27 Jan
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Las 45ª edición del Future Trends Forum, de Fundación Innovación Bankinter, muestra que la industria de los semiconductores atraviesa una fase de expansión sostenida al haber superado los 700.000 millones$ en 2025 y con una proyección de que alcance los 1,3 billones en 2030. Entre los principales motores de este crecimiento destacan la Inteligencia Artificial (IA), los vehículos eléctricos y conectados, la automatización industrial y la expansión de los centros de datos, que requieren semiconductores cada vez más especializados, eficientes y potentes. 

En el caso de la IA, no sólo aumenta la demanda: está redefiniendo completamente el diseño del chip. Los expertos coincidieron en que la IA marca un antes y un después en la industria del chip, al exigir arquitecturas especializadas y acelerar la obsolescencia de los modelos tradicionales de diseño.

Pero los expertos avisan que la concentración geográfica de la fabricación de semiconductores avanzados sitúa a esta industria en el centro de la geopolítica global, ya que supone un riesgo para las cadenas de suministro y para la seguridad económica de los países, como ya se evidenció con la escasez sufrida durante la pandemia de COVID-19. En este sentido, los semiconductores han pasado de ser meros componentes tecnológicos a ser en un activo estratégico, con implicaciones directas en ámbitos como la defensa, la industria o las infraestructuras críticas.

Esto resalta la importancia de varias iniciativas europeas orientadas a reforzar su autonomía estratégica, como el trabajo entorno a una Chips Act 2.0, un marco de medidas públicas diseñado para atraer inversión, fomentar la investigación y fabricación de semiconductores, y mejorar la coordinación de las políticas industriales de la Unión Europea. Este tipo de instrumentos son clave no solo para ampliar la capacidad productiva en Europa, sino también para reforzar la cooperación entre gobiernos, industria y centros de conocimiento, acelerar el paso del laboratorio a la fábrica y desarrollar un ecosistema sostenible que pueda competir con las grandes potencias en diseño y producción de chips. 

Cada nueva 'megafábrica' de chips avanzados cuesta más de 20.000 millones$ y exige capacidades de ingeniería y talento escasos. Esta escala convierte al chip en un cuello de botella estratégico para la economía y la seguridad de los países.

En la era de los semiconductores, España tiene con una gran oportunidad de destacar en áreas con potencial como el diseño de semiconductores, la investigación en nuevos materiales, el desarrollo de soluciones de empaquetado avanzado y la capacitación de talento altamente especializado. En este sentido, las estimaciones apuntan a la necesidad de incorporar en torno a 5.000 nuevos profesionales en España hasta2030, unos 50.000 en Europa. España comienza a situarse como punto de referencia en el continente en fotónica integrada.

Más allá de la Ley de Moore

La Ley de Moore, que durante décadas ha descrito la duplicación periódica del número de transistores en un chip y el consiguiente aumento de rendimiento, se enfrenta hoy a límites físicos y económicos. La industria se está desplazando hacia un escenario “más allá de Moore”, en el que el progreso ya no depende únicamente de la miniaturización, sino del desarrollo de nuevas arquitecturas, materiales alternativos y soluciones de empaquetado avanzado. Este cambio abre oportunidades para innovar en eficiencia energética, diseño funcional y especialización por aplicaciones.

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