificar los activos que ya actúan como diversificadores”.

Xavier Baraton añade que “varios factores impulsan esta ampliación esperada. El crecimiento de los beneficios globales empieza a converger, en lugar de depender únicamente de la tecnología estadounidense. Las valoraciones siguen siendo atractivas en los mercados de Europa, Australasia y Extremo Oriente, en los mercados emergentes y en sectores estadounidenses fuera de la tecnología de gran capitalización. Los sectores de tecnología y servicios en Asia ofrecen un fuerte potencial con menor riesgo de valoración. Además, sectores como infraestructura, materiales básicos, industriales, utilities, sanidad y el sector residencial, incluyendo viviendas multifamiliares, residencias estudiantiles y para mayores, se beneficiarán de grandes temas globales como la electrificación, la transición energética, la digitalización y el envejecimiento de la población".

A medida que se espera que los beneficios converjan y el contexto macroeconómico se vuelva más equilibrado, se refuerza la justificación para ampliar la diversificación entre mercados. Las oportunidades en los mercados tecnológicos de Asia podrían resultar tan atractivas como las de Estados Unidos, con valoraciones menos exigentes.

Otras áreas, en particular el capital privado, han quedado algo desatendidas en los últimos años. Esto genera el potencial de un “intercambio de roles”, en el que el tema de la “ampliación” anima a los inversores a reevaluar el capital privado y áreas relacionadas, como la infraestructura cotizada, especialmente si comienzan a materializarse recortes de tipos. El capital privado enfrentó un entorno de salidas desafiante en 2024 y principios de 2025, pero muestra señales tempranas de mejora. El aumento del flujo de operaciones, una recuperación moderada de los mercados de salidas a Bolsa y ofertas públicas de venta de acciones, una mejor liquidez en los mercados privados a través de las transacciones secundarias y la disminución de la incertidumbre relacionada con aranceles contribuyen conjuntamente a un panorama más constructivo para esta clase de activos en el año que viene.

Históricamente, los hedge funds tuvieron un buen desempeño durante la década de 1990, un período marcado por una geopolítica multipolar, inflación persistente y variabilidad fiscal. Estas condiciones reflejan el entorno actual más de cerca que la década posterior a la crisis financiera global, cuando la política monetaria acomodaticia suprimió la volatilidad y opacó muchas estrategias alternativas. Dado que las coberturas tradicionales, como los bonos, pueden perder su fiabilidad, los hedge funds deberían ganar importancia. En cuanto a estrategias específicas, el equipo de esta gestora se está centrando actualmente en gestores de macro discrecional, event-driven y multi-estrategia.

El crédito privado ha crecido hasta convertirse en un mercado de 3 billones$, ofreciendo históricamente fuertes retornos y proporcionando protección frente a caídas significativas. Aunque los rendimientos podrían moderarse con los recortes de tipos en 2026, las rentabilidades se mantienen por encima de muchos umbrales institucionales. En el entorno actual, un enfoque conservador hacia el crédito privado, centrado en la calidad, puede resultar adecuado. Además, la diversidad del sector, que abarca préstamos directos, financiación respaldada por activos, crédito oportunista y financiación especializada, subraya la importancia de la selección de gestores y la calidad de los activos. 

Joanna Munro, CEO de HSBC Alternatives de HSBC Asset Management, afirmó: “La calidad esfundamental en el crédito privado. Nos centramos en negocios bien capitalizados, con ingresos recurrentes y fuerte generación de efectivo. Estos préstamos suelen ser estructurados por nosotros, con garantía colateral y protegidos por convenios, y son muy diferentes de los tipos de facilidades y negocios que han acaparado titulares recientemente".

Asia sigue siendo uno de los mercados de crédito privado más atractivos a nivel mundial. La demanda de financiación está aumentando con fuerza, respaldada por la construcción de ciudades inteligentes, la expansión de las energías renovables, el crecimiento de la inversión interna y las sólidas necesidades de financiación corporativa.

Asia también resulta atractiva desde la perspectiva de la infraestructura, en nuestra opinión. El mercado de infraestructura de Asia, valorado en 1,61 billones$ en 2025 y con previsión de crecer hasta 2,22 billones en 2030, ofrece acceso a proyectos renovables de tamaño medio, mejoras en transporte e infraestructura digital. Mientras tanto, los activos de infraestructura cotizados proporcionan flujos de caja ligados a la inflación y exposición a temas de crecimiento estructural.

Un dólar más débil en 2025 ha respaldado el desempeño de los mercados emergentes. Sin embargo, la reciente resiliencia se debe no solo a los efectos de la moneda, sino también a reformas macroeconómicas más profundas. Algunos mercados de bonos de los mercados emergentes muestran ahora una volatilidad menor que sus homólogos de mercados desarrollados, un cambio estructural importante y a menudo subestimado.

Aunque China enfrenta presiones deflacionarias continuas, "esperamos que se mantenga el apoyo fiscal orientado al consumo, en línea con el último plan quinquenal", resalta el análisis de la gestora. Las dinámicas comerciales siguen siendo un riesgo, pero la regionalización de las cadenas de suministro y la creciente importancia de los flujos comerciales de Asia a Asia proporcionan compensaciones significativas.

"Conclusión: mantener la inversión, ser selectivo. Creemos que 2026 se caracterizará por intercambios de roles, una ampliación del desempeño del mercado y la necesidad de diversificar incluso a los instrumentos que ya diversifican. Los inversores deben mantener la inversión, ser selectivos y centrarse en la calidad. Los rezagados pueden convertirse en líderes, y la resiliencia proviene de aprovechar un conjunto más amplio de clases de activos", subraya el Outlook 26 de HSBC AM.

04Dec

Columbia Threadneedle ve en 2026 especialmente favorable para la renta fija gracias a un ciclo generalizado de bajada de tipos. UBS recomienda bonos de calidad tanto públicos como corporativos.

Miguel Ángel Valero

Las Bolsas aguantan el pulso a unos decepcionantes datos de empleo privado en EEUU y a nuevas dudas sobre IA y sobre ventas de las tecnológicas, haciendo valer una guerra comercial en retroceso, una política monetaria menos restrictiva y unos beneficios empresariales crecientes. La destrucción de empleo privado publicado por ADP (-32.000, frente a -47.000 en el mes previo), cuando se aspiraba a una ligera creación en noviembre (+10.000) da al mercado una mayor seguridad de que la Fed recortará el precio oficial del dinero el próximo miércoles 10 de diciembre. Estos confirman que en el último trimestre del año las empresas están frenando las contrataciones. 

Más positivos fueron los datos de confianza de los empresarios de los servicios, con el ISM servicios superando las previsiones al repuntar dos décimas hasta el 52,6 y superando el 52 previsto. Con este repunte, la confianza alcanzó máximos desde febrero. Además, de la mejora del indicador agregado, también fueron alentadores las lecturas de los componentes, dado que el subíndice de empleo subió siete décimas hasta el 48,9 y sobre todo porque los nuevos pedidos escalaron ocho décimas hasta 52,9 apuntando a que las perspectivas de actividad están acelerándose.

Se siguen conociendo estadísticas atrasadas por el cierre del Gobierno. La producción industrial de septiembre creció un 0,1% mensual, pero se revisó a la baja el dato del mes previo, que mostró ahora una contracción del -0,3% mensual. En conjunto, la cifra muestra que en el tercer trimestre la actividad industrial estadounidense siguió debilitada y que la utilización de la capacidad productiva del sector bajó hasta 75,9%, manteniéndose así por debajo del promedio de los últimos 25 años (76,8%).

Además, informaciones sobre una reducción de los objetivos de crecimiento de Microsoft en ventas al no lograr sus equipos comerciales las ventas previstas en productos de IA castigaron su cotización. El desmentido de Microsoft no oculta la creciente preocupación del mercado sobre una adopción de IA más lenta de lo esperado, con solo una pequeña parte de los proyectos avanzando más allá de la fase piloto. La presión aumenta para estas empresas, obligadas a demostrar que sus enormes inversiones en IA se traducirán en ingresos sostenibles.

Microsoft mantiene crecimientos sólidos en Azure y anticipa restricciones de capacidad hasta mediados de 2026 debido a la fuerte demanda. La compañía se mantiene como uno de los principales beneficiarios de la infraestructura de IA, aunque la implementación más lenta y los problemas del lado del cliente incrementan la cautela y alimentan comparaciones con burbujas tecnológicas previas. Frente a la burbuja de comienzos del año 2000, las empresas tienen hoy fundamentos financieros sólidos, generan ingresos reales y la tecnología está integrada en la economía, a diferencia de muchas empresas de entonces que carecían de rentabilidad y claros modelos de negocio.

Columbia Threadneedle: entorno especialmente favorable a la renta fija

Por su parte, Columbia Threadneedle Investments ve en 2026 un escenario de crecimiento global moderado, con un entorno especialmente favorable para la renta fija gracias a un ciclo generalizado de bajada de tipos, y a un contexto constructivo para la renta variable impulsado por la mejora de beneficios y el avance de la inteligencia artificial. 

2026 será un año de crecimiento global moderado pero resistente - entre el 2,5% y el 3% - impulsado por el consumo, la inversión tecnológica y políticas fiscales más expansivas, aunque condicionado por el impacto persistente de los aranceles sobre los precios y las cadenas de suministro. Las economías desarrolladas crecerán en torno al 1,5%, frente al 4% previsto para los países emergentes, favorecidos por un dólar más débil y condiciones financieras más flexibles. A escala global, la inflación mostrará un panorama fragmentado y seguirá moderándose hasta el 2,9% en el G20, aunque persistirán riesgos derivados de las tensiones comerciales y los costes energéticos.

En EEUU, la inversión en inteligencia artificial seguirá sosteniendo la actividad pese a un mercado laboral menos dinámico y una inflación cercana al 3%, que llevará a la Reserva Federal a bajadas graduales de tipos. Europa se beneficiará de mejores condiciones de financiación y estímulos en infraestructuras, con una inflación próxima al 2% y un crecimiento cercano al 1%. Asia mostrará un ritmo desigual, con China desacelerando hacia el 4,4% e India consolidándose como el principal motor regional.

Para Rubén García Páez, director general para Iberia y Latam, “2026 será un año de resiliencia con riesgos, donde la gestión activa y la diversificación serán esenciales para capturar oportunidades. En este contexto, los inversores deben pensar en tres dimensiones: entre clases de activos (renta variable, renta fija y alternativos); regiones (EEUU, Europa y mercados emergentes); y temáticas (como inteligencia artificial, resiliencia fiscal o transición energética)”

6Columbia Threadneedle proyecta que 2026 será un año favorable para la renta fija, aunque no exento de riesgos. Si bien la Fed ha iniciado en 2025 un ciclo de recortes preventivos, el mercado descuenta una bajada de tipos mucho más profunda - de hasta 175 puntos básicos (pb) entre 2025 y 2026 -, una expectativa que podría no cumplirse y que abre oportunidades para los inversores. En su escenario base, la gestora sitúa los rendimientos del Tesoro a 10 años en torno al 4% y el crédito con grado de inversión cerca del 5%, lo que configura una propuesta de valor atractiva en un entorno de inflación moderándose hacia el 3%.

La firma identifica focos claros de oportunidad: préstamos al consumo; valores respaldados por hipotecas de agencias como alternativa más interesante al crédito corporativo; necesidades de financiación derivadas del despliegue de infraestructuras de inteligencia artificial y los bonos de mercados como Japón, Francia o Australia, además de oportunidades selectivas en deuda emergente. Columbia Threadneedle ve recorrido en los préstamos apalancados como extensión del universo high yield.

Roman Gaiser, de Renta Fija para EMEA, añade: “En un entorno marcado por la dispersión crediticia, el posible enfriamiento del mercado laboral y el impacto retardado de los aranceles, apostamos por duración, rentabilidad y una diversificación disciplinada como claves para capear la volatilidad y capturar oportunidades en renta fija”

Columbia Threadneedle mantiene una visión constructiva para la renta variable en 2026 y pronostica un mayor abanico de oportunidades para la inversión selectiva y diversificada, apoyada por una política monetaria más relajada, el impulso de la inteligencia artificial y la expansión fiscal en Europa, junto con las reformas estructurales en Japón. En EEUU, la gestora prevé que los beneficios empresariales vuelvan a ser un motor esencial del mercado, con un crecimiento robusto y ganancias de un dígito alto.

Nicolas Janvier, director de Renta Variable Norteamericana, lo explica: “Las compañías estadounidenses han demostrado una notable capacidad para adaptarse a aranceles más altos y a un entorno más exigente, y esa resiliencia será un pilar fundamental en 2026”.

La tendencia a la baja de los tipos de interés y la ampliación de inventarios deberían favorecer a sectores que han atravesado años más complejos, mientras que Europa y Japón podrán avanzar al ritmo de EEUU, con un conjunto más amplio de sectores - incluidos defensa y financiero -capaces de generar valor. A pesar de los riesgos a medio plazo, como la fragmentación política o el elevado endeudamiento público, Columbia Threadneedle ve poco probable una corrección significativa en los valores ligados a la inteligencia artificial, pese a sus valoraciones elevadas, gracias a la combinación de tipos más bajos y un crecimiento de beneficios previsto de cara a 2026.

UBS: se refuerzan las expectativas de recortes de la Fed

Los datos de EEUU refuerzan las expectativas de recortes de la Fed. El mercado da ahora casi un 90% de probabilidad a un recorte de 25 puntos básicos (pb) por parte de la Reserva Federal en su próxima reunión, frente al 25% de hace menos de dos semanas.

"Los datos recientes de empleo e inflación en EE. UU. siguen respaldando nuestra visión de que la Fed se mantiene en camino de realizar dos recortes adicionales antes de que termine el primer trimestre de 2026. Esto apoya nuestra preferencia por bonos de calidad dentro de una estrategia orientada a asegurar ingresos diversificados", señalan en la entidad:

  • Los datos del mercado laboral estadounidense continúan reforzando el argumento para una mayor relajación, mientras que la inflación no debería frenar estos recortes.
  • El consenso sobre la Fed sigue apuntando a un proceso de flexibilización prudente, y el nombramiento de un nuevo presidente no debería alterar de forma significativa esta perspectiva.
  • La probabilidad de un entorno de represión financiera respalda nuestra visión de que los rendimientos de la deuda pública pueden seguir bajando.

Mark Haefele, Chief Investment Officer en UBS Global Wealth Management, afirma: “Somos positivos respecto a los bonos de calidad, en concreto la deuda pública de alta calidad y los bonos corporativos con grado de inversión. Creemos que los bonos de calidad con duración media (entre cuatro y siete años) pueden ofrecer rentabilidades de un dígito medio gracias a la combinación de cupones y ganancias de capital conforme la Fed recorta los tipos. Según nuestras previsiones, los rendimientos de los bonos superarán a los de la liquidez, especialmente en escenarios adversos en los que los precios de los bonos suben a medida que caen las expectativas de tipos. Consideramos que los bonos de calidad deben formar parte de una estrategia más amplia para asegurar fuentes de ingresos diversificadas”.

03Dec

El auge de los centros de datos en España no es solo una tendencia tecnológica: es un movimiento estructural que afecta a la economía, el empleo y la soberanía digital.

Miguel Ángel Valero

La economía española atraviesa un momento de notable dinamismo, destaca el Observatorio Sectorial de CaixaBank Research. Superados los efectos de la pandemia y la crisis energética, se encuentra en una fase expansiva sólida, caracterizada por un crecimiento equilibrado y ampliamente distribuido entre sectores. Este avance se ha producido a pesar del complejo contexto internacional, marcado por las tensiones geopolíticas, un entorno comercial más proteccionista, la moderación de la demanda externa y la persistencia de ciertos cuellos de botella en las cadenas globales de suministro. Frente a estos desafíos, la economía española ha mostrado una notable resiliencia, apoyada en la fortaleza de la demanda interna, la bajada de los tipos de interés, la mejora del mercado laboral y el despliegue de los fondos europeos. 

De los 22 sectores analizados, 16 se encuentran en fase expansiva en 2025, frente a solo dos en 2023. La industria lidera este impulso, especialmente la extractiva, química, farmacéutica y el refino, que han sabido adaptarse con agilidad a los desafíos de la transición energética y digital, registrando importantes avances en productividad y consolidando su papel como motor del crecimiento. 

De cara a 2025 y 2026, el crecimiento del PIB previsto (+2,9% y +2,1%, según las previsiones de CaixaBank Research) presenta un patrón transversal y resiliente, con una marcada homogeneidad sectorial que contrasta con ciclos anteriores y que sugiere una economía menos vulnerable a perturbaciones específicas. La construcción, las actividades profesionales, las TIC y la industria farmacéutica se perfilan como los sectores más dinámicos, mientras que otros como el turismo, la industria manufacturera en su conjunto y el comercio avanzan en línea con el promedio. Incluso sectores tradicionalmente más débiles, como el primario o la industria textil, muestran crecimientos positivos, aunque más moderados. 

Margen de mejora en productividad

Por otra parte, la reforma laboral de 2021 ha reducido drásticamente la temporalidad, de forma generalizada entre sectores, lo cual debería favorecer una mayor estabilidad laboral, la consiguiente inversión en capital humano y sentar las bases para un incremento de la productividad. Si bien el crecimiento del PIB por hora trabajada ha sido positivo, la productividad por ocupado apenas ha avanzado, lo que evidencia que aún queda margen de mejora y que el reto sigue siendo consolidar un modelo productivo más eficiente. 

La industria manufacturera española ha crecido al mismo ritmo que el conjunto del PIB, rompiendo con dos décadas de pérdida de peso relativo. En parte, este punto de inflexión se explica por una nueva ventaja competitiva: los costes energéticos en España han aumentado menos que en otras grandes economías europeas, gracias a la menor dependencia del gas ruso y al mayor peso de las energías renovables. Esta ventaja ha sido especialmente relevante para las ramas industriales intensivas en energía (como la química, la papelera o la metalúrgica, que han resistido mejor los shocks recientes). 

"En definitiva, la economía española no solo crece, sino que lo hace de forma equilibrada, con un mercado laboral más sólido, una industria revitalizada y una notable resiliencia frente a los desafíos globales. El reto es ahora transformar este ciclo expansivo en una senda de crecimiento sostenible, basada en la innovación, la mejora del capital humano y la eficiencia empresarial", concluyen los expertos de CaixaBank Research.

Los centros de datos crecerán hasta el 35% anual 

Por otra parte, España vive una expansión imparable del tejido de centros de datos instalado en su territorio; impulsada por la irrupción de la inteligencia artificial, la nube y el Internet de las Cosas (IoT, por sus siglas en inglés). Según los expertos, la potencia instalada podría haberse sextuplicado en dos años, alcanzando los cerca de 600 MW a comienzos de año y plasmando un crecimiento cercano al 275%; lo que refleja un importante incremento de los centros de datos habilitados en España. 

Esta tendencia seguirá agudizándose, al estimar que la necesidad de centros de datos crecerá a un ritmo del 25–35% anual hasta 2030. Este incremento viene de la mano de una mayor demanda de tecnología en todos los ámbitos de nuestra vida: los centros de datos sostienen la infraestructura crítica que da vida a servicios que usamos a diario como la mayor parte de telefonía móvil, el email, streaming, transacciones bancarias, IA… y garantiza su funcionamiento correcto y velocidad. 

Esta evolución se enmarca en una revolución silenciosa que está redefiniendo la arquitectura tecnológica del país. Madrid concentra ya más del 60% de la potencia operativa de centros de datos y se ha consolidado como uno de los hubs digitales más relevantes del sur de Europa. 

Según el informe anual de DoubleTrade España, en 2024 se convocaron 16.682 licitaciones TIC (un 3 % más que en 2023) con un volumen económico que roza los 11.749 millones de euros, evidenciando un dinamismo sostenido a pesar del contexto de ajuste presupuestario. 

En este pleno auge de los centros de datos en España, esta semana se ha anunciado la puesta en marcha del macroproyecto tecnológico más ambicioso de Extremadura: Nostrum Data Centers y la multinacional Aecom han firmado el acuerdo para la construcción del que será el mayor centro de datos del sur de Europa, y se ubicará en Badajoz. El proyecto, denominado Nostrum Evergreen, supera los 1.900 millones€ de inversión y aspira a convertirse en una de las infraestructuras digitales más avanzadas de España y un referente tecnológico en Europa. 

El informe subraya la importancia del sector como columna vertebral de la transformación digital. Madrid lideró la inversión pública en tecnología con 4.652 millones€, seguida de Andalucía (1.486 millones€) y Cataluña (1.167 millones€). ALos fondos europeos Next Generation han sido un catalizador: las administraciones están ejecutando el Plan de Digitalización 2021-2025, abriendo el camino para modernizar servicios y procesos ciudadanos.

“Estamos viendo un desplazamiento del foco tecnológico hacia modelos híbridos, donde el sector público se apoya en la industria privada para la promoción de nuevos y mejores centros de datos. Esto genera importantes oportunidades de negocio para todas aquellas empresas que tienen su foco de actividad en el desarrollo de esta infraestructura y es clave que sepan anticiparse a las necesidades de cada licitación para aprovechar la ola de oportunidades”, destaca Xavier Piccinini, director general de DoubleTrade España. 

Debido a la vital importancia de esta infraestructura, el sector privado ha redoblado su apuesta. Gigantes como Amazon esperan realizar inversiones de 15.700 millones€ en Aragón, mientras que en Cantabria se está desarrollando un macrocentro de datos de 500 MW con una inversión de 3.600 millones. Microsoft, Meta o Google también han reforzado su presencia en la Península, atraídos por la ubicación estratégica, la conectividad de cable submarino y la disponibilidad energética. 

“El atractivo de España es evidente: buenas conexiones, estabilidad regulatoria y creciente inversión pública. Debido a ello, nos hemos convertido en uno de los grandes centros de interconectividad del sur de Europa”, explica Piccinini. 

El sector público destinó importantes recursos a infraestructura digital: según DoubleTrade, en 2024 se alcanzaron los 139 000 millones€ en licitaciones públicas, con un crecimiento del 10,6%, reflejo de la apuesta estatal por la digitalización. 

Además de ser un foco de desarrollo económico para España, estos centros de datos también suponen un desafío energético: un solo centro de datos puede consumir más de 100 MW, superando el gasto energético de miles de hogares juntos. Además, la demanda de potencia podría llegar a duplicarse antes de 2030. 

El auge de los centros de datos en España no es solo una tendencia tecnológica: es un movimiento estructural que afecta a la economía, el empleo y la soberanía digital. Con un marco de licitación pública cada vez más activo y un interés privado creciente, el país se posiciona como epicentro de la transformación digital europea.

Iberinform: la industria extractiva tarda 124 días en pagar

Los plazos de pago de las empresas registraron en 2024, una reducción de un día hasta situarse en los 79 días, de acuerdo con el seguimiento sobre los plazos de pago en la empresa española realizado por Iberinform. Se trata del valor más bajo desde que el 2010 la legislación sobre plazos de pagos comerciales impulsó la limitación a los 60 días naturales a contar desde la fecha de recepción de las mercancías o prestación de los servicios. A lo largo de este periodo, los plazos de pago en España se han mantenido lejos del horizonte que trata de impulsar la legislación española y europea, en una horquilla que va de los 94 días de 2017 a los 79 actuales.

La fijación de los plazos comerciales es el resultado de millones de acuerdos entre empresas en la compraventa de sus productos y servicios a lo largo de la cadena de valor. En general, toda empresa trata de reducir los plazos de cobro a sus clientes y ampliar los plazos de pago a sus proveedores para incrementar su partida de tesorería y reducir sus necesidades operativas de financiación externa. 

Los plazos de pago en las relaciones comerciales entre empresas se han reducido de forma generalizada en la mayoría de los segmentos empresariales durante 2024. Se registra una caída de un día entre las grandes empresas, que son las que presentan los plazos más prolongados. Las medianas y las pequeñas empresas también registran una reducción de un día en sus plazos de pago. La microempresa es el único caso donde se observa una mayor reducción con 2 días menos y se sitúa en los mismos plazos que la pequeña empresa (78). Las medianas se sitúan en 83 días y las grandes, por segundo año consecutivo, se encuentran por debajo de los cien días. 

Ninguno de los sectores productivos logra situarse por debajo de los 60 días. Los plazos de pago en el sector primario se sitúan en 97 días. En los distintos sectores industriales los plazos de pago muestran una amplia horquilla. Los peores se registran en la industria extractiva (124 días), seguida del sector primario (97), electrónica y TIC y textil (86). Solo se sitúan por debajo de la media alimentación (77) y consumo duradero (76). La mayor reducción se registra en automoción y electrónica y TIC (4 días).

Entre los servicios, los peores plazos de pago se producen en servicios financieros (110), energía (106 días), Inmobiliario (95) y servicios a empresa (91). Se sitúan por debajo de la media comercio al por mayor y venta de TIC y electrónica (78), alojamiento (74), comercio al por menor (73), comercio de automoción (65), sanidad (59) y restauración (56). Las mayores reducciones se registran en comercio de automoción (-7), sanidad y transporte (-3) y alojamiento (-2).

Por comunidades autónomas, la evolución del comportamiento en pagos depende de diversos condicionantes entre los que cabe citar, principalmente, dos: los matices en la cultura de pagos o la composición sectorial. La horquilla supone 24 días adicionales de crédito comercial. Las regiones que presentan plazos de pago por debajo de la media  son: Canarias, Asturias, Cataluña, Cantabria, Aragón, Galicia, Navarra, Ceuta y Baleares. En el otro extremo, por encima de la media, se sitúan Melilla, Andalucía, Murcia, Madrid, Extremadura, Castilla-La Mancha, País Vasco, La Rioja y Castilla y León. Todas las comunidades y ciudades autónomas vuelven a situarse por debajo de los cien días. Solo Melilla y Cantabria registran empeoramientos de los plazos de pago.

03Dec

La inteligencia artificial autónoma y la computación cuántica favorecerán las actividades de los ciberdelincuentes, pero también la resiliencia digital de las organizaciones.

Miguel Ángel Valero

Check Point contabiliza 85 grupos activos de ransomware, "récord histórico" según Eusebio Nieva, director técnico para España y Portugal; 1.592 nuevas víctimas (+25% anual) en el tercer trimestre de 2025. Disminuye la concentración, del 71% de peso del Top-10 se baja al 56%, con 47 grupos con más de una decena de víctimas.

Destacan Qlin, con 75 víctimas al mes y un enfoque financiero agresivo; el resurgimiento de Lockbit 5.0, primando la calidad sobre la cantidad. En ese período han nacido 14 marcas, entre ellas Warlock y The Gentleman.

Los sectores más atacados son las fábricas (10%), los servicios (otro 10%, sobre todo para captar datos de clientes), y la salud (8%). EEUU supone la mitad de los ciberataques, y Corea del Sur entra en el Top10 por Qlin. Alemania es el campo de Dragon Force, que analiza los datos que captura para maximizar la extorsión.

Pero el protagonista es la IA, y su uso para ciberataques como WormGPT, OrionGPT, y HackerGPT, en ChatGPT, y sobre todo el uso de Anthropic en la primera incursión orquestada mediante inteligencia artificial y sin intervención humana.

El lado positivo es la defensa mediante IA, pero las herramientas automáticas fallan frecuentemente por los cambios constantes en las tácticas. Las nuevas versiones son más rápidas de lo que los investigadores pueden analizar manualmente. La defensa en algunos casos necesita intervención humana.

Nieva destaca otras defensas, como la detección y prevención avanzada, basada en la identificación de anomalías de comportamiento; la automatización de respuesta frente a incidentes, con revocación de credenciales y aislamiento de los endpoints (puntos de conexión o extremos en sistemas informáticos, con dos usos principales: dispositivos conectados a una red y URL específicas en API para recibir solicitudes de datos) comprometidos; mejorar la precisión y la prevención para reducir falsos positivos y negativos, ajustar políticas y anticipar campañas.

El director técnico de Check Point alerta de la IA como cebo, con extensiones de Chrome imitando herramientas de inteligencia artificial, y web falsas. También la utilización de Youtube como cebo: un ataque logró 128 millones$ aprovechando los errores de redondeo en los contratos.

12 predicciones de ciberseguridad para 2026

Check Point presenta una docena de "predicciones clave en ciberseguridad para 2026":

  1. La era de la IA agentiva: los sistemas autónomos asumen el control operativo. La IA pasará de asistir a actuar. Los agentes autónomos gestionarán presupuestos, optimizarán líneas de producción, tomarán decisiones logísticas, y ejecutarán tareas críticas sin intervención humana directa. Ante el riesgo de una autonomía sin supervisión, las organizaciones necesitarán barreras protectoras ('guardrails'), auditorías continuas, y trazabilidad completa de cada decisión automatizada.
  2. Web 4.0: la computación espacial, la realidad extendida y los 'gemelos digitales' permitirán modelar ciudades, plantas industriales o campus corporativos en tiempo real.
  3. La IA, núcleo estratégico de la ciberseguridad. No solo acelerará la detección , sino que coordinará la toma de decisiones dentro de los equipos de seguridad. Las organizaciones deberán integrar modelos de IA bajo una estrategia unificada que garantice coherencia, reducción de tiempos de respuesta, y automatización gobernada.
  4. La suplantación mediante voz, video y chat impulsados por IA alcanzará niveles nunca vistos. Una llamada falsificada podrá autorizar pagos o solicitar accesos privilegiados. La autenticidad técnica ya no será suficiente: las empresas deberán validar comportamiento, contexto, y patrones de interacción.
  5. Los ciberdelincuentes manipularán contenido, documentos o bases de datos para alterar el comportamiento de un modelo de IA. La integridad del ciclo de vida de los modelos será crítica: gobernanza, datos trazables, validación en tiempo real, y red teaming continuo (CART por sus siglas en inglés, simulación de ciberataques reales de forma automatizada y constante para validar la resiliencia de las defensas).
  6. Uso responsable de la IA: tras dos años de adopción intensiva, muchas empresas descubrirán sistemas sin gobernanza, fugas. Será el año en que surjan marcos formales de auditoría, transparencia y robustez para evaluar IA en entornos corporativos.
  7. Endurecimiento de la regulación: NIS2, AI Act o las reglas de divulgación de incidentes de la SEC exigirán resiliencia demostrable y continua. El cumplimiento dejará de ser anual, se impondrá la monitorización automatizada, las políticas legibles por máquina, y el análisis de riesgo en tiempo real.
  8. La criptografía actual ya no basta: aunque los ordenadores cuánticos capaces de romper cifrados aún están en desarrollo, los ciberdelincuentes ya emplean la estrategia 'harvest now, decrypt later' (cosecha ahora, descifra después). Las organizaciones deberán inventariar su criptografía, adoptar algoritmos poscuánticos.
  9. Extorsión basada en filtraciones: los ciberdelincuentes abandonarán el cifrado para centrarse en la extorsión basada en filtraciones, presión mediática, y manipulación regulatoria. Las organizaciones necesitarán planes de respuesta que integren estrategia legal, comunicación, y verificación rápida de la información robada.
  10. La dependencia de proveedores, API, servicios cloud, convertirá cada conexión en un posible vector de ciberataque. La automatización basará el riesgo en IA capaz de analizar relaciones, dependencias, y cumplimiento en tiempo real, pero también amplificará los impactos de cualquier brecha. La visibilidad deberá extenderse al cuarto nivel, los proveedores de tus proveedores
  11. Los dispositivos como routers, cámaras, Internet de las Cosas, serán objetivos prioritarios. Se explotará la IA para lanzar ataques de ingeniería social totalmente adaptativos, capaces de imitar estilos, voces y patrones digitales. Será necesario un análisis continuo del comportamiento.
  12. A medida que los agentes y los navegadores basados en IA consuman más información externa, cualquier contenido (un documento, un informe de proveedor, incluso un anuncio) podrá contener instrucciones ocultas destinadas a manipular al sistema. Los flujos de información de los modelos deberán protegerse mediante filtrado, control de origen, y validación persistente.

La Gran Convergencia: innovación y riesgo avanzan en paralelo

La combinación de IA agentiva, la Web 4.0, la computación cuántica, la automatización masiva y los ecosistemas hiperconectados transformará por completo la resiliencia digital. Esa convergencia será más evidente en:

  • infraestructuras crítica, que dependerán de modelos predictivos y gemelos digitales
  • cadenas de suministro autónomas: logística y manufactura incorporarán IA autoajustable
  • resiliencia sistémica: continuidad y prevención deberán integrarse en cada capa operativa

"La unión entre IA, cuántica e infraestructuras inmersivas obliga a repensar la ciberseguridad desde la base. La prevención , la gobernanza, y la transparencia serán esenciales para mantener la resiliencia", subraya Eusebio Nieva.

En ese sentido, Check Point ofrece cuatro principio fundamentales para reforzar la resiliencia digita de una organización:

  • prevención primero: anticipar y bloquear los ciberataques antes de que se produzcan
  • seguridad IA-first: uso responsable de la IA para adelantarse a amenazas autónomas cada vez más sofisticadas
  • protección del tejido conectivo: tratar cada dispositivo, flujo de datos, y servicio en la nube como parte de un mismo ecosistema interdependiente.
  • plataforma abierta: unificar visibilidad, análisis y control en toda la organización para reducir silos y mejorar la toma de decisiones.

También propone seis acciones prioritarias en 2026:

  • crear un consejo de gobernanza de IA que supervise la adopción de sistemas autónomos
  • lanzar un piloto de gemelo digital en un área crítica del negocio
  • iniciar un inventario crioptográfico poscuántico alineado con los estándares NIST (National Institute of Standards and Technology, de EEUU)
  • adoptar soluciones de seguridad predictiva impulsadas por IA capaces de anticipar y prevenir ciberataques
  • implantar la evaluación continua de proveedores mediante análisis automatizado del riesgo
  • formar a los equipos para una colaboración eficaz entre personas y sistemas inteligentes


03Dec

En el primer trimestre de 2026 lanzará un fondo de capital riesgo, en alianza con una firma especializada, con un importe mínimo de entrada de 20.000€, con una clase C a partir de 150.000€. La recomendación es que no supere nunca el 10% de peso en la cartera total del cliente.

Miguel Ángel Valero

Ibercaja Gestión terminará 2025 con unas cifras que multiplican por dos los objetivos iniciales. Hasta noviembre supera los 28.700 millones€ gestionados (+11,3% sobre 2024), más de 262.000 partícipes (+4%), 2.200 millones€ en nuevas aportaciones a sus fondos de inversión, y los 1.000 millones en captaciones netas por sexto año consecutivo. 
Luis Miguel Carrasco, director del Área de Gestión de Activos y Seguros de Ibercaja; cree que “la consistencia del dinámico comportamiento en los últimos años y los logros conseguidos son fruto de la confianza de nuestros clientes y de la labor de asesoramiento realizada por los profesionales de la red de oficinas; de las soluciones anticipadas para captar las oportunidades de los diferentes entornos de mercado; y de las rentabilidades positivas de toda la gama de nuestros fondos de inversión, a pesar del complicado contexto de mercado”.

"Hemos tenido un contexto de gestión porque había materia prima, el ahorro", al que se le ha ofrecido un asesoramiento global para que el cliente rentabilice más y mejor su liquidez. "Ibercaja no necesita tener el dinero en el balance para dar créditos", lo que facilita el trasvase de depósitos a fondos y a la inversión a largo plazo: “Primero, apostamos por la Deuda Pública a corto plazo, para posteriormente ir virando hacia estrategias de un poco más de riesgo y retorno, como fondos de Crédito Privado a corto plazo y finalmente a largo, cuando los tipos tocaron techo”.

Desde 2022, Ibercaja ha incrementado su cifra de clientes en Fondos de Inversión en más de 46.500, a un ritmo de un 7% anualizado. Ha captado 7.400 millones€ en los últimos tres años y 2025 va a situarse entre los tres mejores de la historia de la gestora, en términos de captaciones, superando los 2.200 millones. El resultado es que de cada 100€ de aportaciones a Fondos de Inversión en España, 9,7 van a productos de Ibercaja Gestión, que ha ganado 50 puntos básicos (pb) de cuota de mercado en el último trienio, representando ya el 6,4%.

Rentabilidades positivas en la gama de fondos de inversión de Ibercaja

La directora general de Ibercaja Gestión, Lily Corredor, subraya que los partícipes de los Fondos de Inversión de la entidad van a disfrutar, por tercer año consecutivo, de rentabilidades positivas: “La gestión activa realizada nos ha permitido aprovechar este comportamiento positivo del mercado alcanzando una rentabilidad media ponderada en los once primeros meses del año superior al 3% en toda la gama, que asciende en términos anualizados al 5,85% si hacemos referencia a los últimos 3 años”.

Destaca el acierto de la apuesta estratégica por la renta fija como punta de lanza de la hoja de ruta comercial, ya que los fondos acumulan una rentabilidad media ponderada del 6,3% entre enero de 2024 y octubre de 2025, situándose casi un punto por encima de la media del sector y superando en más de 80 pb a su competidor más cercano.

“Está siendo un año frenético en lo que se refiere a adaptar nuestra propuesta al entorno de mercado, con la incorporación de 12 nuevas soluciones”, indica. "Si se quiere lograr una rentabilidad que bata claramente a la inflación, hay que invertir un poco en renta variable", explica Lily Corredor.

"El camino de la diversificación cuesta iniciarlo y es largo, y hay que contar con una gama de productos suficientemente amplia para que el inversor conservador suba paso a paso, con fondos de renta fija a medio plazo, luego a largo, la escalera hacia la renta variable", insiste.

Entre los nuevos productos, Ibercaja Renta Fija Horizonte 2028 “se sitúa en el top 10 de fondos más vendidos en España con unas aportaciones netas superiores los 1.000 millones”. Ibercaja Cartera Conservadora e Ibercaja Diversificación apuntan a los clientes que están pensando en invertir por primera vez en fondos, a los que tienen preferencia por activos de corto plazo, así como el inversor que todavía no ha dado el paso a diversificar en carteras mixtas tradicionales. Tras 7 meses desde su lanzamiento, estos dos fondos acumulan un patrimonio de más de 900 millones y han sido capaces de obtener en todos los meses rentabilidades positivas.

En 2026, Corredor estima que la propuesta de valor de la gestora se centrará en la diversificación y las carteras mixtas como “punta de lanza de su estrategia comercial”.

También irá aumentándose "poco a poco, porque necesita asentamiento, consolidación", la oferta de fondos sostenibles, que ahora supone el 20% del total.

Enfoque constructivo y basado en la microeconomía

Beatriz Catalán, directora de Inversiones de Ibercaja Gestión, dibuja un 2026, con un crecimiento discreto pero resistente en EEUU, apoyado en el "triunvirato" favorable de política monetaria, política fiscal y desregulación, la Fed bajará tipos hasta cerca del 3% si la inflación se modera; una Eurozona con un crecimiento del 1%, una inflación controlada y un BCE "cómodo" con los tipos de interés en el 2%, con Alemania como locomotora; y una estabilidad financiera en China, que tras los estímulos inyectados en su economía busca recuperar su senda de crecimiento.

“En un entorno global marcado por ciclos económicos divergentes y distintos caminos de política monetaria, los inversores en renta fija se enfrentan a un entorno más discreto que en años anteriores. En este contexto, la flexibilidad es la piedra angular en renta fija para tener éxito en estos tiempos inciertos”, apunta.

En cuanto a la renta variable, Catalán ha apuntado a “una visión constructiva”, con tres puntos que favorecerán la evolución de los activos de riesgo: el robusto crecimiento de beneficios empresariales, unas políticas monetarias relajadas y la disminución de las incertidumbres políticas.

Los factores geopolíticos y la macroeconomía perderán protagonismo frente a los fundamentales de la microeconomía, y la omnipresencia de la IA. "Las empresas que adopten de manera eficiente esa tecnología van marcar la diferencia", porque la IA empujará el PIB de EEUU en medio punto.

Solo el 10% de las empresas del S&P 500 han adoptado la IA en sus negocios, pero eso durará poco: “Todas las industrias estamos comenzando a utilizar la IA para reducir costes. Menos gastos y más productividad significan mayores beneficios, que a su vez son el principal motor del alza de las valoraciones en Bolsa. Eso nos va a dar una gran diferencia entre aquellas empresas que estén adoptando la IA de una forma eficiente o no. Algunas ya se están quedando para atrás”, avisa Beatriz Catalán.

“Las dudas que puedan surgir en mercado sobre las valoraciones del boom de la IA, sobre la propia monetización de todas las inversiones realizadas y las pausas que pueda efectuar la Reserva Federal en su senda de bajadas de tipos pueden ser los principales puntos de incertidumbre a lo largo del próximo año causantes de volatilidad”, advierte.

Este escenario requiere un enfoque activo y selectivo, en el que no estar invertido es el riesgo mayor. “Cautela no significa no estar invertido sino estar bien invertidos”, recalca.

"Hay que buscar aquellos sectores y empresas con crecimientos de beneficios robustos y revisiones al alza de manera consistente", subraya. Entre ellos, la tecnología, "que puede dar cierto vértigo, pero todo va a depender de que esos beneficios sigan revisándose al alza", software y semiconductores, en EEUU, también se verán beneficiados sectores como el financiero, industrial y 'utilities'. Otra apuesta es el sector farmacéutico por las expectativas de cambios regulatorios, el creciente uso de la IA y porque tienen las valoraciones deprimidas. En Europa, farmacéuticas, electrificación, banca.

En renta fija, deuda de calidad frente a la de alto rendimiento, así como los bonos públicos y corporativos de Estados Unidos, porque el cruce euro-dólar se asentará en los 1,5-1,2. Pero lo más importante son carteras bien balanceadas entre renta fija y variable.

Fondo de capital riesgo, en el primer trimestre de 2026

A falta de la aprobación de la CNMV, Ibercaja Gestión quiere lanzar en el primer trimestre su primer fondo de Capital Riesgo. “Creemos que es un buen momento para lanzarlo y completar nuestra propuesta de valor a los clientes de Banca Privada, en un entorno de mercado donde tenemos que sofisticar las soluciones para que nuestros clientes sigan disfrutando de las excelentes rentabilidades que hemos tenido en los últimos años”, explica Luis Miguel Carrasco.

Será un fondo de fondos, en alianza con una firma especializada, con un importe mínimo de entrada de 20.000€, con una clase C a partir de 150.000€. La recomendación es que el capital riesgo no supere nunca el 10% de peso en la cartera total del cliente. El Real Estate no será una de las principales verticales del fondo, ya que el partícipe español suele tener ya posiciones inmobiliarias, por lo que se centrará en private equity. "Creemos que vamos a conseguir una cifra aceptable en un corto periodo de tiempo", ya que cuentan con años de experiencia en activos alternativos a través de sus fondos de pensiones.

03Dec

La OCDE vaticina un crecimiento del PIB del 3,2% en 2025 y del 2,9% en 2026. DWS apuesta por EEUU debido a las inversiones en IA, y UBS destaca la creciente monetización de éstas.

Miguel Ángel Valero

El nuevo intento de la Administración Trump para lograr la paz entre Ucrania y Rusia vuelve a chocar con la resistencia de Putin. La reunión comenzó con un retraso de tres horas y concluyó sin avances significativos, más allá de declaraciones diplomáticas. El mandatario ruso se mantuvo firme en su postura y, como mensaje final, lanzó advertencias dirigidas a Europa.

Las aspiraciones territoriales de Moscú continúan siendo el principal obstáculo, ya que son extremadamente ambiciosas: incluyen el control total de la región de Donetsk y, en esta ocasión, también la exigencia de los territorios que dan acceso a Ucrania al Mar Negro, lo que implicaría la cesión del puerto de Odesa y supondría desmantelar por completo la defensa marítima ucraniana.

Mientras, la Unión Europea aprobó un plan para eliminar completamente las importaciones de gas licuado ruso a partir de 2026 –todavía es el proveedor de alrededor del 10% de lo que llega a Europa de esta manera–.

Con el regreso de Witkoff a EEUU se cierra otro intento fallido de la Administración norteamericana por acercar posiciones. Sin nuevas reuniones programadas ni hojas de ruta definidas, las perspectivas de paz vuelven a enfriarse en las vísperas del invierno.

OCDE: los aranceles desacelerarán la economía en 2026

Pese a este escenario, la OCDE mantiene su previsión de crecimiento para la economía mundial en un +3,2% este año, gracias a unas condiciones financieras más favorables y el aumento de la inversión en IA, factores que han compensado la elevada incertidumbre de las políticas comerciales. Pero se espera una desaceleración al +2,9% en 2026, cuando se materialicen los efectos completos de los aranceles más altos, para posteriormente repuntar en 2027 hasta el +3,1%.

El PIB de Estados Unidos se revisa ligeramente al alza para 2025 y 2026, aunque mantiene la tendencia de desaceleración: +2% en 2025 (vs. +1,8% en septiembre) y +1,7% en 2026 (vs. +1,5%). Este enfriamiento responde a la moderación del empleo, la ralentización de la inmigración neta y la transmisión de los aumentos arancelarios a los precios.

En la Eurozona, las previsiones también mejoran: +1,3% en 2025 (vs. +1,2%) y +1,2% en 2026 (vs. +1%). La recuperación de los próximos años respecto a 2024 (+0,8%) se apoya en mercados laborales sólidos, el fortalecimiento de la demanda interna, el incremento del gasto público en Alemania y la reactivación del comercio.

Por su parte, China mantendrá un crecimiento estable del +5% en 2025 (frente al +4,9% estimado en septiembre), antes de desacelerarse al +4,4% en 2026, conforme se reduzca el apoyo fiscal y los nuevos aranceles de EE. UU. sobre las importaciones comiencen a impactar.

En cuanto a la política monetaria, la OCDE prevé que la Reserva Federal recorte los tipos de interés dos veces para finales de 2026 (aunque los mercados apuestan por tres recortes). No espera más bajadas en la Eurozona ni en Canadá. En Reino Unido, anticipa el fin de los recortes en la primera mitad de 2026. 

DWS: optimismo cauteloso

"Tras un año dominado por titulares geopolíticos y la incertidumbre económica, marcado por los aranceles estadounidenses, miramos hacia el 2026 con un optimismo cauteloso", señalan en DWS. "La perspectiva para 2026 parece atractiva, aunque el margen de error sigue siendo estrecho. Los titulares políticos y los riesgos geopolíticos podrían desencadenar una mayor volatilidad en cualquier momento. Por ello, una estrategia de inversión ampliamente diversificada, tanto por regiones como por clases de activos, puede ayudar a los inversores a aprovechar oportunidades mientras se mantienen preparados para posibles contratiempos", añaden.

Sus previsiones sugieren un potencial de crecimiento acelerado en EE UU y una economía europea robusta, lo que podría proporcionar una base sólida para lo que anticipamos será un clima de inversión más favorable en 2026. La economía estadounidense puede volver a un crecimiento más fuerte el próximo año, respaldada por inversiones en inteligencia artificial (IA) y un entorno de tipos de interés potencialmente favorable. Se espera que la Reserva Federal realice tres recortes adicionales de tipos, mientras que la inflación probablemente aumente hasta el 2,4%. 

En Europa, la recuperación fiscal de Alemania parece estar brindando un apoyo notable a la economía, mientras que la inflación debería mantenerse cerca del objetivo del 2% del Banco Central Europeo. Esto permite que los bancos centrales mantengan un enfoque cauteloso. 

Japón sigue manteniéndose estable a pesar del impacto de los aranceles, mientras que China está priorizando la tecnología y el aumento de los ingresos para impulsar el crecimiento interno.

Los expertos de DWS siguen viendo oportunidades potenciales para la renta variable en 2026, especialmente en EE.UU, donde las inversiones en IA y el crecimiento sólido y continuo de los beneficios podrían llevar al S&P 500 a aproximadamente 7.500 puntos a finales de año. “No vemos una burbuja de IA, sino un auge continuo de la IA que podría generar importantes ganancias de productividad en los próximos años”, enfatiza Benjardin Gärtner, director Global de Renta Variable en DWS. Aunque pueden surgir contratiempos en el camino, como ocurre con cualquier revolución tecnológica, la historia de crecimiento parece mantenerse intacta. ç

Los mercados europeos se benefician del estímulo fiscal, aunque a un ritmo algo más lento. Las previsiones de fin de año son de 600 puntos para el Stoxx Europe 600 y 26.100 puntos para el Dax. En Japón, la combinación de un nuevo liderazgo político y medidas fiscales debería crear un entorno constructivo.

En el segmento de la renta fija, en DWS esperan rendimientos relativamente estables en los bonos gubernamentales, con el 4,15% para los bonos del Tesoro estadounidense a diez años, durante todo el año. Los cambios en los rendimientos en Europa también probablemente serán moderados, con el Bund a diez años alcanzando potencialmente el 2,70% a finales de diciembre. Los bonos corporativos parecen seguir siendo atractivos, aunque con una creciente diferenciación de spreads en los segmentos de alto rendimiento. Los diferenciales de los bonos de Investment Grade se encuentran cerca de mínimos de varios años, respaldados por lo que consideramos fundamentos sólidos y factores técnicos.

En las inversiones alternativas, la demanda de oro sigue siendo fuerte, tanto como herramienta de diversificación como posible cobertura frente a riesgos geopolíticos y fiscales. Las “cuatro D” – déficits, depreciación, desglobalización y desdolarización – respaldan la previsión de un precio del oro de 4.500$ por onza.

UBS: diversificación de inversiones a toda la cadena de valor de la IA

Las acciones tecnológicas han recuperado parte del terreno perdido tras la corrección de los últimos días, pero persisten las dudas de los inversores sobre la sostenibilidad del impulso de la IA. Sin embargo, aunque las oscilaciones del mercado y la inquietud sobre el futuro de la IA puedan generar episodios de volatilidad, los inversores deberían centrarse en los fundamentales para evaluar la solidez del rally de la IA.

En UBS destacan tres claves:

  • una demanda real de productos y servicios vinculados a la IA
  • los márgenes de las grandes tecnológicas siguen siendo sólidos pese al aumento del Capex.
  • la monetización continúa mejorando.

Mark Haefele, Chief Investment Officer en UBS Global Wealth Management, afirma: “Teniendo en cuenta el equilibrio entre los riesgos a medio plazo y los sólidos fundamentales a corto plazo, mantenemos nuestra recomendación de diversificar las inversiones a lo largo de toda la cadena de valor de la IA, incluidos los habilitadores tecnológicos, la capa de inteligencia y las aplicaciones. Nuestra estrategia tenderá a centrarse cada vez más en la capa de aplicaciones, ya que esperamos que las empresas de este segmento sean las principales beneficiarias de la inversión continua en IA”.

"A medida que miramos hacia 2026, la pregunta es si las poderosas fuerzas de la IA, el estímulo fiscal y la flexibilización de la política monetaria pueden impulsar los mercados globales más allá de la gravedad de la deuda, la demografía y la desglobalización, hacia una nueva era de crecimiento. Navegar por estos cambios estructurales exige que los inversores adapten sus estrategias centrándose en sectores y temas donde el capital está fluyendo y la transformación está teniendo lugar", argumenta.

"Mantenemos una visión constructiva sobre la renta variable global, con la IA y la innovación como grandes motores. Recomendamos aumentar la exposición a las tendencias transformadoras: IA, energía y recursos y longevidad”, añaden Belinda Peeters y Christopher Swann. “Vemos la IA como una fuerza transformadora, capaz de generar valor más allá de los chips y los modelos fundacionales, convirtiéndose en un factor clave para el rendimiento”, remarca Ulrike Hoffmann-Burchardi.

En EEUU, la National Retail Federation espera que las ventas navideñas superen por primera vez el billón de dólares. El crecimiento estimado del 3,7–4,2% para 2025 está en línea con la media de la última década y con el 4,3% registrado el año pasado. "Creemos que es un objetivo alcanzable, dado que el consumidor estadounidense se encuentra en buena posición y los comercios están aplicando subidas de precios que elevan el gasto nominal", remarcan en UBS.

02Dec

El 90% de los trabajadores afirman que no han recibido una formación adecuada para usar la IA de manera correcta por parte de su empresa.

Miguel Ángel Valero

La XXVIII edición del Informe Infoempleo Adecco : Oferta y Demanda de Empleo en España revela que un 89,66% de las empresas españolas confirma que la inteligencia artificial (IA) no ha tenido ningún impacto significativo en la contratación de nuevos trabajadores ni tampoco en los despidos.

Alberto Gavilán, director de Talento del Grupo Adecco, añade: “Aunque al principio las empresas éramos reticentes a la llegada de la IA, está claro que esta tecnología ofrece una gran oportunidad para las compañías y los trabajadores. Pero saber aprovechar esta oportunidad y todo el potencial transformador que trae la IA requiere de una sólida estrategia de formación y talento en cada empresa. No podemos olvidar que la diferencia en cualquier compañía la marcan las personas: la IA será una herramienta para potenciar la empleabilidad, no para sustituir las habilidades esencialmente humanas. Y para asegurarnos de que todo el mundo puede aprovechar el potencial de las nuevas tecnologías, es imprescindible que el tejido empresarial forme y acompañe a sus plantillas en la adopción de la innovación. Además, es importante hacerlo desde la ética y la responsabilidad". Y destaca que 7 de cada 10 trabajadores quieren que su empresa les capacite en el uso de esta tecnología.

Por su parte, Teresa Tomás, CEO de Infoempleo, señala: “Los rápidos avances en IA no solo están transformando nuestro mercado laboral, sino también la forma en la que interactúan sus actores. Las empresas están implementado de forma urgente la alfabetización de la IA en sus proceso internos, con el fin de ganar eficiencia y competitividad; actualmente ya hay equipos humanos que se están formando y los que no, reclaman formación en IA para poder desarrollar sus tareas de forma más productiva, y así adquirir competencias cuanto antes con estas tecnologías; las personas desempleadas, así como cualquier profesional en búsqueda activa de empleo, ya han incorporado estos aplicativos para encontrar oportunidades laborales. En este contexto, facilitar herramientas y formación continua se consolida como el eje fundamente para mantener la empleabilidad de los profesionales en un entorno laboral digitalizado y en constante evolución con las tecnologías del mercado".

La tecnología está transformando profundamente la forma de trabajar

Los avances en IA, big data, computación en la nube y/o robotización ya son parte esencial de la rutina diaria. Desde acciones cotidianas como compras online o el uso de asistentes virtuales, a transformaciones estructurales en empresas, administraciones públicas y servicios esenciales como la sanidad, la educación o el transporte, todo está cambiando a ritmo acelerado.

Esta transformación digital es también una de las prioridades dentro de la Unión Europa. La UE mantiene como objetivo clave para 2030 que más del 90% de las pymes alcancen un nivel básico de intensidad digital , y que al menos el 75% de las empresas utilicen servicios de computación en la nube, realicen análisis de big data o usen la IA. 

Según el último informe de Eurostat sobre la Digitalización en Europa en 2025, un 74%de las empresas de la UE ya habrían alcanza do ese nivel básico de intensidad digital. La proporción correspondiente a las pymes fue del 73%, alrededor de 17 puntos por debajo del objetivo que se plantea para 2030, mientras que un 98% de las grandes empresas ya cumplen con ese nivel básico. En España, el 58% de las pymes ya habría alcanzado el nivel de digitalización básico y las grandes compañías habrían superado el objetivo europeo. 

Los servicios de computación en la nube siguen siendo una de las tecnologías digitales más implantadas en las empresas europeas. Estos servicios permiten a las compañías acceder a sistemas informáticos, almacenamiento, software y otras capacidades alojadas por terceros en internet, sin necesidad de mantener infraestructuras propias. En 2024, el 45% de las empresas de la UE utilizaron servicios de computación en la nube En España, la adopción fue inferior a la media europea: aproximadamente el 27% de las empresas usan servicios en la nube, especialmente para alojar correo electrónico, almacenar archivos, gestionar software de oficina o acceder a herramientas colaborativas.

La IA tiene un impacto creciente en la transformación digital de las empresas, gracias a su capacidad para automatizar tareas rutinarias, procesar grandes volúmenes de datos, generar informes de forma autónoma, personalizar la experiencia del cliente, optimizar la cadena de suministro, prevenir fraudes o impulsar la innovación de productos y servicios. En 2024 un 13,5% de las empresas de la UE ya utilizaban algún tipo de tecnología de IA, frente al 8% de 2023. En el caso de España, el uso de IA se sitúa entre el 11% y el 13%, confirmando un crecimiento moderado. España está situado en el undécimo puesto de este ranking europeo, y se mantiene ligeramente por encima de la media comunitaria, aunque lejos del liderazgo digital de países como Dinamarca (27,6%), Suecia (25,1%), Bélgica (24,7%) o Finlandia (24,4%).

Empresas medianamente preparadas

La digitalización está redefiniendo procesos, relaciones y modelos de negocio. Esta evolución no solo afecta a cómo se produce y se consume, sino también a cómo se organiza el trabajo, se toman decisiones y se relacionan las personas dentro y fuera de las organizaciones. Un enorme cambio del que no todas las empresas están formando parte. Solo el 32,81% dice estar preparada para afrontar la transformación digital que hay en marcha.

Del 67,19% que cree no estarlo, el 53,13% afirma que al menos ya está en ello y otro 14,06% dice estar sobrepasada por estos cambios que van demasiado rápidos.

Respecto a la posibilidad de implantar sistemas de IA en sus procesos de trabajo, un42,19% de los profesionales de Recursos Humanos dicen que ya están haciéndolo de forma progresiva. Un 28,13% confirma que tienen pensado hacerlo en un corto plazo de tiempo, y el 3,13% asegura que ya tienen totalmente integrada la utilización de la IA en su actividad empresarial. El porcentaje de empresas que no contemplan implantarla se ha reducido drástica mente en el último año, pasando del 44,71% en 2024 al 26,56% actual, 18 puntos menos.

Entre las empresas que ya están usando sistemas de IA, la automatización de tareas administrativas sigue siendo el uso más extendido (72,41%), así como el análisis de datos (55,17%) y la automatización de procesos productivos (34,48%). Además, un 24,14% cuenta ya con asistentes virtuales y de atención al cliente. Un 13,79% utiliza la IA además en los procesos de selección de personal, y un 6,90% la destina a otros usos.

Un 51,72% de ellas ya cuenta con un código ético para el uso de herramientas de IA (un año atrás era solo el 22,35%).

Formación en IA a la plantilla

También ha aumentado significativamente el porcentaje de empresas que están facilitando a sus empleados formación sobre IA. Si en 2024 solo un 15,29% de las empresas ofrecía acciones formativas, este año se ha elevado al 51,72%.

En cuanto a la repercusión que ha tenido la llegada de la IA en las plantillas, un 89,66% confirma que no ha tenido ningún impacto significativo en la contratación de nuevos trabajadores/as ni tampoco en los despidos. Solo un 3,45% manifiesta que ha disminuido la contratación de personal y el restante 6,9% dice ha aumentado la contratación de especialistas a consecuencia de la llegada de la IA.

El 63,74% de los trabajadores dice que durante el año pasado su empresa no les facilitó la posibilidad de utilizar sistemas de IA. Además, un 19,41% dice que, aunque no han implantado estos sistemas de manera oficial en su empresa, ellos lo han empezado a hacer por su cuenta. Solo un 16,85% dice que la organización en la que trabaja le ha dado acceso a herramientas de IA. Entre aquellos que ya utilizan la IA en su puesto de trabajo, el 47,83% la emplea para automatizar tareas administrativas , un 34,78% cuenta con asistentes virtuales y/o de atención al cliente, y otro 34,78% usa la IA para el análisis de datos. Además, un 28,26% asegura usar la IA para automatizar procesos productivos, para controles de calidad ( 10,87%) o para procesos de selección de personal (2,17%). El 13,04% usa la IA para un abanico dispar de tareas: programar, hacer presentaciones, generar contenidos, campañas de marketing o similares.

El 90% de los trabajadores afirman que no han recibido una formación adecuada para usar la IA de manera correcta por parte de su empresa. A un 69,32% les gustaría recibir esa formación, frente a un 22,73% al que le resulta indiferente capacitarse o no en IA, y a un 7,95% que no les interesa.

Un 25,07% de las personas en situación de desempleo usan algún sistema de IA para encontrar trabajo (6,19 puntos más que en 2024). El 59,57% afirma haber usado la IA para encontrar ofertas de empleo, otro 59,57% lo ha utilizado para hacer su currículum y un 40,43% para identificar empresas a las que postularse. Además, hablan de otros usos como la adaptación de su CV a diferentes puestos, elaboración de cartas y correos de presentación, test de personalidad, simulaciones de entrevistas, comparación de salarios...Los trabajadores desempleados ven imparable la necesidad de conocimientos en IA en el futuro, pero siguen percibiéndolo como algo lejano. Así un 49,07% no cree que vaya a necesitar de forma inmediata estos conocimientos para conseguir su próximo empleo, pero sí que cada vez serán más necesarios. Mientras que un 33,07% están convencidos de que ya es fundamental esa formación en IA para encontrar empleo.

Cloudera: Era de la Convergencia de la IA en 2026

Por su parte, Cloudera cree que la “Era de la Convergencia” será la nueva etapa de la inteligencia artificial en 2026, tras un 2025 en el que los cambios en el sector tecnológico no han dejado de suceder, marcados por el desarrollo de agentes de IA cada vez más autónomos. Se espera que el próximo año no frene este ritmo frenético de innovaciones.  

"En 2026, la adopción de la IA seguirá creciendo a un ritmo constante, a pesar de las predicciones de desaceleración del mercado", subraya Manasi Vartak, Chief AI Officer, que añade: “cuando las empresas superen la fase de experimentación y encuentren el retorno de inversión medible más adecuado para sus proyectos, seguirán demandado tanto IA generativa como IA agéntica.”

En este punto, el desafío más importante será conectar los agentes de IA con los datos y el contexto corporativo, un requisito indispensable para que estos sistemas sean verdaderamente útiles. Muchas organizaciones ya han demostrado sus capacidades agénticas, pero ahora deben probar que estos sistemas están listos para la producción, y que pueden superar las barreras relacionadas con el acceso a los datos, la gobernanza, la seguridad y los permisos.

Al mismo tiempo, la definición de 'IA Responsable' seguirá evolucionando. A medida que los sistemas de IA se vuelven cada vez más complejos, la IA Responsable deberá abordar no solo el sesgo y la igualdad de los modelos, sino también la rendición de cuentas de extremo a extremo, abarcando el manejo de datos y el comportamiento del sistema. Las empresas que adopten la IA agéntica deberán implementar marcos de gobernanza más estrictos con nuevas características como registros de agentes, observabilidad y control de versiones de flujos de trabajo agénticos completos. Aunque los modelos públicos seguirán dominando en 2026, veremos cómo aumenta la adaptación específica a cada empresa.

2026 se espera que sea el primer año de convergencia real: el inicio de una nueva etapa en la que se difuminan las fronteras entre la nube y los centros de datos. Tras varias décadas en las que primero se priorizaba el control del on premise y luego la flexibilidad de la nube, ahora entramos en una realidad donde ambos coexisten sin problemas gracias a las plataformas de gestión unificadas. Las cargas de trabajo se ejecutarán donde tenga más sentido, teniendo en cuenta la seguridad, el cumplimiento y la eficiencia, en lugar de priorizar la ubicación.

Como afirma Sergio Gago, CTO global de Cloudera, “la verdadera ventaja competitiva no provendrá de quien tiene un modelo más grande, sino de quien haga un uso más inteligente y eficiente de los recursos. En la Era de la Convergencia, la IA se tiene que gestionar como una parte más de la fuerza laboral. No es necesario elegir bandos (nube versus on-premise o humano versus máquina), sino unificarlos bajo la misma arquitectura compartida, eficiente y de confianza.

También se redefinirá el concepto de rendimiento: a medida que las demandas de IA y de capacidad de cómputo se disparan, las empresas posicionarán la eficiencia energética como un KPI  principal y no como una consideración secundaria.

"La IA se convertirá en un factor diferencial para el sector retail en 2026. Los expertos estiman que podría generar entre 240.000 millones y 390.000 millones$ en valor para toda la industria. El 91 % afirma estar invirtiendo en IA y los primeros en adoptarla están obteniendo retornos de la inversión seis veces más rápido” afirma Neelabh Pant, directora global de AI for retail en Cloudera.

Los minoristas que están obteniendo el mayor retorno de su IA son aquellos que toman el control de sus datos y los conectan con todo su negocio. Esto implica vincularlo todo en tiempo real, desde los escaparates y las interacciones con los clientes, hasta los historiales de pedidos y el inventario del almacén, sin importar dónde se guarde esa información.

Cuando los sistemas de datos funcionan conjuntamente, los retailers pueden ver una imagen completa de sus operaciones y clientes. Este enfoque conectado conduce directamente a mejores experiencias para el cliente, como una mayor personalización, compras más fluidas y personalización acorde a las necesidades de los compradores.

A medida que los datos sean más fáciles de usar, Gartner predice que el 75% de las nuevas conexiones de datos pronto serán creadas por empleados no técnicos, aquellos fuera de los departamentos de TI e ingeniería. Los minoristas que empoderen a sus equipos con plataformas sencillas y de autoservicio tomarán decisiones más rápidas y colaborarán de forma más efectiva. Aquellos que mantengan los datos encerrados en el departamento de TI corren el riesgo de perder la velocidad y la agilidad necesarias para seguir siendo competitivos.

Propdware: 90% de uso activo de la IA en solo tres meses

Un ejemplo de implantación de la IA es Prodware Group, que ha completado la implantación interna de Microsoft 365 Copilot en más de 1.000 profesionales, tras un plan de adopción que le ha permitido alcanzar un 90% de uso activo en solo tres meses. La compañía inició el proyecto en diciembre de 2024, cuando adquirió 1.000 licencias con el objetivo de integrar la tecnología en todos sus equipos bajo su estrategia Customer Zero, que consiste en incorporarla primero en su propia organización para trasladar después su experiencia a los clientes.

El proyecto contó con la participación de equipos directivos y de áreas de transformación digital, IT, RRHH, IA, seguridad, comunicación y representantes clave en cada país en el que opera Prodware. La iniciativa se estructuró alrededor de un modelo de gobernanza orientado a garantizar el uso adecuado de la herramienta, junto a un mapa de procesos que permitió identificar oportunidades de mejora en los diferentes departamentos. Estas bases se complementaron con un plan de formación que combinó sesiones generales para todos los empleados y formaciones específicas para cada área funcional.

En los primeros meses, los profesionales registraron 44.750 acciones mensuales y dedicaron alrededor de 2.000 horas a interactuar con Copilot. Según los datos internos del proyecto, los empleados que integraron la herramienta en su actividad redujeron hasta 10 horas al mes el tiempo dedicado a tareas repetitivas, incrementaron en un 10% la generación de documentos y gestionaron un 11% más de correos electrónicos gracias a los resúmenes automáticos.

El análisis detallado de cuatro semanas recogió más de 11.000 resúmenes inteligentes de reuniones, cerca de 400 resúmenes adicionales, 224 horas sintetizadas, más de 1.400 borradores de correos electrónicos, más de 1.200 borradores de documentos, 871 acciones de edición y más de 19.600 prompts enviados a Copilot Chat.

Con el fin de asegurar un uso sostenido, Prodware impulsó iniciativas internas, que facilitaron la adopción continuada y la integración de la herramienta en la operativa diaria en sus versiones web y de trabajo.

José María Sánchez, VPE de la empresa, valora de esta manera la iniciativa: “Haber convertido a Prodware en Customer Zero no solo demuestra nuestro compromiso con la innovación, sino también liderazgo y coherencia entre lo que predicamos y lo que practicamos y nos ha permitido abordar ya internamente el despliegue de otras soluciones de IA de Microsoft y entrar de lleno en el mundo de la agentificación”.

La compañía subraya que esta experiencia ha impulsado tres grandes avances: un aumento significativo de la productividad mediante la automatización de tareas y el apoyo en análisis más profundos; un acceso más inteligente y conectado a la información en un contexto de múltiples fuentes de datos; y una mayor agilidad organizativa en un entorno donde la capacidad de adaptación resulta crítica. Para Prodware, la adopción de Copilot marca un punto de inflexión en su forma de trabajar y sienta las bases para el despliegue de nuevas soluciones de Inteligencia Artificial dentro de la organización.