Miguel Ángel Valero
"¿A quién favorece más la IA, a la banca tradicional o a los neobancos?". Es la pregunta que Carlos Aso, el consejero delegado de Andbank y máximo ejecutivo de MyInvestor en el curso de la Apie en la UIMP en Santander, patrocinado por una entidad del primer grupo, el BBVA. El punto de partida del análisis es que la IA genera ahorro de costes, no ingresos. Del 100% de los costes de un banco tradicional, el 45% es la red comercial, las sucursales; la tecnología genera el 20%; las operaciones (backoffice), el 10%; el marketing, el 5%, y el resto, el 20%. La IA logra una reducción del 25% en la primera, 20% en la segunda, 45% en operaciones, 30% en marketing, y 20% en el resto, generando un ahorro del 25%. "El mayor premio es para el que tiene la mayor base de costes", resalta.
Además, la IA democratiza la educación financiera, complicando la estrategia de la banca tradicional, que "basa su rentabilidad en el bajo rendimiento que paga por el ahorro de los españoles". Sólo el 17% del dinero de los españoles está en fondos de inversión y el 5%, en Bolsa, frente al 35,2% de los depósitos. "Esto limita la capacidad del ciudadano para generar riqueza a largo plazo", subraya Aso.
"La IA, cuando asesora sin sesgo comercial, recomienda lo más barato. El agente IA, en este caso Claude, no cobra retrocesiones, por lo que no tiene incentivos para colocar el producto más caro", explica. Además, la IA "facilita poner el dinero a trabajar".
Pero la banca vende fondos con rendimientos históricamente bajos que le generan 5.500 millones€ anuales en ingresos por comisiones. Competir con los neobancos aquí reduciría esa cifra a 1.500 millones. Tiene 20.075 millones€ en depósitos al 0,5%. Si pagara el 1,7% como los neobancos, perdería 14.338 millones en ingresos.
Para compensar esa pérdida de ingresos, la banca tradicional debe reducir un 70% su base de costes: "eso supone cerrar todas las sucursales y reducir a la mitad el resto de costes para acercarse a la estructura del modelo digital".
MyInvestor tenía 850.000 clientes al terminar el primer trimestre de 2026. Capta cada mes 40.000, que aportan 435 millones€, cuando en 2023 eran 56,7 millones. De esos 435 millones, 275 millones vienen de los tres grandes bancos.
Además, el cliente eleva su saldo medio. Si entra con 7.738€, al año son 14.065; a los dos años, 23.848; a los tres, 32.193€; a los 4 años, 31.788; y al quinto, 37.479€, con inversiones por 28.655.
Salvo 2022, que registró un rendimiento negativo del 13%, siempre ha ofrecido rentabilidad: 18% en 2021, 12% en 2023; 15% en 2024, 7% en 2025, y 9% en lo que va de 2026.
Eso se traduce en creación de riqueza para el cliente: 2.265 millones en revalorización de las inversiones más 185 millones en intereses pagados, 2.450 millones€.
Menos apetito por las compras
"No descartamos compras para crecer en España, estamos abiertos a operaciones, pero somos exigentes porque tenemos mucho crecimiento orgánico y eso hace que haya menos apetito por adquisiciones", explica Carlos Aso.
"En hipotecas hemos sido más agresivos antes, ahora no, el mercado está muy competitivo y no compensan esos precios", señala.
La pregunta inicial sobre a quién beneficia la IA, a la banca tradicional o a los neobancos, tiene una respuesta muy clara: “no refuerza a la banca tradicional frente a neobancos comoMyInvestor, sino que acelera la oportunidad de ganar cuota de mercado”, al intensificar la comparación de precios, comisiones y condiciones entre entidades. Y otra respuesta más críptica: "El gran elefante en la habitación son las fusiones".