Miguel Ángel Valero
En la presentación de sus perspectivas para el segundo semestre de 2026, los responsables en España de Swisscanto, la gestora del Zürcher Kantonalbank (el banco propiedad del cantón de Zurich), han roto con el tópico del inversor ultraconservador suizo. En estos tiempos de incertidumbre, Gonzalo Ramón-Borja Álvarez de Toledo, director general de Swisscanto en España, proclama que "Ormuz deja de ser un factor de riesgo" y que se vuelve a confirmar que "las crisis geopolíticas suelen provocar perturbaciones temporales".
Desde el planteamiento de que "el principal error es no estar invertido", la gestora reduce liquidez y renta fija para optar por mercados emergentes en busca de mayores rendimientos reales, pero siempre desde la diversificación. Sus expertos argumentan que cotizan con descuentos del 30% respecto a los mercados desarrollados, están infrarrepresentados en los índices globales (11%) cuando su peso en el PIB mundial es del 40% (64%, según las estimaciones para 2050), tienen un crecimiento más sólido de lo que parece según los PMI, una inflación en mínimos históricos, y mejores perspectivas en beneficio por acción (BPA). China ejerce de motor deflacionista de los mercados emergentes, lo que contribuye al atractivo de éstos para el inversor.
Para el responsable de Swisscanto en España, "la tesis de emergentes no es táctica, sino estructural”, porque están ganando peso tanto en renta variable como en renta fija (16,6%), y deben desempeñar un papel cada vez más relevante en las carteras globales, y porque ofrecen una combinación poco habitual de crecimiento económico superior al de las economías desarrolladas, inflación más controlada y rendimientos reales positivos. También han conseguido estabilizar los precios desde la pandemia sin recurrir a fuertes devaluaciones de sus monedas.
Electrificación como gran temática
Además, Antonio Feito, vicepresidente de ventas en España, coloca el foco en la electrificación como un motor de crecimiento del PIB global, identificando una gran oportunidad de inversión en energías alternativas dentro de mercados emergentes, en toda la cadena de valor del sector energético desde la generación (con placas solares y movimientos eólicos), pasando por redes eléctricas y almacenamiento hasta el consumo eléctrico y uso final. "Llevamos invirtiendo en electrificación más de 15 años. Hay que estar en el mercado, pero hay que hacerlo en calidad y crecimiento rentable y lo buscamos a través de megatendencias a través de compañías que ofrezcan productos y servicios a esas necesidades", advierte.
En el segundo semestre de 2026 comenzará la monetización de la inteligencia artificial, que "desplaza a la geopolítica". Los hiperescaladores, con Alphabet y Amazon a la cabeza, se están lanzando al mercado de bonos para financiarse. La IA ha aportado un punto de PIB en EEUU en 2025, el 37% del crecimiento del MSCI mundial, el 45% del de emergentes, y aporta 9 puntos a la rentabilidad del primero y 16 al del segundo. "Todavía no se refleja una caída del empleo ni ha habido despidos, aunque sí una disminución de la contratación de jóvenes en algunos segmentos como el financiero", señalan en Swisscanto.
“La IA ya no es solo una moda”, la atención de los inversores empieza a desplazarse desde quienes desarrollan la tecnología hacia las empresas capaces de mejorar su productividad y aumentar beneficios gracias a ella: semiconductores (Nvidia, Micron, Broadcom, TSMC), proveedores de equipos para centros de datos (Arista Network, Celestica, Accton, Credo), industrias de electricidad (Schneider, Siemens, Ormat), posibles nuevos ganadores de la IA (Eli Lilly, Thermo Fisher, Walmart, Uber), software de infraestructura y ciberseguridad (Palo Alto, Crowdstrike, Nutanix, Snowflake, SAP). Pero siempre desde el mantra de la diversificación, porque la concentración en el sector tecnológico de los mercados emergentes es ahora aún más acusada que en EEUU.
Por eso en Swisscanto ponen el foco en las estrategias multiactivo, aunque reconocen que se necesita "mucha paciencia" para que entre en ellas el inversor español, todavía muy anclado en los depósitos y en las cuentas. "Va aumentando al educación financiera, el cliente entra primero en un fondo monetario y ya es más fácil que vaya asumiendo algo de renta variable, y pasar de ahí a productos de diversificación, sobre todo en carteras de asesoramiento", explica Gonzalo Ramón-Borja Álvarez de Toledo.